VILLARREAL B - CASTILLA

París se quedaría pequeño

Los filiales de Villarreal y Real Madrid, la final de la Champions que pudo ser, se la juegan en 90 minutos. Quien pierda se despertará del sueño. Raúl recupera efectivos.

París se quedaría pequeño
Sergio López
Sergio López de Vicente (Vallecas, Madrid, 1996) es periodista en la sección del Real Madrid de AS. Graduado en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos, empezó su carrera en la radio, como presentador del programa Ventana Deportiva (107.0 FM) y, desde 2018, trabaja en AS. Además de redactor, es enviado especial y comentarista.
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La final de la Champions que pudo ser y nunca será... Tendrá una reedición en formato de filiales que, en lo que a vitalidad se refiere, poco tiene que envidiarle. Será un no va más. Porque quien tropiece -que podrían ser los dos- se quedará fuera del ring en su combate particular: KO. El Villarreal B, tras navegar en aguas termales durante toda la primera parte de la temporada como líder, ahora se ve en la marejada de las calculadoras. El ascenso directo está a 2 puntos y hoy, paradojas del destino, hay un Andorra-Albacete. Por lo que ganar podría ser meterse de lleno en la ecuación (consulta la clasificación pinchando aquí).

Pero enfrente tendrá a un Castilla que llega tras endosarle una manita al Cornellà (5-0) y reengancharse a la promoción. Raúl, además, recupera a tres alfiles para la causa: Gila, Pablo Ramón y Antonio Blanco. Se espera un equipo muy similar al de la semana pasada, con Arribas como enganche y Latasa apretando el gatillo. El filial blanco se quedaría a tiro de piedra del playoff con una victoria y, sin embargo, podría convertir la misión en una utopía de perder. Será un all in. A ninguno le vale el empate.

París se quedaría pequeño
Peter hace una bicicleta bajo el diluvio que cayó en el partido de la primera vuelta.María Jiménez

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Y una guerra, teniendo en cuenta el precedente de la primera vuelta, cuando los dos navíos colisionaron bajo un diluvio en el Di Stéfano. Aquella noche de octubre el héroe fue Peter, que remontó con un doblete el tanto inicial de Tasende. Las faltas e interrupciones fueron la tónica dominante. Hoy, en horario de vermú, uno de los dos equipos podrá irse a la lona tras meses de esfuerzo. Se espera ambientazo en la Ciudad Deportiva de Vila-Real, guarida del tercer mejor local de la categoría (40 puntos y 40 goles; sólo 13 en contra). El Castilla, sexto peor visitante, no admite más excusas.

El ascenso directo pasa por hundir una fragata blanca; el playoff, un submarino amarillo. Nadie nunca sabrá lo que habría pasado en un supuesto 28 de mayo. Pero París, para esto, se quedaría pequeño.

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