RAYO VALLECANO

Guardiola, héroe por insistencia

El manacorí fue titular en Copa y no defraudó. Su doblete llevó al Rayo hasta cuartos y confirma lo demostrado en Liga, con tres goles y dos asistencias: Iraola tiene delantero.

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Guardiola celebra con sus compañeros sus goles en Copa.
@RayoVallecano

Toda gran historia necesita un héroe y el del pase del Rayo a cuartos de Copa —veinte años después— se llama Sergi Guardiola. El delantero, con permiso de un inmenso Luca, que detuvo un penalti a Stuani, cuajó el partido perfecto, consiguiendo el empate al filo del descanso y sentenciando nada más reanudarse la segunda mitad (1-2). Dos goles de killer, de cazador, de pícaro. El primero, con una gran volea desde la frontal y el segundo, aprovechando la falta de entendimiento entre Kebe y su portero Juan Carlos.

Sin embargo, este doblete en Montilivi no ha sido más que la punta del iceberg de un trabajo notable en lo que va de curso. Sergi Guardiola aterrizó en Vallecas el último día de mercado, cedido por el Valladolid hasta final de campaña, mientras los rumores de una posible llegada de Falcao se iban tornando en certeza. A priori no lo iba a tener fácil, con Nteka respondiendo como titular y el inminente fichaje del Tigre. Lejos de amilanarse, el manacorí se ganó una oportunidad a base de trabajo y la supo aprovechar. Debutó en el Ciutat de València y, a los 26 minutos de saltar al campo, anotó el empate (1-1) y rescató un punto in extremis para la Franja.

Las lesiones de Falcao (primero en el Bernabéu y después, contra el Espanyol) volvieron a brindarle la ocasión de reivindicarse y el delantero respondió con creces. Guardiola encadenó seis titularidades e hizo dos dianas (Mallorca y Alavés). Más allá de los goles, el jugador se ha hecho fuerte por su actitud y su entrega. No sólo lo demuestra con el balón en los pies, también con presión y pelea sin él. Su especialidad es el desmarque. Así es como ha ido construyendo su relación con la grada, a la que ha conquistado sin apenas hacer ruido.

De momento, el ariete ha disputado 689 minutos en Liga, repartidos en quince partidos (ocho de ellos como titular) y ha firmado tres tantos y dos asistencias. Mientras que en la Copa lleva 151 minutos en tres encuentros (sólo uno de ellos en el once) y dos goles. Unos números prometedores, aunque lejos aún de su récord realizador de la 17-18 con el Córdoba (22 en Segunda), que hacen que Iraola cada vez tenga más difícil elegir punta... Bendito dilema.