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Leo Messi: "Me gustaría a veces pasar desapercibido"

El astro argentino concedió una entrevista a France Football con motivo de su séptimo Balón de Oro en la que aseguró que a veces le gustaría pasar desapercibido.

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Leo Messi: "Me gustaría a veces pasar desapercibido"

Leo Messi consiguió el pasado lunes un hito que quizá no volvamos a ver en la historia del fútbol. El astro argentino recibió su séptimo Balón de Oro, generando una barrera inalcanzable para cualquier otro jugador hoy en día. El crack del PSG se ha sincerado en una entrevista a France Football en la que ha mostrado su lado más personal tras conseguir el séptimo galardón que entrega la prestigiosa revista francesa.

Humildad: "Vengo de una familia de clase obrera, mi padre trabajaba todo el día y vivíamos en un barrio bastante modesto. Pero nunca nos faltó de nada gracias a Dios. Mis padres me inculcaron el respeto, en particular con el resto, el trabajo y la humildad. Crecí con estos valores. Cuando llegué a Barcelona con 13 años encontré en La Masía los mismos valores".

Las razones de rechazar el 10 de Neymar en el PSG: "El 10 era para él. Yo llegué a un nuevo equipo para ayudar. Fue un gesto extraordinario por su parte. Me lo esperaba porque conozco a Neymar. Pasamos tiempo en el Barcelona y somos amigos. Me parecía más justo que guardara el número 10. Es por ello que cogí uno que me gustaba (el 30)".

La imagen de verle tumbado en la barrera de una falta en el 2-0 ante el City: "En ese momento teníamos necesidad de hacerlo. Estábamos ganando. Nadie estaba para hacerlo y como estaba por ahí, lo hice. Francamente, fue nada. Debemos todos aportar algo para obtener resultados".

Qué piensa al ser considerado el mejor de la historia: "Nunca dije que soy el mejor de la historia ni intento hacerme esa idea. Para mí ser considerado uno de los mejores de la historia es más que suficiente. Es algo que jamás me hubiera imaginado. Es algo que no me interesa, no cambia nada ser considerado el mejor o no. Y nunca busqué serlo".

El déficit hormonal: "Me acuerdo que pasé durante dos horas exámenes con mi madre. Cuando vi que tenía el problema, no me chocó en particular. No sé si es porque era pequeño o no sabía qué significaba. Luego me explicaron el tratamiento en el que debía ponerme inyecciones todos los días: una por la noche en una pierna, al día siguiente en la otra. Nunca me perjudicó en ser lo que soy ahora. Pude continuar mi vida como antes. No comprometió mi carrera, pues pude hacer todo lo que quería hacer. Obviamente debía seguir el tratamiento. Una vez que comencé a hacer el tratamiento se integró en mi vida".

Dejar Rosario a los 13 años: "Estaba siguiendo el tratamiento, pero era muy caro para mi familia… Newell’s nos dijo que nos iba ayudar, pero no nos dio dinero para el tratamiento. Fue complicado… entonces apareció la posibilidad de ir a Barcelona. Recuerdo muy bien cuando nos fuimos, hubo despedidas en el barrio, fue un momento muy duro, aunque era lo que quería y estaba en mi cabeza".

La idea de volver tras no convencer al principio en Barcelona: "Nunca pensé en volverme, aunque no fue fácil adaptarse. Viví un primer año muy complicado, es verdad. Los primeros meses, no podía jugar porque los papeles de mi traspaso no llegaban (los debía enviar Newell’s). Cuando volví a jugar, me lesioné en la tibia y estuve tres meses sin jugar. Mi familia se separó porque viví momentos difíciles. Pero nunca sondeé volver a Argentina. Al contrario, cuanto más pasaba el tiempo y mejor me sentía, estaba más convencido de mi sueño: ser jugador profesional".

Si es un modelo para el resto: "No sé si soy un modelo para el resto, nunca me gustó ser un modelo o dar consejos. Luché por mis sueños. Al principio era ser jugador profesional, después luché para superarme y alcanzar cada año nuevos objetivos. En esos momentos hay un poco de suerte. Creo que Dios eligió que me llegara todo".

Naturalidad – El gol a Almunia tras picarle el balón en 2011 (3-1): "Es difícil imaginar este gol en el día a día. No es una acción como las otras que llega a menudo. Entreno e intento mejorar cada día, pero estas situaciones se producen naturalmente. Nunca cambié mi manera de jugar desde que soy pequeño. Algunos gestos vienen espontáneamente, en función de las circunstancias. Ese día sentí que era esa la forma de marcar el gol".

Timidez: "Soy distinto con las personas con las que tengo confianza, mis amigos, mi familia. Puede ser que con algunas personas fuera de estas relaciones sea más tímido y me cuesta más sentirme cómodo o me lleva más tiempo. Pero con la gente de mi entorno soy una persona normal, de buen humor y que intenta disfrutar de cada momento".

La comparación con Maradona: "No, no. Sinceramente nunca me he comparado con Diego, absolutamente nunca. Nunca presté atención a esas comparaciones. Algunas críticas me molestaron en el pasado. Pasé malos momentos en la selección, realmente, pero no por estas razones. Me llegan a menudo cosas que me enfadan de las críticas, pero se quedan en el vestuario. Deben quedarse ahí, en lo privado. Es la intimidad lo que hace la fuerza del grupo, además del hecho que podamos cabrearnos y decirnos a la cara las cosas que pueden mejorar. Esto puede pasarme a mí o a otros jugadores".

Si es fácil ser compañero de Messi: "Deberíais preguntárselo a los otros (risas). No sé si es fácil o no… Aquel que me conoce sabe quien soy, y el que no me conoce lo hace poco a poco. Puede ser que para los jóvenes sea más difícil respecto a la imagen que ellos tengan de mí, pero una vez que me conocen, se relajan".

Libertad: "En el juego siempre he tenido la libertad de poder moverme dónde yo quería, sin respetar mucho una posición. Todos los entrenadores que tuve me dieron esta libertad de moverme dónde yo quisiera y donde pudiera hacerle más daño al rival. Fuera del terreno de juego, la libertad absoluta es de pasar tiempo con mi familia, mi mujer, mis hijos y disfrutar de ellos. No sé si he sentido la presión en los años que he jugado. Solo la obligación de obtener resultados y de ser preciso".

Su gol con la cabeza en 2009 al United: "Es una situación puntual. En ese momento la situación se desarrolló así. Xavi centró porque él sabía cuánto medía y era capaz de poner la cabeza. Me lo había visto hacer en el entrenamiento y lo hablamos en el vestuario. Ni él ni yo pensamos que podía marcar con la cabeza. Fue un gol especial, sin, sin embargo, haberlo buscado. Vino naturalmente, fue extraordinario".

Su puesto actual: "Intento moverme siempre para encontrar los espacios en función de cada partido. Incluso si empiezo en la derecha, suelo moverme hacia dentro. Últimamente desciendo a la base para intentar generar jugadas, de generar la superioridad numérica para que el equipo controle la posesión. Me siento bien así e intento disfrutar en el terreno de juego".

Cuánto tiempo está sin hablar con alguien cuando pierde: "Ahora es diferente. Desde que tengo a mis hijos, cuando llego a casa me ayuda mucho poner las cosas en perspectiva. Es cierto que antes de ellos, cuando estaba solo con Antonella, pasaba mucho tiempo encerrado sin querer hablar con nadie ni salir por culpa de la derrota. Cuando era joven, crecí odiando perder. Siempre quería ganar en todo. Quiero ganar todos los partidos".

No salió a celebrar la final de Champions de 2006 por no jugar: "Lamento haberlo hecho. No me di cuenta de lo que estaba pasando. En ese momento estaba pensando en el hecho de no haber jugado. Al menos me hubiera gustado estar en el banquillo esa noche. Hasta mi lesión (desgarro ante el Chelsea en octavos), participé en la andadura en Champions. Estaba decepcionado. Lamento profundamente ese episodio. Ganamos esa Champions y no estaba seguro de que volvería a suceder porque es una competición difícil de ganar. Luego, afortunadamente, tuve la oportunidad de disfrutarlo".

Superar a Cristiano marcando más goles: "Siempre quise superarme a mi mismo y no mirar lo que otros hacían. Con Cristiano mantuvimos la competencia durante un mismo campeonato durante años. Ha sido maravilloso y nos ha servido para crecer en nuestras carreras. Pero sin mirarnos el uno al otro. Solo quería superarme a mí mismo para ser el mejor y no mejor que el otro".

Henry dijo que no es humano: "Titi es alguien con el que compartí vestuario y con el que pude ganar títulos importantes. Tuvimos una buena relación durante años y siempre habló bien de mí. Es asombroso que alguien así diga cosas así de mí. Es bueno recibir estos cumplidos".

Si es difícil ser Messi a diario: "He sido Messi durante 34 años, así que estoy empezando a acostumbrarme. Estoy contento de todo lo que ha pasado, aunque a veces tengo que admitir que me gustaría pasar desapercibido, disfrutar de mi familia sin que la gente me reconozca. No me quejo, al contrario, siempre es agradable recibir un cumplido, una sonrisa o alguien que me pida una foto. Estoy acostumbrado y para mí se ha vuelto normal. Así que muy bien".