VILLARREAL-GETAFE

Aprobados y suspensos: Al ritmo de Parejo y Coquelin

Los amarillos jugaron al ritmo que marcó Parejo, que supo gestionar las pulsaciones del duelo, apoyado por un Coquelin que cuando le respetan las lesiones es imprescindible.

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Aprobados y suspensos: Al ritmo de Parejo y Coquelin

Rulli: Poca faena para el argentino quien, eso sí, dejó una muy buena intervención. En el minuto 72, cuando parecía que el duelo estaba controlado para los amarillos, un remate cruzado de Mata hizo temblar La Cerámica, pero 'Gero' sacó un pie salvador.

Estupiñán: Poco a poco va encontrando el equilibrio entre proyectarse por la banda, pero resgruardar su espalda y que no le cogan en contraataques. El partido de hoy fue un claro ejemplo de ello, tuvo presencia ofensiva pero no arriesgó en exceso para defender bien 'su' parcela. De hecho, un gran envío al área suyo propició el tanto de los amarillos.

Pau Torres: Más seguro con Albiol al lado, no pasó excesivos apuros y cuajó un buen encuentro después de dejar dudas en Mestalla la semana pasada. Pudo marcar a balón parado pero su rmate de cabeza se fue alto.

Albiol: Sobresaliente partido del central, especialmente en las vigilancias para evitar balones largos y contraataques. Con él el equipo es otro.

Aurier: Fue su primera gran actuación como jugador amarillo. Peligroso y combinativo por la banda, sus centros rasos fueron una de las principales armas de los de Emery y su velocidad agujereó en repetidas ocasiones la defensa visitante.

Trigueros: Necesitaba marcar y recuperar confianza y en apenas diez minutos ya se había quitado esa losa de encima con un buen remate a media altura dentro del área para poner en ventaja a los suyos. Durante el resto del encuentro el ritmo bajo no le vino del todo bien y pasó un tanto desapercibido.

Parejo: Con su equipo por delante llevó los tiempos y el ritmo del partido con su tranquilidad habitual. En algunos momentos daba la sensación de que la grada le pedía algo más, si bien en los momentos en los que apretaban los visitantes era él quien se encargaba de rebajar las pulsaciones al partido.

Capoue: El general de la medular. Se comió a todo el centro del campo azulón gracias a que en las labores defensivas contaba con Coquelin como apoyo y para generar juego se podía apoyar en Trigueros y Parejo. Con tanto jugador cerca, él pudo desplegar su físico de manera abrumadora y evitar que los madrileños encontraran espacios en sus intentos de contraataques.

Coquelin: Su presencia fue un bálsamo para sus compañeros, pues pese a que jugó escorado en la banda derecha, su presencia fue por toda la medular. Estuvo incansable en las ayudas a Capoue en defensa, pero no escatimó para pisar área rival e incluso buscar algún desborde por banda como si de un extremo se tratara. De hecho, regaló un balón de gol a Boulaye Día tras una gran acción individual, pero el remate de su compañero dio al palo.

Danjuma: Duro pocos minutos sobre el terreno de juego, pues un golpe con Djené en la rodilla le hizo retirarse lesionado.

Alcácer: Solo le faltó el gol, porque su partido fue de notable alto. Ya en el primer tanto de su equipo tuvo su protagonismo prolongando sutilmente el envío de Estupiñán para que Trigueros marcara. Pero él quería también sumar su tanto y lo intentó de todas las maneras, primero con un remate al primer toque muy cerca de David Soria que este atajó, posteriormente un remate fojo y desviado tras una acción en la que recibió el cuero en el área pequeña pero muy encimado. Logró ver puerta en un mano a mano, pero lo hizo en fuera de juego.

Cambios

Yeremy Pino: La lesión de Danjuma fue un duro golpe para el equipo, pero al menos el buen nivel de Pino reemplazó la calidad del neerlandés y todo ello pese a que al minuto de entrar recibió un mandoble de Djené en la cara. El español estuvo muy activo en la zona de tres cuartos para buscar los desmarques de Alcácer, de hecho le regaló un balón de gol pero el '9' destaba en fuera de juego por milímetros. Pero, como Danjuma, también duró poco sobre el verde y se retiró al descanso por molestias.

Boulaye Dia: Entró al verde tras el descanso con la labor de generar la profundidad que hasta el momento habían creado Danjuma y Yeremy. No tardó en demostrar que es capaz de ello con un envío peligroso al área y luego reclamando penalti tras una notable acción individual. En los últimos instantes estrelló un balón en el palo tras recibir en el área y girar sobre sí mismo.

Chukwueze: Aportó desequilibrio y poderío a la contra cuando el Getafe se lanzaba a la desesperada en busca del tanto del empate.

Moi Gómez: Mostró ese colmillo que tanto le pide Emery cuando entra en los últimos minutos y pasó del juego plano a uno más profundo para desatascar a su equipo cuando estaban pasándolo mal.

Alberto Moreno: S.C