FRANCIA

El trío del PSG no carbura

Messi, Neymar ni Mbappé están encontrando química durante las primeras jornadas de la Ligue 1. El argentino no se ha estrenado todavía en Francia.

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Neymar, Mbappé y Messi
AFP

El PSG armó en verano un equipo de ensueño cuyo objetivo era conseguir la ansiada Champions que tanto se le resiste a Al Khelaïfi. Mantener a Mbappé fue, con el fichaje de Messi, la mejor noticia posible para los parisinos, sobre todo a la hora de formar un trío mágico con Neymar que convertía París en el epicentro del fútbol europeo esta temporada.

Sin embargo, las promesas de felicidad que abrumaban París durante el mes de agosto se han transformado en dudas durante el último mes y medio. Hasta la fecha, el trío ofensivo del PSG no está rindiendo acorde las expectativas y tanto Neymar como Messi han recibido las primeras críticas por parte de la siempre exigente prensa francesa. El domingo, L’Équipe puntuó con un 3 la actuación del brasileño en el Clásico contra el Marsella, subrayando que, esta temporada, todavía no ha visto puerta y solo ha podido lograr dos asistencias entre todas las competiciones.

La irregularidad de Neymar, en medio de un período complicado para el jugador, afirmando en una entrevista que el de Qatar podría ser su último Mundial, se acerca con el "aislamiento" de Messi. En palabras de Henry, el astro argentino está jugando aislado en París y con un sistema que no reconoce bien sus características. Desde que debutara en Reims a finales de agosto, Messi ha jugado en la banda derecha bastantes partidos en Francia, reduciendo su grado de influencia en campo rival y sin poder todavía estrenarse como goleador dentro del fútbol francés.

Estadísticas alejadas de Barcelona

Si atendemos a las estadísticas de Messi en sus primeros partidos en Ligue 1, el exjugador del Barcelona está muy lejos de los extraordinarios números que ha promediado durante tantos años en el Camp Nou. Apenas ha disparado cuatro veces y apenas ha intentado cuatro centros en los cuatro encuentros que ha jugado en Francia. Si comparamos su última temporada en Barcelona con la actual en París, el rosarino sale perdiendo claramente. En la jornada 11 de La Liga 2020/2021, Messi ya llevaba cuatro goles, mientras que en la Ligue 1 2021/2022 todavía no se ha estrenado.

Tal y como indica Le Parisien, Messi nunca había estado tantas jornadas consecutivas sin marcar un gol. Hay que remontarse a la temporada 2005/2006 para ver unos números tan insípidos del seis veces ganador del Balón de Oro. En aquel entonces, su primer gol tuvo que esperar hasta la jornada 13, mientras que, a lo largo de su longeva y exitosa carrera, solo la temporada pasada tuvo que esperar hasta la jornada 8 para ver puerta por primera vez y fue por circunstancias excepcionales, ya que comenzó La Liga lesionado. De media, Messi toca 30 balones menos que en el Barcelona, en un claro ejemplo que no le beneficia en absoluto la posición de extremo derecho.

"Verle en la banda derecha es un poco raro, lo haría mejor en una posición centrada. Pero es una decisión del entrenador para el equilibrio del equipo. Yo le vería mejor por detrás del delantero, en el corazón del juego, como ya lo hizo en el Barcelona. En la derecha es complicado. Leo tiene que servir como jugador que aporte visión de juego al equipo. Es menos peligroso jugando en la derecha que en el corazón del juego", subraya Giuly en una entrevista a Le Parisien.

La posición de Messi, desubicada para muchos en Francia, no ha podido darnos, hasta el momento, la mejor versión del argentino en la Ligue 1. En París, el flamante fichaje del PSG no ha podido brillar como si lo hace en la selección o como ya lo hizo en el Barcelona y Pochettino debe encontrar una solución cuanto antes para su estrella.  El viernes, contra el Lille, Messi tiene otra oportunidad para seguir adaptándose a su nuevo equipo con el objetivo de integrarse cada vez más rápido en la capital francesa.

Solo se entienden Messi y Mbappé

Si algo ha quedado claro en los primeros meses de competición, es que Messi y Mbappé son los jugadores que mejor se han entendido del trío mágico del PSG, aunque únicamente en la Champions. Ante el City, en el que fue el primer gol de Messi con su nuevo equipo, el astro argentino combinó con el talento de Bondy para hacer el definitivo 2-0 en una pared extraordinaria que provocó que las fragorosas gradas del Parque de los Príncipes vibraran por primera vez con Messi.

La semana pasada, ante el Leipzig, Messi y Mbappé volvieron a encontrarse, siendo ambos decisivos para consumar la remontada contra el conjunto alemán. En el empate a 2, el internacional francés encontró al rosarino y, en el 3-2, que rubricó Messi a lo panenka de penalti, Mbappé volvió a estar involucrado para forzar el trascendental penalti que le dio la victoria al conjunto capitalino. El único que parece funcionar, por el momento, tanto en la Ligue 1 como en la Champions es Mbappé. El delantero está tirando del carro en los momentos decisivos sin necesitar de la ayuda de Messi o Neymar a pocos meses de que expire su contrato en París.

Si el PSG quiere aspirar a la Champions, Pochettino tiene que encontrar antes de las eliminatorias un sistema que potencie a sus tres piezas más diferenciales. De momento, el rompecabezas está siendo muy complicado para el técnico argentino, que ha basado todo su juego al talento individual, siendo incapaz de encontrar un sistema que genere automatismos o sinergias favorables al trío mágico de ataque. De momento, los resultados están acompañando al exentrenador del Tottenham, pero las críticas comienzan a acrecentarse en París.