ATLÉTICO DE MADRID

El Atleti no encuentra el camino

Al equipo rojiblanco le está faltando generar juego ofensivo. Suárez, Koke o Llorente todavía no están en su pico de forma. La lesión de Lemar, un palo en el medio.

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Luis Suárez y Griezmann se lamentan.
SERGIO PEREZ REUTERS

El Atlético no está fresco. Le está costando generar juego ofensivo, encontrar la forma en la que hacer efectiva la presión y una continuidad en su fútbol que en lo que marcha de temporada tan sólo se ha podido ver en momentos puntuales y en la primera mitad contra el Villarreal y la segunda frente al Espanyol.

“Tenemos que seguir mejorando. Hay que subir la velocidad en el juego, trabajaremos para encontrarlo”, explicaba Simeone a la conclusión del partido contra el Oporto, donde en un grupo de Champions tan complicado el empate en casa no deja buen sabor de boca. Tampoco la poca capacidad del equipo para hacer daño a los portugueses, con únicamente dos remates peligrosos en todo el encuentro. El Cholo también pidió tiempo, alegando que jugadores como João Félix llevaban mucho sin participar, Griezmann acaba de regresar al club y otros como Correa o Luis Suárez iniciaron con retraso la pretemporada.

Lo que es indudable es que por el momento está siendo un inicio de curso complicado y donde el talento individual se está mostrando en destellos de clase, pero falta encontrar el juego hilvanado que sí se vio con constancia la temporada pasada. Además, el calendario no da un respiro. Si el Atlético todavía está buscando la forma física ideal, LaLiga ha situado su próximo partido el sábado a las 16:15 a pesar de que su cita de Champions era en miércoles (el resto de equipos europeos juegan el domingo y el Barcelona el lunes). Y Simeone deberá hacer frente a un contratiempo durísimo: Lemar, el jugador más inspirado y con una marcha más para romper líneas y conectar el centro del campo con la delantera se marchó tocado y falta por ver el alcance de sus molestias musculares.

Una buena muestra de la incomodidad del equipo en este inicio de temporada es la cantidad de variaciones tácticas y de cambios tempranos a los que ha sometido Simeone a sus jugadores en busca de dar una vuelta desde el banquillo después de primeras partes muy planas. Movimientos de sistema para volver a una defensa de cuatro, refresco entre los hombres de arriba y un enorme arsenal de futbolistas de calidad en la plantilla, pero el problema de juego está conllevando poco brillo colectivo. Uno de los factores más determinantes pasa por el flojo inicio de futbolistas básicos como Luis Suárez, Koke y Marcos Llorente, este último con las dificultades de tener que pasar a jugar como carrilero y lateral cuando Trippier no está sobre el campo. El punta inició la pretemporada en la última tanda de internacionales y todavía no ha encontrado el pico de forma, lento y sin ser capaz de intuir los pocos balones que caen dentro del área rival.

A Koke le está costando adueñarse de los partidos. La entrada de un Kondogbia que sí ha empezado el curso a gran nivel podía liberarle de tanto trabajo defensivo, pero tiene que hacerse dueño del balón para que el Atlético crezca a través de la posesión y a sus compañeros les está costando encontrarle. Tanto es así que a Simeone no le tembló la mano a la hora de sustituirle contra el Oporto. Cuando Koke está bien el Atlético es otro, puede ser el futbolista más influyente en el juego del equipo. Y Llorente se está encontrando con dificultades para mostrar su exuberancia en carrera y la superioridad física con la que dominaba los partidos. No ha podido participar en exceso en su posición ideal como centrocampista de máxima llegada, teniendo que actuar en ocasiones en el doble pivote, donde le cuesta más con balón o de lateral y carrilero.

Tampoco en defensa se está manteniendo esa fortaleza habitual. La presión no está tan bien coordinada y en la primera mitad contra el Espanyol y ante el Oporto las conversaciones fueron constantes para intentar encontrar la solución que evitase que el rival saliese con el balón controlado de forma tan fácil. Errores atrás impropios y fallos de contundencia en Hermoso, Savic y Felipe, con las dudas de Simeone sobre la conveniencia de volver a una zaga de cuatro. En el apartado positivo, ante el Oporto se dejó la portería a cero por segunda vez en la temporada. Por suerte para el Atlético, un error defensivo en cadena no tuvo mayor trascendencia gracias al toque con la mano de Taremi antes de que el balón entrase.

El vaso medio lleno

También hay otras buenas noticias a las que agarrarse. El nivel de juego no está siendo el mejor, falta velocidad y forma en varios jugadores, además de unas dudas tácticas y en la presión que hay que resolver. Pero, de momento, el Atlético suma 10 puntos de 12 en Liga, donde curiosamente se escaparon dos y a punto estuvieron de ser tres probablemente en el partido de mayor despliegue ofensivo del equipo contra el Villarreal (el resto de encuentros se vencieron por la mínima). Y en Champions sólo marcha una jornada, por lo que el empate se puede ver de forma más positiva ganando en la siguiente jornada en Milán.

Además, hay miembros de la plantilla que sí han empezado a buen ritmo. Correa, Lemar, Kondogbia, Carrasco o Giménez están dejando habitualmente buenas versiones y no se esconden en los momentos importantes de los partidos. Si Suárez, Koke, Llorente, João Félix, Hermoso y compañía van recuperando el mejor estado de forma y los Griezmann, De Paul y Cunha van encajando en el equipo, hay muchísimo margen de mejora a corto plazo. Simeone es consciente de que hay que subir un punto la velocidad del juego, encajar el sistema y la imaginación entre líneas y desde hoy y trabajará para ello, buscando la mejor versión rojiblanca el sábado contra el Athletic.