ALMERÍA | ENTREVISTA A JOSÉ GOMES

"Turki quiere un Almería europeo y tiene los medios, pero debe tener paciencia"

En este segundo capítulo José Gomes cuenta cómo descubrió a Sadiq. Cree que Makaridze crecerá. Espera compartir con Turki Al-Sheikh “unos dátiles”.

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"Turki quiere un Almería europeo y tiene los medios, pero debe tener paciencia"
Carlos Barba DIARIO AS

En su carrera hay dos salvaciones milagrosas; Marítimo de Funchal y Reading.

Sobre todo Reading por sus problemas internos. Tenían 40 jugadores en la plantilla. No había esperanzas de nadie en el club para evitar el descenso. Empezamos a trabajar fuerte, a reducir jugadores en la plantilla y demostrar que ellos eran parte de la solución y no del problema. Al final los aficionados organizaron un ‘día de Portugal’ en nuestra casa, con banderas y bufandas de Portugal. Fue muy emocionante como agradecimiento por haber salvado a su club. En el Marítimo la cosa estaba parecida, pero no fue tan difícil. Se trataba de juntar a la gente.

Al portero argentino Emiliano Martínez le ha hecho internacional.

Fue uno de los jugadores que traje. Quería jugar. Traía energía positiva y una sonrisa de oreja a oreja. Y tenía calidad.

Seguimos con porteros. ¿Makaridze llegará a triunfar?

Tiene muchísimas cosas buenas. Es muy fuerte en las salidas. Es alto, analiza muy bien la trayectoria del balón y sale bien. Su posición es casi perfecta. ¿Se acuerda de Calatayud? Fue portero del Málaga y le trabajé en el Videoton de Hungría. Le fiché con 35 años. No jugaba en el Mallorca y él me decía: “La diferencia entre un gran gol y una parada fácil es la posición del portero en la portería. Si está mal colocado, un balón puede ser un gran gol a los ojos de la gente. Pero si analizas la trayectoria sería una parada fácil”. A este nivel Makaridze está casi siempre bien. Juega muy bien con los pies. Y Fernando es buen portero y un gran profesional, un gran capitán. El Almería está muy bien en portería.

¿Cómo descubrió a Sadiq?

Me hablaron de él y empecé a analizar partidos. Necesitábamos un punta porque Darwin Núñez se fue al Benfica. Inmediatamente me acordé de Sadiq (estaba en el Partizan de Belgrado). Empecé a luchar y a intentar convencer de que Sadiq era nuestra gran solución. La gente no estaba muy convencida. Pero poco a poco se fueron enterando de que, aparte de su carrera un poco desordenada, tenía cosas maravillosas y mucho fútbol en su cabeza. Es muy pesado con los defensores; tiene unas piernas largas que parecen que van a crecer en el momento de apretar. Y usa muy bien su cuerpo. Parece que se va a resbalar, pero se equilibra y sigue. Tiene también una forma muy rara de moverse, pero hace goles. Es rápido, difícil de parar y sabe jugar. Si estamos en ataque organizado hace juego corto con los medios que pueden hacer paredes y combinaciones. Y tiene velocidad para aprovechar los espacios. Con lo alto que es, puede hacer goles de cabeza si mejora este aspecto para jugar a un nivel más alto.

El Almería pagó cinco millones y ahora pide 30.

Creo que le va a vender porque jugadores que hagan goles es siempre difícil de encontrar. Él lo sabe hacer. Puede ser útil en cualquier equipo de Primera en España. Me acuerdo de sus primeros partidos en que se resbalaba y la gente, en rueda de prensa, mis amigos periodistas, me decían: “Míster: ¿piensa que Sadiq va a ser nuestra solución?”. Dije antes de empezar la temporada: “Si Sadiq no se lesiona va a hacer más de 15 goles”. La gente se reía en mi cara. Y mire los goles que ha hecho.

¿Y Appiah?

Es muy rápido. Tiene una definición muy buena y tira muy bien a gol. Debe aprovechar mejor su velocidad. El primer control de su cuerpo antes de tener el balón debe mejorarlo para aprovechar esa velocidad. Ha tenido mala suerte por un problema de salud cuando estuvimos en Marbella (concentración de pretemporada) y fue operado del estómago. Un problema de salud que pudo ser grave y que le sacó del equipo. Después fue cedido.

Ojo con Ramazani.

Es el niño de la familia que siempre va a hacer algo, romper una ventana o robar un chocolate. Es ese niño que a todo el mundo le gusta y le cae bien porque es muy gracioso, dinámico y tiene mucha energía. Le he dado en las orejas en muchos momentos para ayudarle a encontrar esa madurez necesaria para enseñar su fútbol y no estar con tonterías en los partidos. Le decía: “mira, eso no lo has hecho bien”. Y le bajaba al equipo B. Destacaba. Hacía goles y rompía la cabeza a los defensores. Llegaba y me decía: “míster, he estado fenomenal”. Me ha encantado trabajar con él. Aparte de la velocidad y calidad tiene esa agresividad competitiva muy fuerte. Hay que controlarle por las tarjetas. Es bajito. Siempre encara a los rivales y no tiene miedo de nadie. Tiene mucho nivel y calidad. Dribla muy bien. Hace cosas espectaculares.

Hablemos ahora de Arabia. ¿Cómo es esa liga?

El primer año que estuve aquí solo había cuatro extranjeros. Ahora estamos con siete y esto ha ayudado a subir el nivel de Arabia Saudita. No nos podemos equivocar. Esto no es Qatar o los Emiratos donde los directivos casi pagan a la gente para asistir a los partidos. Aquí a la gente le encanta el fútbol. Lo sigue, va al estadio y hay programas hablando de fútbol 24 horas. La gente aquí consume mucho fútbol. Siguen en Twitter o Instagram a sus clubes. Los aficionados están muy metidos en sus clubes. Las mujeres, que no podían entrar a los estadios cuando estuve en mi primera etapa, ahora pueden. Van al fútbol y les gusta. Van familias enteras al futbol. Es la liga más fuerte de Oriente Medio.

¿Se ha encontrado con Turki Al Sheikh?

Todavía no. A ver si un día tomamos un café y comemos unos dátiles como le gusta hacer. Y charlar un poco.

¿Cómo era su relación?

Buena. Siempre hablábamos de fútbol porque a él le encanta. Es un apasionado. Le encanta discutir y saber la opinión de los entrenadores. Es muy interesante hablar con él.

¿Está implicado con el Almería?

Sí. Quiere transformar al Almería en un equipo europeo. Y tiene poder para eso. Debe tener paciencia para llevar su proyecto a donde quiere.

¿Es verdad que pudo fichar por el Valladolid?

Es cierto que tuvimos conversaciones. La cosa iba en una línea buena. Pero después, el Valladolid tuvo un cambio importante en su estructura y organización. Y han decidido otra cosa.

¿El Almería ascenderá a Primera?

 No sé cómo está jugando. Pero, por esta relación que tengo con la gente, la ciudad y el club me gustaría ver al Almería en Primera División. Porque he sentido mucho cariño pese a no haber gente en el estadio. Eso no lo voy a olvidar nunca..