CELTA

Aprobados y suspensos del Celta: DiMuro

El portero argentino se exhibió con siete paradas, incluyendo su acrobática respuesta en el penalti lanzado por Rubén García. Domínguez mal, Aidoo peor.

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Matías Dituro detiene el penalti lanzado por Rubén García durante el partido entre Osasuna y Celta.

Dituro: Muro. Siete paradas, incluyendo el penalti que saca con los pies a Rubén García y mucha sensación de seguridad. Se la juega mucho con los pies y por arriesgar demasiado en un pase regaló una buena ocasión a Osasuna.

Kevin: Se marchó llorando, dejando a su equipo con diez y con una probable fractura del hueso malar. Fue el colofón a la pesadilla que vivió en El Sadar. Osasuna encontró un filón por la banda del lateral de Nigrán.

Araújo: Impecable. Jefe absoluto de la defensa, realizó cortes providenciales. Se mantuvo firme en el cuerpo a cuerpo con Kike García. El mejor jugador de campo del Celta en este partido.

Domínguez: Arrollado por Kike García. Pagó su falta de experiencia ante un delantero con tanto oficio. Inocente en el penalti cometido sobre el ariete rojillo. Eso sí, el canterano celeste nunca se achicó y asumió en todo momento la misión de buscar envíos en largo.

Javi Galán: Lateral de dos caras. Sufre y pierde el sitio con bastante frecuencia en defensa. Por el contrario, tiene una arrancada con regate imparable y fue el céltico que generó más peligro por las bandas. Provocó unas manos de Osasuna dentro del área que el árbitro no consideró penalti.

Tapia: Ya está en forma. Se multiplicó en defensa, tal y como hizo durante toda la temporada pasada. Su tremendo despliegue le pasó factura en los últimos minutos, tirándose al césped a la más mínima ocasión para coger aire.

Denis Suárez: Sin peso en el juego del Celta. Sus compañeros no lo encontraron en un centro del campo que Osasuna pobló de jugadores. Disparó dos veces, una de ellas en una situación inmejorable desde la frontal, y quedó claro que no tiene ningún tipo de confianza buscando la portería.

Brais Méndez: Se fue apagando. Empezó el partido dejando controles y combinaciones de mucha clase, pero con el paso de los minutos se tuvo que centrar más en defender al lateral Manu Sánchez que en atacar. Intenso en la presión, Coudet lo volvió a sustituir por Solari.

Nolito: Desapercibido. Resistió 20 minutos el ritmo del partido. Utilizó con mucha inteligencia su cuerpo en un par de acciones para llevarse balones ante su marcador. El Chacho lo reemplazó a la hora de juego, cumpliendo con la tradición.

iago Aspas: Sin magia. En ningún momento tuvo buen feeling con el balón. Le dieron hasta en el carnet de identidad y Alberola Rojas lo pasó por alto en más de una jugada.

Santi Mina: La única luz en ataque. El punta se encuentra cómodo en partidos tan intensos y mostró una buena variedad de recursos para buscarse la vida: un robo a Aridane, un taconazo que lanzó a Galán, un disparo que buscó la escuadra... La inspiración lo abandonó en un mano a mano con el meta Herrera.

Cervi (entró por Nolito): Solo apareció una vez en media hora. En su intervención más meritoria dejó sentado al defensa rival con un regate de quilates. Aún no le ha cogido el ritmo al fútbol español.

Solari (entró por Brais): Siempre cumple, esta vez adaptándose al lateral derecho tras la lesión de Kevin. No estuvo muy lejos de sorprender a Herrera con un disparo desde el centro del campo.

Beltrán (entró por Denis): Saltó al terreno de juego con la ‘misión imposible’ de adueñarse del centro del campo, territorio rojillo en este partido. Osasuna todavía lo dominó más, sobre todo después de quedarse el Celta con uno menos. Filtró un buen balón en una incorporación de Galán.

Aidoo (entró por Domínguez): Faltó de tensión. No presentó oposición en los dos desmarques que le tiró Chimy Ávila. Si no jugó de inicio por problemas físicos, tampoco estaba para disputar los últimos minutos.