ESPANYOL

Wu Lei, dos meses encerrado antes de incorporarse al Espanyol

El atacante, que viaja este miércoles de Shanghái a Barcelona, solo ha tenido una semana de vacaciones entre aislamientos y cuarentenas en China y Emiratos Árabes.

Wu Lei, jugador del Espanyol y de la selección china.
Eric Alonso Getty Images

Mientras la mayoría de sus compañeros disfrutaron de cinco semanas de vacaciones, Wu Lei solo ha tenido una, y aun así con restricciones. Y el resto del tiempo ha permanecido entre burbujas. El atacante del Espanyol viaja este miércoles desde Shánghai a Barcelona para incorporarse a la pretemporada perica –hasta ahora, era el único futbolista de la plantilla que gozaba de un permiso especial para ausentarse– tras pasarse dos meses de encierro en encierro.

Fue el pasado 15 de mayo, tras la disputa de un Espanyol-Cartagena que ya suena a prehistoria –el encuentro posterior al ascenso matemático a Primera–, cuando Wu Lei se embarcó rumbo a China. Debía afrontar nada menos que cuatro compromisos con su selección para tratar de seguir vivos en la pugna por acceder a la Copa del Mundo de Qatar-2022. Solo tuvo que superar una mini-cuarentena en Shanghái gracias a que la Confederación Asiática de Fútbol había adecuado en Suzhou una burbuja de bioseguridad para su equipo y para el resto de combinados del grupo –Siria, Filipinas, Maldivas y Guam–, donde se iban a desarrollar todos los partidos, independientemente de quién actuara sobre el papel como local o visitante. Pero solo uno se jugó allí.

La aparición de positivos en COVID-19 en las expediciones de Siria y Maldivas a su llegada a China trastocó los planes. Según el protocolo local, todos los miembros de ambas selecciones hubieran tenido que guardar un estricto aislamiento, estuvieran o no contagiados. Y eso habría echado al traste la clasificación, sin fechas por delante para reubicarla. De modo que se optó por trasladar todo el grupo hasta Emiratos Árabes, concretamente a Sarja, a donde Wu Lei y sus compañeros viajaron enfundados en vistosos equipos de protección individual (EPI) de burbuja a burbuja. En su nuevo destino, tampoco pudieron salir del hotel más que para entrenarse durante los 15 días que allí permanecieron.

Una vez disputados los partidos –que le valieron a China el pase a la siguiente fase y a Wu Lei, la aclamación de su afición tras convertir cinco goles y dar dos asistencias en cuatro encuentros–, el pasado 17 de junio la selección china regresó a su país. Y ahí ya no había pretexto alguno, en forma de competición, para burlar los estrictos protocolos. El futbolista del Espanyol y sus compañeros tuvieron que pasar 21 días de cuarentena en el hotel Taimi Xiangguli de Suzhou, de nuevo encerrados en una burbuja y sin poder salir más que las dos primeras semanas para entrenarse juntos.

Wu Lei celebra uno de sus cinco goles con China en la fase clasificatoria.

Una vez liberado, a Wu Lei solo le ha quedado una semana de vacaciones reales, que ha pasado en Shanghái junto a su familia y que ha aprovechado también para visitar a Xu Genbao, su mentor y propietario de la academia donde se formó futbolísticamente: lo hizo el día 7 y de nuevo este martes, justo antes de partir. Un brevísimo espacio de tiempo para afrontar el retorno del Espanyol a Primera División y también la definitiva fase de clasificación para el Mundial, que arranca en septiembre.

Afortunadamente para Wu Lei, y a pesar de volar desde China, no tendrá que verse envuelto en su enésima cuarentena en cuanto pise suelo español, ya que forma parte de una de las excepciones formuladas por el Ministerio de Sanidad, que le permitirá entrar libremente al Estado desde un tercer país ajeno a la Unión Europea: "Trabajadores altamente cualificados cuya labor sea necesaria y no pueda ser pospuesta o realizada a distancia, incluyendo los participantes en pruebas deportivas de alto nivel que tengan lugar en España".

Llegará listo para incorporarse, el lunes próximo, a la estadía en Marbella, incluso antes, puesto que se entrenará el Espanyol hasta el sábado, toda vez que ha quedado suspendido el amistoso programado inicialmente para ese día ante el Nàstic de Tarragona. En forma estará seguro después de dos meses primero jugando y después entrenándose con la selección china. Otra cuestión es cómo aguantará el ritmo de toda una nueva temporada.