VALENCIA

Nelson Valdez: "Alderete es como mi hijo, es un jugadorazo"

El paraguayo coincidió tres años con Alderete en Cerro Porteño: "Lo llevaba al entrene, venía a cenar a casa...". Además, habla con AS de su retirada, su etapa en el Hércules, el Mundial...

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Nelson Valdez.
Alberto Iranzo

Nelson Haedo Valdez (San Joaquín, Paraguay, 1983) es el último paraguayo de los 11 que han vestido la camiseta del Valencia. Omar Alderete, su hijo futbolístico, será el duodécimo, casualidades del destino. Además, el 'león guaraní' acaba de anunciar que se retira del fútbol, a sus 38 años para dedicarse a la representación de futbolistas.

Valdez sólo jugó dos años en España, uno en el Hércules y otro en el Valencia, pero dejó huella en ambos sitios. Además, fue protagonista de los cuartos de final del Mundial de Sudáfrica, en el duelo en que España eliminó a Paraguay. De sus inicios, su carrera, su 'Valdezazo' en el Camp Nou, la llegada de Alderete al Valencia, sus planes de futuro… Valdez al habla con AS.

-¿Cómo van sus primeros días tras dejar el fútbol?

-En diciembre ya lo tenía decidido. Pero como es una decisión que cuesta tanto asimilar, me preparé durante seis meses para dar el paso. Con la familia decidí que íbamos a dar el siguiente paso.

-Cuando uno deja el fútbol, después de todo lo vivido, ¿se acuerda de los inicios en Paraguay?

-Sí, me tomé casi seis meses para hacerlo público. Y en este tiempo uno va recordando todo lo que vivió, sufrió, disfrutó… de todo un poco. Hoy en día valoro mucho mis inicios. No fueron fáciles porque vengo de un pueblito muy pequeño (San Joaquín). Nadie habría dicho que yo me dedicaría al fútbol. Es muy difícil que un niño de 14 ó 15 años salga futbolista de allí.

-Siempre se habló que usted tuvo que vivir algún tiempo bajo de las gradas de un estadio. ¿Qué hay de cierto en esto y qué de mito?

-Es totalmente cierto. Eso fue en la capital. Yo a los 13 años le dije a mi padre que quería ser futbolista y empecé a despertarme a las 4 de la mañana para ir a correr por el pueblo. Allí me trataban como un ladrón de gallinas por estar corriendo a esas horas por la calle. La gente se lo tomaba a broma: ‘¡Qué va a ser futbolista este!’, decían. No confiaban que alguien pudiera salir de allí como futbolista profesional. A los 15 años me fui del pueblo a la capital y viví año y medio debajo de las gradas del estadio del Atlético Tembetary, donde estaba jugando también.

-Su carrera cambia cuando ficha por el Werder Bremen en 2002. ¿Cómo fue aquello?

-Fue muy complicado. Yo salí máximo goleador de la Intermedia (segunda división de Paraguay) con 17 años y me hicieron una prueba con el Guaraní. En un amistoso jugué bien, hice un gol y pensaba que me iban a fichar. Pero el entrenador vino y me dijo que no iba a contar conmigo porque quería jugadores experimentados y yo era muy joven. Se me cerró esa puerta pero una semana después me consiguieron otra prueba en Alemania. Y allí me quedé. Dos años después el mismo entrenador que no me había fichado para el Guaraní me llamó para la selección paraguaya. Las vueltas que da la vida.

-Su paso por Alemania también cambia su vida...

Totalmente. De hecho, nuestra residencia ahora mismo será Bremen, donde conocí a mi mujer y nacieron mis hijos mayores. Una vez adaptado hice buenas temporadas en Bremen y en el Borussia.

-De ahí da el salto a España. Llega a través del Hércules. Y a los pocos días de llegar…

-(ríe) ¿Lo del Camp Nou no?

-Sí, el Hércules ganó 0-2 al Barça con dos goles suyos. El 'Valdezazo' tituló la portada de AS.

-Sí, sí, el 'Valdezazo'. Hace poco me mandaron aquella portada y mi hijo la guardó y la puso en su perfil. Hace cuatro o cinco años le conté que yo le gané a Messi y no me creía. Él era muy pequeño entonces y no se enteró de nada. La suerte es que ahora hay archivos y se puede demostrar.

-Un par de meses antes usted había caído contra España, en el Mundial de Sudáfrica, que era la columna vertebral del Barça más Messi…

-En Paraguay se dijo que Valdez había vengado a la selección con ese doblete en el Camp Nou. Fue un sueño hecho realidad, una hazaña. Aunque yo marqué los dos goles y la figura del partido salió el portero, Calatayud. Imagínese todo lo que nos salvamos aquel día.

-Hablando de aquel partido contra España, en cuartos del Mundial de Sudáfrica ¿Qué hubiera pasado de marcar ese penalti Cardoso a Casillas?

-Yo lo que siempre me pregunto es qué hubiera pasado si no me hubieran anulado el gol que hice. No sé por qué se anuló. No sé si hubiera existido el VAR entonces, qué hubiera pasado. Pero bueno, fue muy al principio. Lo de Cardoso sí que fue en la segunda parte. De haber marcado quizás sí podíamos haber aguantado. Pero lastimosamente en Paraguay aún no se le perdona ese fallo. Pero eso es parte del fútbol. Todos los valientes erran. Se persigue al que falla pero hay que tener coraje de tirarlos. Hay mil ejemplos: Baggio, Maradona, Messi, Ronaldo… y en los últimos tiempos tenemos los ejemplos de Mbappé o Morata.

-Al siguiente año fueron subcampeones de América.

-Llegamos a la final pero llegamos sin fuerzas. Jugamos tres partidos con prórroga y penaltis, viajes… Jugamos la final contra Uruguay reventados, con cinco o seis lesionados. Esa fue la última camada de Paraguay que llegó al Mundial. Desde entonces no nos hemos vuelto a clasificar.

-Volviendo a aquel Hércules ¿Qué hubiera pasado en el Hércules si el club no hubiera tenido problemas de pagos?

-Fue una pena cómo terminó. Después del parón de Navidad llegaron los problemas con los jugadores, económicos… lastimosamente no se pudo aguantar el buen comienzo que tuvimos. Teníamos un equipazo, un buen grupo del que me siento muy orgulloso de haber formado parte. Teníamos necesidad, escasez de campos de entrenamiento… cuando uno no recibe el valor que te dan, todo va apagándose. Tuvimos jugadores que a lo mejor vieron más otra cosa que lo deportivo y no llegamos a estabilizarnos.

-¿Sabe que ahora están en cuarta división?

-¿Bajó otra más? Yo creo que no hay más donde bajar. Yo hasta pensé ahora en volver al Hércules uno o dos añitos para echarles una mano. Aunque fuese gratis.

-Tras dos años en Rusia volvió a España, al Valencia, donde al principio no le querían demasiado…

-Tengo un recuerdo muy lindo. Fue un desafío que tuve muy grande. La afición no me quería al principio. Todo vino de años atrás, cuando marqué dos goles en Mestalla con el Werder Bremen y lo festejé. David Navarro hizo unas declaraciones diciendo que le había faltado el respeto a la afición del Valencia. Y ya cuando fui con el Hércules me pitaron. Y en mis primeros partidos en Mestalla me silbaban hasta en el calentamiento. El entrenador (Pellegrino) me dijo que en los primeros partidos no iba a jugar en casa y sólo jugaba de visitante. Pero con trabajo y sudor me fui ganando a la afición y estoy muy agradecido. Mi primer partido en Mestalla fue en Champions, contra el Bayern. Entré bien, hice un gol, peleándolas todas, como le gusta a la afición del Valencia. Y poco a poco me fui ganando el cariño de la gente.

-Usted ha sido el último paraguayo en vestir la camiseta del Valencia. El siguiente será Omar Alderete, al que conoce bien.

-Sí, es buenísimo. Omar Alderete es como mi hijo. Estuve con él dos años en Cerro Porteño, cuando él empezaba. Estaba siempre conmigo en casa, lo llevaba a los entrenamientos… es como mi hijo. Cuando estaba en Berlín, hablé mucho con él. Ya le conocerán.

-Hábleme de él como jugador.

-Es un jugadorazo, hay pocos como él, con el carácter y temperamento que él tiene. Es un central muy bueno. Lamentablemente en la selección juega de lateral izquierdo, donde también puede hacerlo. Pero su punto fuerte es de central por la izquierda. Tiene mucha técnica para ser paraguayo, va bien por arriba, toca muy bien el balón. Creo que al Valencia le va a ir muy bien.

-Y después del Valencia, Emiratos, Grecia, regreso fallido a Alemania, Estados Unidos y regreso a Paraguay…

-Agradecido con el fútbol que me dio a conocer muchos países, ganar títulos, ganar amigos, hacer contactos… Ahora estoy disfrutando de todos los mensajes que me mandan los amigos. Justo hoy estuve hablando con Éver Banega, recordando lindos momentos en el Valencia. También hablo con Trezeguet, por ejemplo, con el que estuve en el Hércules.

-¿Cuándo decide que hasta aquí?

Los últimos años jugué en Cerro Porteño, que es mi club. Yo quería continuar pero no se pudo dar. Tuve una oferta de Paraguay, otra de Europa… Pero otra mudanza con los niños ya no nos apeteció. Y dijimos que ya.

-¿Qué planes tiene de futuro?

-Después de vacaciones volveremos a Alemania. Y vamos a trabajar juntos con la agencia de representación que me lleva. Ellos son muy fuertes en Italia y estamos viendo de entrar en el mercado alemán y en España.

-¿Se ve de entrenador?

-Tengo el carné pero no me veo. Igual más adelante me entra el cosquilleo y quiero estar cerca del balón pero ahora mismo no me veo.