ESPANYOL

El álbum de Primera reabre con los mismos cromos del ascenso

Sin salidas salvo Ricard Pujol ni fichajes, regresa el Espanyol de Vicente Moreno este lunes a la máxima categoría, desbordado el límite salarial y con casi todo por hacer.

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Espanyol, Raúl de Tomás, Embarba.
Carlos Mira RCDE

En el álbum de la Primera División que reabre el Espanyol este lunes le vale de entrada al coleccionista con enganchar los mismos cromos de la temporada pasada, los del ascenso en su fugaz paso por Segunda. Inicia el equipo de Vicente Moreno su pretemporada 2021-22 sin ni un solo fichaje y también sin salidas de jugadores del primer equipo. Y, eso sí, con una renovación capital, la de Javi Puado, a punto de pulirse. Una anómala parálisis que no se ha desencallado en las cinco semanas de vacaciones pero que deberá hacerlo en las seis que restan hasta el inicio de LaLiga, que volverá con público.

Al 'overbooking' en la plantilla, al menos en la relación entre futbolistas en nómina y fichas profesionales disponibles, responde el hecho de que nadie acabara contrato el pasado 30 de junio, de que se ejecutaron cláusulas de compra y renovación automáticas –Diego López por partidos jugados, Nany Dimata, Miguelón Llambrich y Álvaro Vadillo en caso de ascenso– e incluso, a que también por compromisos firmados, Joan García deba adquirir a priori categoría de primer equipo. No así Ricard Pujol, quien el domingo a última hora anunció de sopetón su marcha. Lo más probable, sin embargo, es que Pujol y algunos canteranos más, como Pol Lozano y Víctor Gómez (quien regresa de su préstamo en el Mirandés junto a Moha Ezzarfani), salgan cedidos para tener minutos, aunque para ello sus clubes de destino deberán sufragar la totalidad o parte de sus fichas.

La falta de refuerzos hasta ahora –además de obedecer a la pandemia que asola el mercado o a la Eurocopa– guarda una relación estrecha con esta cantidad de futbolistas, hasta 27, cuya suma desborda en entre tres y cuatro millones el límite salarial aprobado por LaLiga para el retorno a Primera. Que no es mucho más gracias a la ampliación de capital de 37,8 millones suscrita por Chen Yansheng el pasado 21 de junio. En algunos casos, como Raúl de Tomás, Leandro Cabrera o Adrián Embarba, el Espanyol deberá compensar la drástica bajada de sueldo que aceptaron para competir en Segunda; pero, a cambio, continuarán salvo sorpresa como piezas esenciales de la plantilla.

La plantilla del Espanyol se reencuentra.

Sin un balance positivo, no puede en principio el Espanyol acometer ninguna de sus operaciones en cartera, como la prioritaria de un mediocentro, la probable de un central y las deseadas de un delantero y hasta un lateral izquierdo, en función de cómo evolucione el mercado. O sí, en caso de que elija arriesgarse como sucedió el año pasado con Keidi Bare, quien solo pudo ser inscrito a tres días de cerrarse la ventana de verano.

A falta de caras nuevas, la esperada renovación de Puado –quien, como Óscar Gil, no se incorporará al equipo prácticamente hasta que vaya a comenzar LaLiga– y el regreso de Miguelón tras cinco meses lesionado suponen las principales novedades en el arranque de la pretemporada, junto a la presencia de jugadores del Espanyol B con enorme proyección como Omar El Halali o Gregorio Gracia 'Gori' que ya la pasada temporada acudieron a la estadía de Marbella.

Del ascenso han pasado prácticamente dos meses.

En la Costa del Sol repetirán este curso los pericos del 19 al 30 de julio, pero antes pasarán unos días en la Ciudad Deportiva, con entrenamientos grupales que comenzarán este martes, después de que este lunes se sucedan las habituales pruebas físicas y médicas de cada primer día de ‘cole’, siempre que los PCR del domingo hayan dado resultados favorables. Y, como buenos alumnos, la ilusión del Espanyol en esta ocasión supera la de los últimos tiempos, tras una temporada horrible en Primera y otra en el purgatorio de Segunda que terminó con un holgado ascenso y un título de campeón ‘in extremis’.

La aventura que ahora comienza es la realidad del club blanquiazul, su vieja normalidad. La que ha experimentado en 85 de las 90 temporadas en que ha existido el campeonato de Liga. La que le ha convertido en el quinto equipo con más partidos disputados en la máxima categoría. A las órdenes de Vicente Moreno, este Espanyol ha vuelto con la obligación de quedarse.