DEPORTIVO

El Depor se adapta a Segunda B: 824 partidos en cuatro fichajes

El curso pasado cerró el mercado con 554 encuentros repartidos en 12 refuerzos. El club suma casi el 50 por ciento más de experiencia con un tercio de los jugadores.

Borja Jiménez y la secretaría técnica entrando en la Plaza de Pontevedra
Jesus Sancho (Sanchofoto) Diario as

No es falso que hay diferentes fórmulas para intentar el éxito y así deben creerlo en el Deportivo, donde para su segunda temporada en Segunda B han decidido tomar un camino totalmente diferente al que el pasado curso terminó en fracaso. La nueva secretaría técnica encabezada por Carlos Rosende ha decidido dar un giro a la política de fichajes que refleja, antes que nada, que el club blanquiazul ya ha asumido su nueva realidad. Entre Menudo, Mackay, Aguirre y Quiles suman 824 partidos en la categoría de bronce.

Ese número sin contexto podría no decir mucho, pero hace arquear la ceja si se compara con el de la temporada pasada. Richard Barral cerró el mercado de verano con 12 refuerzos que acreditaban un total de 554 encuentros de experiencia en Segunda B. Y en algunos casos ni siquiera eran recientes. Los Abad, Miku, Borges, Rui Costa, Lara, Galán, Lucho, Nacho, Derik, Granero y Rolan fueron elegidos por diferentes virtudes, pero no por su conocimiento de la categoría.

En ese grupo, sólo Granero y Galán podían presumir de ser centenarios en Segunda B, algo que en este caso cumplen tres de los cuatro refuerzos. De hecho, Mackay (290) y Menudo (295) terminarán el año por encima de los 300 partidos. A ellos hay que sumarle los 171 de Quiles y los 68 de Aguirre. El lateral es el único que acumula más minutos de plata, donde se va a los 117 encuentros, que de bronce. En total, prácticamente un 50 por ciento más de experiencia en la categoría con sólo un tercio de las incorporaciones.

Sin rastro de Primera División en los fichajes del Deportivo

El contraste se ve todavía más claro si comparamos la experiencia en Primera División. Richard Barral se enorgulleció de confeccionar un Depor de otra categoría, de sentar las bases para que la plantilla sirviera ya para Segunda sin ni siquiera disputar un partido en Segunda B. Para ello reunió un elenco que acumulaba un total de 727 encuentros en la máxima categoría del fútbol español, terreno desconocido para los cuatro refuerzos que han llegado en lo que va de mercado este verano.