Las Palmas

Hay fichajes en casa

En la próxima plantilla de Las Palmas estarán lesionados de larga duración como Loiodice, Raúl Fernández o Cedrés. Curbelo, cerca de renovar.

Hay fichajes en casa
CARLOS DIAZ RECIO DIARIO AS

Inmersos ya en pleno mercado de fichajes, sin tiempo que perder, los despachos de la Unión Deportiva Las Palmas percuten para tener lo más perfilada posible la plantilla que se presentará el 5 de julio a las órdenes de Pepe Mel. Ese día, en la Ciudad Deportiva, darán comienzos los entrenamientos de pretemporada. Es importante que, desde el principio, los jugadores estén con nosotros para adaptarse a muchas cosas”, sentenciaba el propio Mel en una entrevista en Diario AS.

El club ha oficializado, de momento, las llegadas del mediocentro Unai Veiga y del central ecuatoriano Erick Ferigra. Ya se sabe, pues así lo aseguraron tanto el entrenador como Miguel Ángel Ramírez, presidente y máximo accionista del club, que Las Pamas espera reforzarse en cada línea. Sin embargo, algunas de esas incorporaciones anheladas las puede tener el club en casa.

Ocurre que, el próximo 5 de julio, también se dejarán ver por Barranco Seco lesionados de larga duración como Raúl Fernández, Enzo Loiodice o Cristian Cedrés. Así, importantes refuerzos de Las Palmas podrían estar ya en casa. De Raúl Fernández no se tienen noticias competitivas desde que en abril de 2019 se lesionara en un partido contra el Cádiz. El portero vasco continúa acelerando su recuperación, y salvo nuevo imprevisto será uno más de una plantilla que cuenta, por ahora, con tres guardametas de demostrada solvencia en Segunda División sumando a Álvaro Valles y Álex Domínguez. La UD se podría estar planteando le salida de alguno de sus dos jóvenes valores. “Uno de los tres porteros saldrá cedido para que podamos seguir generando valor”, proclamó Ramírez la semana pasada. De momento, Raúl entra dentro de las cábalas al menos como segundo.

Por su parte, Loidioce y Cedrés se lesionaron casi al mismo tiempo. El mediocentro francés era un fijo para Pepe Mel hasta que unas persistentes molestias le obligaron a parar definitivamente tras el 0-0 contra el Alcorcón en el Estadio Gran Canaria el pasado 13 de diciembre. De sus problemas físicos siempre se supo a través del entrenador ante inexplicable discreción del club en este asunto, aunque a través de un comunicado oficial se anunció, el 6 de abril, que pasaría por el quirófano en Francia, con la venia de los médicos de Las Palmas, para sanar esa osteopatía de pubis/ tendinopatía del aductor derecho que no le dejaba tranquilo ni con el inicial tratamiento conservador que finalmente hubo que desechar. Antes de eso le dio tiempo 991 minutos en 15 partidos (titular en 14) y marcó además un gol, el que le sirvió a Las Palmas para empatar aquel 2 de diciembre en Lugo (1-1).

Por su parte, Cristian Cedrés sigue inmerso en su particular carrera de obstáculos, cuya meta parece cada vez más cerca. Legañoso militante, tan orgulloso siempre de su Carrizal natal, comenzó la temporada con tanta presión como pueda sentirse al ver que su ficha federativa del curso pasado no llegó hasta minutos antes de cerrarse el mercado estival pese a que desde el primer día acudía a ejercitarse como uno más. Venía de sufrir, además, la irreparable pérdida que había supuesto el fallecimiento de su madre. No haber podido entrenar hasta entonces en las mismas condiciones que sus compañeros le ponía en clara desventaja, y cuando parecía que iba encontrando su lugar en el equipo, incluso reciclándose como lateral derecho, el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha se quebró, sin que además mediara contacto alguno con ningún rival, a los cinco minutos de comenzar la visita al Rayo Vallecano (2-0), aquel 20 de diciembre de infausto recuerdo, último partido del convulso 2020.

Fue operado un mes más tarde, ya en la capital grancanaria, y las primeras previsiones hablaron de un periodo de recuperación que oscilaría entre los 6 y 7 meses. De cumplirse los plazos iniciales, de cara al comienzo de la próxima temporada ya estaría completamente recuperado. Le quedan tres temporadas de contrato, y en la anterior apenas pudo participar en 6 partidos, 3 de ellos como un titular, y durante un total de 146 minutos.

Otro de los ‘fichajes’ destacados que planea acometer Las Palmas es el de Eric Curbelo, uno de los pibes predilectos de Pepe Mel. El central de Santa Brígida viene de firmar una temporada imperial estadísticamente hablando: 36 partidos jugados (29 como titular) y 2.760 minutos sobre el césped. Las negociaciones para renovar su contrato, que se vence dentro de 20 días, no terminan de cristalizar. Condenadas ambas partes a entenderse, petición además expresa de Mel, un nuevo pacto contractual parece cuestión de días.