ALCORCÓN-ESPANYOL

Marc Gual o la peonza de un decisivo Alcorcón-Espanyol

El delantero del Alcorcón salió de la entidad perica en 2016 y ha pasado por cinco equipos desde entonces entre la Segunda B y LaLiga SmartBank.

Marc Gual.
ALFONSO REYES

El 9 de noviembre de 2016 el Sevilla anunciaba el nuevo delantero para el filial después de la lesión de rodilla de Carlos Fernández, ahora en la Real Sociedad. El escogido era Marc Gual, punta del Espanyol B, que se marchó al club hispalense, que incluyó en su cláusula una serie de beneficios para el club perico en función de su rendimiento. Casi cinco años después, Gual, ahora en el Alcorcón, se vuelve a medir al Espanyol en la trascendente última jornada de LaLiga SmartBank. Curiosamente un equipo blanquiazul plagado de jugadores del filial por la acumulación de bajas.

El impacto de Gual en aquel Sevilla Atlético fue relevante. El delantero de barcelona marcó 13 goles en 24 encuentros, un bagaje que le llevó a que los técnicos del primer equipo estuvieran muy pendientes de una evolución que no se produjo al año siguiente. Gual jugó 24 encuentros de nuevo, pero en esta ocasión solamente anotó un tanto. Eso le cerró las puertas e inició una serie de cesiones por LaLiga SmartBank.

En la campaña 2018-19 jugó 29 encuentros en el Zaragoza y anotó seis tantos, un buen rendimiento que le llevó el curso 2019-20 a que el Girona, uno de los favoritos al ascenso, apostara por el ex perico. Jugó 19 encuentros y marcó cuatro tantos, pero a media campaña se marchó al Real Madrid Castilla, donde en seis encuentros anotó dos tantos. No progresó en ninguno de los dos conjuntos y este curso ha encontrado en el Alcorcón la estabilidad que necesitaba. Ha disputado 35 encuentros con cinco goles, uno de los máximos goleadores de un equipo que no ha destacado por ser muy goleador.

Como lo fueron Gerard Moreno en su día, quien trazó un camino entre Espanyol, Badalona, Mallorca y Villarreal para finalmente asentarse en la elite y ser uno de los mejores de LaLiga, o Javi Puado, con su cesión en Zaragoza, incluso Víctor Campuzano, ahora en el Sporting después de no tener minutos en el Espanyol, Gual es un buen ejemplo de las vueltas obligadas a dar en  algunos jugadores antes de poder asentarse en un club. Gual o la metáfora de la peonza. Hoy será uno de los peligros del club en el que se formó.