ALEMANIA

'Los trabajadores metalúrgicos' que hacen historia en Alemania

El Unión Berlín, en su segunda temporada en la élite, se ha clasificado para Europa. Sus aficionados reconstruyeron y sufragaron la renovación de su estadio.

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'Los trabajadores metalúrgicos' que hacen historia en Alemania
ANNEGRET HILSE REUTERS

En la Bundesliga, la carrera de Lewandowski con la historia o de Halaand y su Dortmund contra el Eintracht por entrar en Champions se han llevado los focos. Pero en las grandes ligas hay muchas historias que contar y la del Unión Berlín, un equipo donde los valores tienen más importancia que los goles, merece superficie. Es su desempeño sobre el terreno de juego el que les ha hecho clasificarse para Europa (Conference League) en su segunda campaña en la élite alemana y sus marcados principios los que le convierten en un club especial.

Séptimos, a solo dos puntos de la Europa League que marcaba un gigante como el Bayer Leverkusen y por delante de equipos con aroma Champions como el Borussia Mönchengladbach e históricos como el Stuttgart o los descendidos Werder Bremen y Schalke 04, quizá el mayor orgullo los trabajadores metalúrgicos haya sido terminar por delante del Hertha, como el primer conjunto de la capital, amén de ser el primer conjunto de Berlín Este que se codea con titanes como Bayern, Dortmund y compañía en primera división.

Temporada del Unión Berlin.

Hace escasamente dos años celebraban su primer ascenso a Bundesliga, perimera incursión en primera división desde la reunificación alemana en 1990. Ahora, gracias a la solidez del bloque y al buen desempeño de hombres como Max Kruse, máximo goleador del equipo con 11 goles, ha logrado hacer historia y competirá más allá de las fronteras alemanas por primera vez. Curiosamente en un año donde la pandemia ha privado a las gradas del Alte Forsterei de su voz... y de sus dueños.

Ante los problemas, devoción por un escudo

Y es que, después de la caída del muro, el Unión Berlín sufría una tremenda crisis financiera que no les permitía ascender de categoría a pesar de su rendimiento deportivo, algo que consiguió apaciguar con la llegada de algún patrocinador. Pero lo que realmente colocaba la alerta era el estado del estadio, ya precario en aquella época. Muchos años después, en la temporada 2007-08, fueron los propios aficionados los que lograron salvar su hogar y más de 2.300 hinchas del club se convirtieron en obreros improvisados y participaron en la remodelación de su templo.

Esa fue la primera fase de la obra. En la segunda también desempeñó un papel fundamental el aficionado, puesto que a través de participaciones de 500 euros consiguieron completar el plan de financiación necesario para terminar la obra. De ahí que deslizásemos que las gradas del Alte Forsterei pertenezca a aquellos que la llenan de júbilo.

La Unión hace la fuerza

'Eisern Union', Unión de Hierro, es el himno que gritan unos aficionados que han llegado a sangrar por su club. Y es que la palabra unión no es solo parte del nombre. En 2004, cuando peor pintaban las arcas, no fueron los patrocinadores los únicos en aportar y 'Bleed for Union' (Sangra por el Unión) tomó forma. Donar sangre para recaudar dinero y así reducir la deuda del conjunto berlinés. Una muestra más de un club que respira de otra manera, que sobrevivió en la República Democrática Alemana durante la Guerra Fría y compitió contra un Dynamo Berlín que se veía favorecido por la política de la época.

Su apodo, aquel al que hacíamos alusión párrafos atrás, los trabajadores metalúrgicos, es la traducción literal de Die Schlosserjungs y viene del origen real del club, antes de su escisión posSegunda Guerra Mundial. El uniforme actual es rojo, pero a comienzos del siglo XX (fundado en 1906) era azul, un atuendo similar al que utilizaban los trabajadores de la industria del metal en Oberschöneweide, el distrito en el que germinó el club. El paso del tiempo no ha limado aroma obrero que respira el Unión Berlín y con los valores de su origen más que vivos, el Eisern Union se escuchará en Europa la próxima temporada.