DEPORTIVO

Adri Castro: “De pequeño me fijaba en Riki, Adrián y también en David Villa, me encantaba”

Adri Castro saltará a la primera plantilla del Depor 2021-22. El canterano, que ya se estrenó como goleador, hace balance, habla de su futuro, referentes…

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Adri Castro, posando para As en Riazor.
Jesús Sancho fotógrafo DIARIO AS

Adri Castro (Cambre, A Coruña, 1998) ha sido uno de los canteranos que ha debutado con el Deportivo esta temporada. El delantero coruñés ha estado a caballo entre el Fabril y el primer equipo, con el que se despidió en Soria como titular después de estrenarse como goleador la semana anterior frente al Langreo. La próxima temporada, en la que ya no será sub-23, formará parte de la primera plantilla a todos los efectos. El joven punta repasa con As su carrera, lo vivido esta campaña, su renovación ídolos, alegrías, tristezas…

¿Cómo ha sido este cierre de temporada a nivel personal?

Las dos semanas más felices de mi vida. Logró meter ese gol que buscaba con mi gente y en mi estadio, y luego titular.

Y además marcó su primer gol con el Depor en Día de la madre…

Sí, fue una dedicatoria especial para mi madre, la quiero muchísimo. Coincidió muy bien, la verdad.

¿Tenía la intuición de que iba a llegar ese gol?

Intuición no, pero sí que buscaba el gol a tope. Le pregunté al árbitro cuánto iba a descontar porque quería mi gol. Y llegó cuando quedaban tres segundos para el final.

Y un buen gol de cabeza…

Sí, el balón que me pone Celso es espectacular. Como le dije a él, ese balón tenía que aprovecharlo. Me salió bien el remate y conseguí meterlo.

Su año ha sido a caballo entre el Fabril y el primer equipo, ¿cómo lo valora?

Ha sido un poco una montaña rusa. Fernando Vázquez contaba conmigo, aunque no tuviera minutos. En Zamora conseguí tenerlos, posiblemente por el gran número de bajas que había por lesión. Cuando vino Rubén empecé jugando y luego consideró que tenía que mallarme en el Fabril, y así lo hice. Conseguí un montón de goles que me vinieron muy bien para mi confianza. Seguí entrenando y contra el Langreo logré ese gol con el Deportivo que tanto deseaba.

En la pretemporada era usted una pieza fundamental en todas las pruebas de Fernando Vázquez, pero empezó la liga y ni un minuto. ¿Qué pasó?

Al final el que decide es el míster. Yo no lo que no puedo hacer es enfadarme y refunfuñarme con él. La decisión que tomó Fernando, como las que tomó Rubén, son las que consideraban. Hay que respetarlo.

“Creo que el gol lo llevo, pero espero seguir mejorando en todo, incluido lo físico, para ser lo más completo posible”

¿Le dio algún bajó anímico cuando le tocó bajar al Fabril?

Quizá en los dos primeros partidos con el Fabril no me encontraba del todo bien. Es complicado porque estás toda la semana con el primer equipo y luego llega el fin de semana y juegas con el Fabril. Pero yo al Fabril no podía ir con mala cara ni nada por el estilo, soy el capitán. No podía tener una mala actitud, pero sí me podría salir algún mal partido. En realidad, era mi equipo por ficha y las decisiones de los entrenadores.

Al final ha tenido tres entrenadores este año: Vázquez, De la Barrera y Valerón. ¿Qué se queda de cada uno?

Este año he aprendido de tres grandes entrenadores de fútbol. Fernando tiene una trayectoria larguísima. Valerón es una leyenda para el Deportivo. Y a Rubén lo conozco desde hace muchos años. No puedo decir una cosa concreta que me haya aportado cada uno. He aprendido de los tres, y a los tres les estoy muy agradecido. A Fernando por hacerme debutar, a Valerón por la confianza que me ha dado en el Fabril y a Rubén por esta oportunidad al final de temporada. Estaba trabajando bien y me empezaba frustrar, a preguntarme qué pasaba, qué hacia peor que mis compañeros. Y al final me llevó a Luanco, luego Langreo y titular ante el Numancia.

¿Ve a Rubén de la Barrera otro año en el Deportivo?

Supongo que sí y yo espero que sí. Es un entrenador al que le tengo aprecio y sé que él a mi también. Estoy muy contento con Rubén, como si no me hubiese dado un solo minuto. Me da igual, he aprendido un montón de él. Como dice Julio Hernando (preparador físico) ‘empápate de él’. Y me estoy empapando, aprendiendo muchísimo. Aprendiendo cosas de extremo, de delantero… hasta de central.

¿Ese salto al primer equipo es la meta deseada por todo canterano?

Claro, sobre todo el recuerdo de jugar en Riazor. Tuve algún minuto ante el Compostela, pero aquel partido salió mal. Fue todo muy diferente el día del Langreo.

Y con 5.000 aficionados en la grada…

Qué voy a decir de nuestra afición. No puedo ponerle ni un ‘pero’. Es magnífica.

Y la próxima temporada, ya jugador del primer equipo a todos los efectos

Sabía que este era un año de adaptación, tanto al equipo como a la categoría, de ir pasito a pasito. Para la temporada que viene pelearé por hacerme un hueco entre los convocados, luego entre los que jueguen y después, en el once inicial. Intentaré estar a tope toda la temporada porque lo que quiero es jugar.

¿Tuvo dudas de seguir en el Deportivo antes de firmar su renovación?

No hubo dudas. Yo le decía a mi agente y a mis padres: ‘yo me quiero quedar aquí mucho tiempo, todo el tiempo posible. Mi primera intención la segunda, la tercera, la cuarta, la quinta…. el Depor’. Si no podía ser, pues había que buscarse la vida como han hecho muchos jugadores. Lo que quería y quiero es jugar al fútbol.

El proyecto que viene se anuncia de cantera. Usted que ha estado gran parte de la temporada en el filial, ¿cree que los chavales perciben que hay un golpe de timón en ese sentido?

No lo sé seguro. Sí ves a los chavales más ilusionados, ven más cerca el peldaño. Hace unos años en el Fabril veías al primer equipo en Primera y pensabas… ‘carallo, quedan muchos peldaños’. Ahora está todo más cerca, no sé si por desgracia o alegría. Yo animo a los chavales a que sigan adelante. La última semana estuvieron viniendo a los entrenamientos dos del Fabril y dos juveniles, y alguno jugó ante el Numancia.

El que viene fuerte es el Juvenil…

Sí, sí. Tiene un equipazo. Y eso que no pudo contar toda la temporada con Peke, que estuvo en el Fabril el 80% del año. O Jairo igual… Se está jugando la Copa de Campeones y la Copa del Rey.

¿Qué recuerdos tiene del Adri Castro aficionado?

De lo más lejano que recuerdo es al Depor en UEFA, un partido en Riazor ante el Feyenoord. Recuerdo que los aficionados holandeses la liaron, tirando asientos y todo. Luego tengo grabados los ascensos, y los descensos. En el primer descenso estaba llorando al lado del banquillo, al lado de Riki. No lo olvidaré. En el ascenso con Oltra me acuerdo de saltar al campo y felicitar al Flaco. También más recientemente viví todo el playoff a pesar de que no estaba jugando aquí. Aunque sean descensos o ascensos, son cosas bonitas porque las has vivido con el club que quieres, al que amas de verdad.

Y cuando era niño, ¿a qué jugador admiraba?

Me fijaba mucho en Adrián, que ahora está en Osasuna. Entre otras cosas, porque se llama igual que yo (risas…). Me gustaba mucho como jugaba y su temperamento. También Riki. Me fijaba en la forma que quería el escudo. No olvidaré la frase que le dijo a un portero: ‘Esto es Coruña, aquí hay que mamar’. Esas cosas me gustaban. Y ahora estoy jugando con Álex Bergantiños, que seguirá en el Deportivo todo lo que él quiera y va a ser una leyenda del club.

¿Y de otros equipos?

Un jugador que veía y me encantaba de pequeño es David Villa. Me fijaba en todo. Recuerdo un gol que nos metió en Riazor desde el medio campo… Siempre lo seguí y tuve la suerte de conocerlo. Era el jugador que me obcecaba de pequeño.

“La temporada ha sido una montaña rusa, pero al Fabril no podía ir con mala cara ni nada por el estilo, soy el capitán.

A partir del año que viene, ya como jugador de la primera plantilla, los focos le empezarán a iluminar más. ¿Qué tipo de delantero va a ver la afición del Deportivo en usted?

A mí me gustaría ser un Villa, pero claro… Ojalá pudiese coger un poco de cada. Riki tenía mucho gol, Adrián pasaba y gol… Pues mira, me quedo con los goles de Villa y Riki más el pase Adrián. Luego un poquito de la calidad de Villa y Adrián… Qué voy a decir, pues la pierna derecha de Cristiano y la izquierda de Messi (risas…).

Y sin elegir piernas ajenas, ¿cómo es el delantero Adri Castro?

Creo que con los años he mejorado bastante técnicamente y el tema del gol creo que lo llevo. Pero sobre todo espero seguir mejorando, en el físico también. Espero ser lo más completo posible.

Vamos un poco a lo colectivo. Ni Deportivo ni Fabril cumplieron sus objetivos…

El Depor estaba diseñado para estar en el playoff, para el ascenso. No se ha dado el nivel, no nos adaptamos a la categoría lo suficiente: Nos metimos en ese segundo grupo, en el que había grandes equipos como Numancia o Racing, y fue todo un alivio clasificarse para Primera RFEF. Este es un club grande, con presión y grandes objetivos. Ahora hay que pensar ya en el año que viene, en ese ascenso o playoff.

¿Cuál ha sido el gran fallo de esta temporada?

Nos costó adaptarnos a la categoría. En los primeros partidos sí es verdad que estábamos consiguiendo ganar con resultados justos, pero sumando de tres en tres. Acompañaban los resultados, el juego no tanto. Llegó un momento que fallaron los resultados y el equipo cambió el chip. Y al final, ya más adaptados, el balance es de muchas más victorias. Aunque tarde, el equipo mejoró, y eso debe servirnos para el año que viene.

Donde lo único que va a valer de nuevo es ascender…

Es lo que la gente y el club quieren. Es lo que va a planificar el club. Y desde el minuto uno vamos a hacer todo por conseguirlo.

¿Y el Fabril?

Ha tenido un año muy complicado. Al principio contaron poco conmigo, luego subieron al Depor en enero Rayco y Villares. Fue difícil para Valerón. Yo, por ejemplo, entrenaba toda la semana con el primer equipo y el sábado me iba con el Fabril. Es complicado saber llevarlo. Yo no estaría contento si estoy toda la semana trabajando con el Fabril y el fin de semana viene un chico del primer equipo y hala, a jugar. Hablé con Valerón y sé que le fue difícil, además de que era su primer año a un nivel alto. No se cumplieron las expectativas, pero también se han ido de vacaciones con un buen sabor de boca.