NUMANCIA

Moisés Israel da la cara, pero no aclara nada sobre el futuro

Tras un nuevo descenso, el presidente del Numancia pidió disculpas, condenó los episodios de violencia y afirmó que están en tiempo de reflexión.

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Moises Israel, presidente del Numancia, dio explicaciones tras un nuevo descenso.
LUIS ROMERA

El presidente del Numancia, Moisés Israel, entonó el “mea culpa” en la rueda de prensa que dio en la mañana del martes tras un nuevo descenso del equipo soriano, esta vez a cuarta categoría del fútbol nacional, pese a ganar al Depor (1-0): “En primer lugar quiero pedir perdón a la afición, lleva dos años que no se merece esto”. Israel aseguró que todo el club, desde el presidente hasta el último son culpables de la debacle, exculpando, sólo faltaba, a la afición. Así mismo, Moisés Israel indicó que desde el consejo de administración se deben tomar “un tiempo de reflexión, no sabemos qué tiempo, pero hay que valorar, no nos queremos precipitar”. Israel quiso defenderse argumentando que muchos equipos pudieron preparar la temporada desde marzo del año pasado, algo que no pudo el Numancia ya que “nosotros tuvimos que empezar en septiembre”, olvidando que fueron los propios dirigentes rojillos quienes se obcecaron en la Liga de 24 porque "jurídicamente tenemos razón”.

En relación a los sucesos que acontecieron tras el descenso, el presidente del Numancia manifestó: “Condenamos todo tipo de violencia, de xenofobia, de racismo de coacciones, no es la primera vez que se producen, de los mismos 20 individuos, los hechos no pueden quedar indemnes y confiamos en la justicia, por supuesto que sin justificar el calentón del hermano de nuestro jugador”. Un jugador, Moha, que podría tener ofertas de equipo como el Real Betis B, tras quedar libre por el descenso. Y es que, aunque Israel aseguró que no pasa lo mismo que la temporada pasada, donde la gran mayoría de los futbolistas se quedaron libres, esta temporada: “Tenemos un bloque sólido de ocho jugadores”, ocho de 22, todo dicho.

Por último, la viabilidad economía es deficitaria para el club soriano, admitiendo el presidente que los ingresos televisivos no son los mismo en Primera Nacional que en Segunda División, aunque su mensaje en cuanto a la institución es que es lo mismo, nada más lejos de la realidad. 76 años de historia, y en dos temporadas el club ha pasado de la gloria al barro por vía directa.