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El Athletic hace oficial el esperado adiós de Herrerín

El meta bilbaíno se convirtió en esencial con la espantada de Arrizabalaga, pero la irrupción de Unai SImón y su agotamiento por las críticas han acabado por dejarle sin sitio.

El Athletic hace oficial el esperado adiós de Herrerín
AIOL DIARIO AS

Ya es oficial algo que se presuponía en Bilbao desde hace más de un año. Iago Herrerín no seguirá en el Athletic. El club le ha dado oficialidad. Pone fin a ocho temporadas en el primer equipo. Quitando dos partidos en julio de 2020, ante Leganés y Granada por una expulsión de Simón, con la vuelta de la competición tras el confinamiento, el veterano guardameta no ha jugado nada en Liga desde enero del año pasado. Solo las citas coperas ante equipos de inferior categoría como Intercity, Sestao River, Elche y Tenerife. A sus 33 años, termina contrato el 30 de junio y ya intentó salir el verano pasado, cansado de las críticas y de haber perdido la titularidad. Pero no ha encontrado acomodo ni en esa ni en la siguiente ventana de mercado.

Herrerín se va como un portero muy importante, aunque poco valorado. Ha disputado 119 encuentros como león, de los que 63 han sido entre Europa League (37) y Copa (26). Fue el portero titular en la final de Copa de 2015 en el Camp Nou ante el Barcelona a las órdenes de Valverde, y perteneció a las plantillas que ganaron las dos últimas Supercopas. Formado en las categorías inferiores rojiblancas, Iago fue creciendo desde su experiencia en Segunda B, en la que militó seis temporadas (Barakaldo, Bilbao Athletic y Atlético B). Fichó por el Numancia y de ahí regresó a Lezama para el primer equipo en la temporada 2013-14, con una cesión al Leganés por medio. Entre otras cosas, se le recordará como el portero titular en la inauguración del nuevo San Mamés en el inolvidable partido ante el Celta.

Cuando Arrizabalaga dio la espantada, Iago se hizo imprescindible. Quedaba libre en 2019 y renovó en enero de 2018 por dos temporadas, hasta el actual 2021, con cláusula de 50 millones. Luego se engordó el problema en la meta porque Remiro se negaba a renovar, porque lo tenía hecho con la Real. Ahí llegó su momento culminante. Jugador muy extrovertido, un portento con el pie, nunca ha escondido sus pensamientos y eso en San Mamés suele costar de digerir. Al final se ha quedado sin sitio ante la irrupción estelar de Simón. Ezkieta le ha quitado el sitio en las convocatorias. Al principio lo llevaba Garitano como mero relleno para completar los 23, pero no merecía esa consideración un portero que ha dado mucho a la meta rojiblanca. El Athletic le brindará un pequeño tributo el domingo. Le obsequiará con un recuerdo en la previa del último partido liguero en San Mamés, ante el Real Madrid. Justo cuando caerá el telón de esta extraña campaña en el feudo bilbaíno.