LEGANÉS

Garitano sigue con la duda de contar con Bustinza y Miquel

Los dos defensas, clave en los planes iniciales del Leganés, siguen sin entrenarse con normalidad. Apuntan a baja frente al Rayo. El objetivo: que vuelvan a tope para el play-off.

Bustinza y Miquel siguen tocados
JUAN AGUADO DIARIO AS

El Leganés apunta al duelo del próximo lunes ante el Rayo (más que un partido, la enésima final pepinera) con la incertidumbre transformada en casi certeza de que no podrá contar, de nuevo, con Unai Bustinza e Ignasi Miquel, baluartes en el eje de la defensa a lo que las lesiones están lastrando bastante más tiempo de lo previsto. Dos grietas que preocupan de cara al tramo final de campaña.

Porque LaLiga se acaba. Al curso en Segunda le quedan cinco jornadas y el play-off asoma al fondo del camino con la necesidad de tener a cuantos más hombres disponibles, mejor. De ahí que para el Leganés sea prioridad recuperar a ambos zagueros, jugadores clave en los planes del equipo y de un Garitano que ha demostrado confianza máxima en ellos.

La versatilidad de Bustinza

En el caso de Bustinza, porque es uno de sus ‘guerreros’. “Cuando tengamos que ir a la guerra con él, se puede ir tranquilamente”, lo definió Garitano ya en 2016. Entonces para el de Bergara ya era un jugador fundamental. Nada de aquello ha cambiado más que los problemas físicos que, este curso, en el retorno Segunda División, le están torturando más de la cuenta.

Por ahora sigue entrenando al margen del grupo y su retorno no tiene fecha, por ahora. Curioso que en la categoría de plata, cuando ascendió con el Leganés, también sufrió muchos problemas físicos que, luego en Primera, le respetaron. Tal fue la inquina que le cogió Bustinza aquel año de dolencias repetidas que cambió su dorsal en busca de nueva suerte: del 2 al 3, el número que ahora porta.

Esa modificación de dorsal es también prueba de la ductilidad que tiene este defensa para jugar en diversas posiciones de la zaga, una de esas virtudes que Garitano aprecia y que ahora las lesiones le están impidiendo usar. Porque como Bustinza permite, por ejemplo, liberar a Palencia si es necesario jugar algún día con doble lateral.

En ese puesto es el hombre de la plantilla de perfil más defensivo y también el que se siente más cómodo jugando como central diestro en una defensa de cinco. Ahora esas variantes están limitadas por una baja que también se nota en el césped. Pocos ordenan y lideran al equipo como lo hace Bustinza.

Miquel, dos meses sin muro

También la baja de Ignasi Miquel es importante porque inicialmente, con Garitano, se hizo fijo en el eje de la defensa. Es el único central zurdo puro que tiene el entrenador (Javi Hernández es lateral reconvertido), una virtud que también se une a su experiencia y juego aéreo como dotes que aportar al equipo que, con él en el centro, sumó cuatro de los cinco triunfos consecutivos con los que debutó el de Bergara en el banquillo.

A principios de marzo se lesionó contra el Fuenlabrada y desde entonces, está fuera. Dos meses de baja por una dolencia muscular que le está dando más problemas de los previstos.

Uno y otro, Bustinza y Miquel, dieron esperanzas para su retorno cuando ya hace varias semanas, comenzaron a hacer trabajo de césped. Pero su vuelta se frenó y, por ahora, siguen apuntando a ausencia. A ellos se les unirá este lunes Borja Bastón, al que otra dolencia muscular le impedirá jugar buena parte del tramo final de la liga regular. En el caso del ariete madrileño, el objetivo es retornar cuanto antes para poder estar en condiciones de cara al play-off.

En el lado de las buenas noticias, Luis Perea, que había sufrido algunas molestias que lo apartaron de la convocatoria frente al Sporting en la última jornada, se ha ejercitado con normalidad en estos últimos entrenamientos y apunta a que podrá estar en la lista frente al Rayo en la cita clave del lunes.