ELCHE

El Elche de Escribá se reencuentra con el Huesca de Pacheta

Los dos entrenadores que se cruzarán el viernes son los protagonistas de los tres últimos ascensos del Elche; el resultado en El Alcoraz será clave para la salvación.

El Elche de Escribá se reencuentra con el Huesca de Pacheta

En tierras ilicitanas, desde el punto de vista futbolístico, no se habla de otra cosa esta semana. El estadio El Alcoraz será escenario este viernes de un duelo directo en la lucha por la permanencia. El Huesca recibe al Elche. El tema será coincidente en la localidad oscense, con el añadido que en la ciudad de las palmeras despierta el morbo ver en el banquillo rival al héroe de los dos últimos ascensos, José Rojo 'Pacheta'.

En lo deportivo, el equipo que marca la línea roja del descenso, el Huesca, recibe al que circunscribe la barrera con la salvación, el Elche. Si ganan los de Pacheta, su exequipo vuelve al hoyo. En caso de empate, las distancias se mantienen entre ambos para dar una oportunidad a lo que hagan el fin de semana los dos equipos que cierran la clasificación, Eibar y Alavés. El triunfo del equipo de Escribá dejaría a cinco puntos más el golaveraje a un adversario directo.

El duelo de iguales no sólo se librará en el terreno de juego. También en los banquillos. Ambos han puesto hacia arriba la flecha de sus equipos desde que sustituyeron a sus antecesores: Pacheta a Míchel y Escribá a Almirón. Pero además son los dos entrenadores más importantes que ha tenido el Elche en lo que va de siglo. ¿Quién es mejor o cuál de los dos ha hecho más por el equipo? No hay una solución matemática a esta pregunta. Se puede querer igual a papá y a mamá, sin necesidad de ser un sentimiento excluyente. Cada uno opinará lo que crea conveniente, aunque es indudable que el peso específico de cualquiera de estos dos profesionales en la historia reciente del Elche es brutal.

Fran Escribá devolvió al Elche a Primera División tras 25 años de travesía por el desierto de Segunda y Segunda B. Durante las tres campañas anteriores, José Bordalás, tercero en el meritaje, cambió a ganador el chip del club y durante tres cursos consecutivos lo metió en la bolsa de aspirantes al ascenso. Escribá dibujó a su imagen y semejanza el que siempre será recordado como el Elche de los récords, el único que en el fútbol español ha sido líder de principio a fin en Segunda División. Y en Primera logró consolidarlo por méritos deportivos. El resto también es historia, pero por desgracia.

José Rojo 'Pacheta' llegó al Elche como el tercer inquilino del banquillo franjiverde después de las destituciones de Vicente Mir y Josico. Con una hoja inmaculada de sólo una derrota en competición oficial, en el último minuto y en el último partido del playoff ante el Villarreal B, devolvió al Elche al fútbol profesional. En la categoría de plata, con uno de los presupuestos más bajos de Segunda, lo asentó en mitad de tabla. Y la pasada temporada, con el mismo contexto de limitaciones económicas y pandemia mediante, lo catapultó a Primera.

Ambos entrenadores salieron de forma inmerecida del Elche. Escribá, por decisión propia, tras el descenso administrativo. Harto de que la errante trayectoria en los despachos salpicara al ilusionante proyecto deportivo que había formado junto a otros grandes profesionales como Víctor Orta, Emilio Vega o Fran Sánchez, ahora a los mandos deportivos del Granada, entre otros. El adiós de Pacheta fue aún más doloroso. Bragarnik confió en Jorge Almirón para dirigir al Elche. Le fichó para Segunda y le entregó un proyecto en Primera, el que había construido el de Salas de los Infantes. Pese al impulso inicial, el equipo se desinfló y pronto se comenzó a echar de menos al burgalés, quien en enero se hizo con las riendas del Huesca y al que ahora tiene la primera opción de sacarle del descenso, si es capaz de ganar al Elche.

El duelo tiene todos los ingredientes aunque, pase lo que pase, aún quedarán ocho jornadas por delante. Para el Elche, la siguiente estación estará en Pamplona y para el Huesca, frente al ahora colista Alavés. La recta final en Primera encara su tramo decisivo y cualquier partido es una final. Y el del viernes, además de ser decisivo, es especialmente interesante. Al margen del resultado y del futuro, el cariño de la afición hacia estos dos profesionales estará más allá del resultado de lo que suceda esta jornada.