CHAMPIONS | OCTAVOS (IDA) ATALANTA - REAL MADRID

El infierno de Zidane en Bérgamo

En 1998, tres días antes de medirse al Real Madrid en la final de la Champions de Ámsterdam, el técnico vivió un partido plagado de incidentes por el descenso del conjunto lombardo.

Madrid
Zinedine Zidane, corriendo en el Gewiss Stadium de Bérgamo.
MIGUEL MEDINA AFP

Zinedine Zidane (48 años) vuelve a Italia una vez más. El francés vuelve al país en donde se convirtió en uno de los mejores futbolistas en los años finales de la última década del Siglo XX, pero donde tampoco pudo coronarse con la Juventus como campeón europeo: el Borussia Dortmund en 1997, y el propio Real Madrid un año después, le impidieron proclamarse campeón de Europa. Ahora vuelve al país transalpino al frente del Real Madrid a un país, donde no conoce la derrota en cinco visitas al frente del equipo madridista: ganó en Roma (0-2) en 2016, al Nápoles (1-3) en 2017, a la Juventus (0-3) en 2018 y al Inter (0-2) en noviembre de 2010. A esas cuatro visitas hay que sumarle la conquista de la Undécima en el milanés estadio de San Siro frente al Atlético en la tanda de penaltis en 2016: 10 goles en eliminatorias (11 en total), por sólo dos encajados (uno solo en eliminatorias).

Sin embargo, la situación esta vez es diferente. Los blancos llegan con nueve bajas, algunas sensibles (Ramos, Benzema, Hazard, Valverde, Rodrygo), y otras menos, pero no por ello menos importantes (Carvajal, Marcelo, Odriozola). Todo aventura a un infierno en Bérgamo. Pero sí de infiernos hablamos en la Lombardía italiana, Zidane tiene experiencia. El técnico francés no olvidará aquella noche. Apenas faltaban tres días para que se midiese en Ámsterdam, en la final de la Champions de 1998, al Madrid en busca del cetro europeo que se le había resistido en 1996 (perdió la final ante el Bayern en la Copa de la UEFA) y 1997 (el Dortmund le privó de la Orejona). La Juventus se enfrentaba a la Atalanta en Bérgamo en Liga. Un partido peligroso: los bergamascos se jugaban el descenso, los juventinos, acabar el Scudetto sin lesionados antes de la final.

Lippi, temeroso y respetuoso, dejó en el banquillo a Zidane, Del Piero, Davids, Pessotto e Inzaghi. Pero antes del comienzo del partido, un triunfo del Piacenza ante el Lecce mandaba al conjunto lombardo a Segunda, provocando multitud de incidentes de los tifossi neroazzurri. A falta de 15 minutos para el final y tras estar todo el encuentro lanzando objetos, los tifossi empezaron a arrojar bengalas al campo y a provocar altercados, motivando que los carabinieri entrasen al césped. El colegiado Livio Bazzoli paró el partido. Tras más de 20 minutos, se reanudó el partido tras custodiar la policía italiana la portería de Peruzzi y el banquillo visitante... El partido acabó en empate (1-1), pero tres días después, los blancos le quitarían a Zidane su segunda oportunidad de alzar la Orejona. Cuatro años después, el propio Zidane se coronaría, y de paso al Madrid, en Glasgow con un golazo fabuloso. Hoy estará en el banquillo, pero esta vez espera volver a ganar en Italia...