DEPORTIVO

Héctor: "Nos dimos cuenta tarde de que estábamos en Segunda B"

El lateral del Deportivo reconoce que ni vestuario, ni club, ni entorno asimilaron bien la nueva realidad: "Recibir un gol nos hace daño psicológicamente".

Héctor Hernández en un entrenamiento con el Deportivo
Jesus Sancho (Sanchofoto) Diario as

Han tenido que pasar varios meses, dos entrenadores y hasta dos directivas, para que alguien en el Deportivo reconociera uno de los problemas del fracaso blanquiazul esta temporada. Ha sido Héctor Hernández, que tras una nueva derrota ante el Racing de Ferrol ha hablado sin paños calientes: "Desde el principio no fuimos conscientes de que estábamos jugando en Segunda B (...) quizá nos hemos dado cuenta tarde". El lateral tampoco encuentra explicación a la fragilidad mental del vestuario y espera cambiar la dinámica ante el Pontevedra:

Expectativas: "El Deportivo vive en una dinámica de sí mismo que viene de años atrás. Desde el principio no fuimos conscientes de que estábamos jugando en Segunda B. Eso condiciona mucho la cabeza, que es lo principal en este juego. Tenemos gente, y me incluyo, que jugó en categorías superiores, pero no sé decirte por qué... si está pudiendo la presión, si no nos acostumbramos a la categoría... pero no hemos dado  con la tecla y va siendo hora de dar. Te llama el Depor y todos pensábamos que era estar un año en Segunda B y subir al lugar que se merece, el fútbol profesional. Y lo pensábamos todos. Los medios, los jugadores, la afición... creíamos que se trataba de llegar frescos al playoff, que la primera fase la pasaríamos con la gorra... pero nos dimos cuenta de que hay un rival cada domingo, campos a los que no estás habituado, superficies que no son las más cómodas... igual nos dimos cuenta tarde. No hay excusas, no queda otra que ganar al Pontevedra".

Fragilidad mental: "Afrontábamos el partido ante el Racing como un duelo importante, pero a día de hoy, un gol nos hace mucho daño psicológicamente. Con el 0-0 podía ser que se lo llevaran ellos o nosotros, pero estábamos cómodos. Pero un gol... y ya no ahora. Durante todo el año, un gol nos mina la moral. No hay capacidad de reacción se vio que nos marcaron y eran todo cabezas gachas. Imposible la remontada. Creo que el parón nos va a venir bien para limpiar las cabezas, analizar lo que ha pasado, mirarnos a la cara".

Vestuario: "El otro día tuvimos una charla en la que nos miramos a los ojos y nos dijimos las cosas sin tapujos. Somos un equipo, una gran familia y lo digo con la cabeza alta. No lo estamos demostrando en el campo, que es donde hay que verlo, pero pongo la mano en el fuego por este equipo. No hay un ego, ni una mirada por encima del otro al compañero. Todos trabajamos lo mismo, pero no salen las cosas. Nos dijimos las cosas claras, lo que pensábamos que estaba fallando del equipo individualmente. A raíz de ahí creo que podemos mejorarlo y crecer".