DEPORTIVO

El Deportivo, tres finales para salvarse y dos puntos de colchón

El próximo partido ante el Pontevedra en Riazor, clave para la permanencia. Luego jugará en Barreiro contra el Celta B y acaba en casa ante el Zamora.

Rubén de la Barrera, hablando con sus jugadores tras la derrota en Coruxo (2-0).
Jesús Sancho (Sanchofoto)

El Deportivo sufrió el pasado sábado en A Malata una dolorosa derrota ante el Racing de Ferrol (1-0). Lo fue por las formas, por volver a quedarse sin marcar y, sobre todo, porque con ella se esfumó prácticamente la posibilidad de pelear por las tres primeras posiciones. El equipo, tras este nuevo varapalo, ha interiorizado que hay un nuevo objetivo: acabar entre el cuarto y sexto puesto para evitar el descenso. El propio Rubén de la Barrera era claro en la rueda de prensa tras el derbi: “El ascenso está casi imposible, era la última bala para estar entre los tres primeros”.

Los resultados de la jornada domingo evitaron que los coruñeses cayesen a la séptima plaza, la primera de descenso, tras la derrota en casa del Pontevedra ante el Compostela (0-1). Así, el Deportivo llega a los tres últimos partidos en la sexta posición con una ventaja de dos puntos sobre el Pontevedra (7º) y tres con el Coruxo (8º). Tras el parón de este fin de semana, los coruñeses recibirán en Riazor prescisamente al Pontevedra, en un duelo decisivo para ambos por la permanencia. En la penúltima jornada visitarán Barreiro para enfrentarse al Celta y terminarán en casa ante el Zamora.

La otra meta, la de pelear por el ascenso, es prácticamente una quimera a la que todavía le quedan piezas por encajar que se resolverán este miércoles con la disputa de los partidos aplazados: Racing de Ferrol-Celta B y Guijuelo-Zamora. En estos momentos el tercero es el Celta, con cuatro puntos sobre el Depor y el segundo el Zamora, con dos. Tras sus encuentros, los blanquiazules ya podrán sacar la calculadora. Sea lo que sea lo que marque, sin duda pasará porque los pupilos de Rubén de la Barrera ganen los tres últimos partidos en juego. Un verdadero golpe de timón para un equipo que solo ha vencido en uno de los últimos nueve.