TERCERA DIVISIÓN

El emocionante regreso de Kolderiu

Carles Santaló, guardameta del Adarve, sufrió una infección que pudo costarle la vida. Este fin de semana volvió a jugar y detuvo un penalti decisivo.

El emocionante regreso de Kolderiu
Kolderiu

Carles Santaló, más conocido por todos como Kolderiu, no ha vivido meses fáciles. El pasado verano dio un salto más en su carrera deportiva, fichando por el DUX Internacional de Madrid. Como jugador de videojuegos y profesional del fútbol, llegaba al club idóneo. No obstante, salió cedido dirección al Unión Adarve para garantizarse tener minutos. Una infección le llevó no solo a no poder debutar, sino a incluso temer por su vida.

Tras superar el calvario médico, Kolderiu regresó esta semana a los terrenos de juego. Lo hizo con el Adarve, como titular en su demarcación de portero contra el RSD Alcalá. Era su primer partido en muchos meses y se fue por la puerta grande. El guardameta detuvo un penalti que facilitó a los suyos sumar un nuevo punto que les permite seguir una semana más al frente del Subgrupo A del Grupo VII de Tercera División. A falta de siete citas por disputar, el equipo del Barrio del Pilar va lanzado en busca de la que será la próxima temporada cuarta categoría del fútbol español.

Quién sabe si Kolderiu se asentará definitivamente en la titularidad de cara a la recta final del campeonato. Lo cierto es que no solo se temió no poder volver jugar al fútbol, sino incluso que su infección llegara a mayores. Llegó a perder movilidad y órganos vitales le comenzaron a fallar. Ahora, volver a los terrenos de juego y encima parar un penalti en su primer día, le desbordó la emoción: "Seguramente sea uno de los momentos más especiales de mi vida. Después de todo, volver de esta forma es un sueño hecho realidad".

Así fue su complicada enfermedad

En un vídeo en su canal de Youtube, en el que cuenta con más de un millón y medio de seguidores, Kolderiu explicó lo que le había sucedido y por qué se había mantenido ausente en las semanas previas. Todo comenzó cuando regresó a los entrenamientos tras una lesión en el adductor. Aquel día hizo trabajo específico para reforzar el músculo y todo fue según lo previsto. Sin embargo, al día siguiente sintió mucho dolor por la zona del pubis, una sensación extraña según él mismo definió. Horas después, la situación se agravó hasta el punto de no poder andar. No solo eso, comenzó a tener fiebre alta, algo que extrañó a sus padres, médicos de profesión. En silla de ruedas, una ambulancia le trasladó al hospital, donde le realizaron las pruebas del coronavirus, en las que dio negativo.

Visto que había perdido la movilidad, fue sometido a más reconocimientos que dictaminaran qué le sucedía. Estos revelaron que tenía en sangre una bacteria llamada estafilococo. Cualquier ser humano la tiene en la piel, pero a él le llegó a la sangre por no tener bien curadas algunas heridas que se hizo en los entrenamientos. Dos días después de iniciar el tratamiento con antibióticos, Kolderiu empeoró y empezó a sufrir una sepsis, que incluso puede llegar a ser mortal en caso de no detectarse a tiempo. El hígado y el bazo llegaron a estar afectados y apenas tenía oxígeno en sangre.

Mientras narraba su duro testimonio, Carles Santaló no pudo evitar emocionarse. "Si eso llega a durar cuatro días, te mueres", explicó en su día. También narró cómo pudieron aplicarle a un coma inducido y que tuvo que permanecer conectado a un respirador. Con los días mejoró y comenzó un nuevo tratamiento con ejercicios de rehabilitación. Tuvo que ir durante meses al hospital todos los días, para ingerir la medicación necesaria. Poco a poco, pudo ir recuperando la movilidad plena y ya pensar en su gran pasión: el fútbol. Afortunadamente, ya ha podido volver y el destino le tenía reservada una actuación mágica, parando un penalti.

La emoción de Kolderiu

El DUX Inter de Madrid, su equipo pese a estar cedido en el Adarve, le dedicó unas cariñosas palabras: "Todos sabemos lo que pasó Carles para poder volver a disputar un partido y por eso estamos más que orgullosos de su recuperación y de su ejemplo de profesionalidad". El mismo jugador también habló tras finalizar el partido de su debut. De primeras, analizó el plano futbolístico y después cambió su gesto, más emocionado, al explicar el penalti detenido: "Sabía que nunca había fallado en ese lado, le teníamos bastante estudiado. Le he hecho creer que cubriría más el lado derecho y al final la suerte de los penaltis... Me la tira a ese lado y pude pararlo". Una parada que implica mucho más que puntos. Supone el regreso de un joven portero que nunca supo si podría volver. Y lo ha hecho, sí, y además a lo grande.