ALEMANIA

El Bayern más 'afrancesado'

Los bávaros han apostado más por el talento francés. El último, Upamecano. Hubo fracasos anteriores. El camino a seguir: Ribery, Lizarazu, Sagnol...

El Bayern más 'afrancesado'

El Bayern de Múnich siempre ha sabido aprovechar su capital para captar al mejor talento. Salvo contadas excepciones, este tenía dos vías principales de llegada: desde su cantera o desde el resto de la Bundesliga, un mercado que tienen prácticamente copado y en el que compiten, aunque no de tú a tú, con Borussia Dortmund y el recién llegado, RB Leizpig. Los otros dos son grandes estaciones de paso y el Bayern, un destino final.

Con una historia menos y más reciente marcada en su mayoría por jugadores alemanes, el Bayern está 'invirtiendo' la tendencia y ha llenado sus filas de talento francés.

El fútbol de El Hexágono vive un gran momento a nivel absoluto (vigentes subcampeones de Europa y del mundo) y también a nivel formativo. El talento no para de aflorar entre los clubes de la Ligue 1, que se está convirtiendo en gran exportadora al resto de grandes clubes de Europa a precios bastante competitivos.

Así, el Bayern ha ido juntando jugadores hasta llegar a 'afrancesarse'. Con la última llegada anunciada de Dayot Upamecano, el Bayern juntará en plantilla a siete franceses con Nianzou, Lucas Hernández, Pavard, Bouna Sarr, Tolisso y Kingsley Coman. Un clan que podría contar con una incorporación 'a medias' con Leroy Sané, de padre senegalés con pasaporte francés que le otorga la doble nacionalidad.

La marca de la Ligue 1 salvo Lucas

Todos franceses pero solo Lucas ha sido el único en no pasar nunca por ningún conjunto de su país. Nacido en Madrid y criado futbolísticamente en el Atlético, se confirmó en la élite con Simeone y se marchó a Alemania por 80 millones de euros.

El resto, todos pasaron por distintos clubes. Tanguy Nianzu llegó libre desde la cantera del Paris Saint-Germain, Pavard brilló en el Lille aunque dio el salto al Bayern desde el Stuttgart. Bouna Sarr saltó del Lyon, al Metz y al Marsella antes de llegar a Baviera. Desde Gerland también partió Tolisso. Coman, como su compañero en defensa Nianzu, también es producto de la academia del Paris Saint-Germain y también fue pescado libre por otro gigante ante la falta de oportunidades. En este caso fue la Juventus. Los bianconeri se lo acabaron vendiendo al Bayern por 21 millones tras varias cesiones. En una carrera marcada por las lesiones, el francés fue determinante para conseguir la última Champions variando así su suerte. Fue, precisamente, ante el Paris Saint-Germain que le dejó ir.

Un legado a seguir

Aunque el Bayern no ha tenido nunca tantos franceses en plantillla, si ha tenido jugadores salidos del fútbol del país vecino (también hace frontera con Alemania) que han marcado su historia. Papin, Balón de Oro de 1991, tuvo un paso más que discreto por Baviera (40 partidos, seis goles) pero otros compatriotas entraron entre las leyendas de pleno derecho como Lizarazu, Willy Sagnol o Ribery, como ejemplo más reciente.

El primero llegó en 1997 desde el Athletic y se convirtió en un fijo en el lateral hasta 2004. En 2005 volvió desde el Marsella para retirarse en Baviera. Bixente coincidió en una época dorada para el Bayern con Sagnol, que llegó en el 2000 desde Mónaco y siguió hasta 2009, cuando colgó las botas. El de Saint-Ettiene llegó a ser incluso entrenador por un día (2-2 contra el Hertha Berlin en 2017).

Ribery es el caso más reciente y más exitoso. El francés, que pudo llegar al Madrid ese verano de 2007, acabó en Baviera donde cerró su etapa en 2019 con una Champions, nueve Bundesligas, seis Copas, cuatro Supercopas de Alemania, un Mundial de clubes y una Supercopa de Europa. Su sociedad con Robben llevó a lo más alto a los rojos. Ahora, afronta sus últimos compases en la Fiorentina. Sus compatriotas tienen ejemplos a seguir.