REAL ZARAGOZA

La defensa se apunta al gol

Chavarría, Vigaray y Jair están paliando en el Zaragoza de Juan Ignacio Martínez la falta de pegada de Toro Fernández y Álex Alegría.

Zaragoza
Jair celebra su gol de cabeza en la Nova Creu Alta.
GORKA LEIZA DIARIO AS

A falta de los goles de Toro Fernández, de Vuckic o de Álex Alegría, buenos son los de Chavarría, Vigaray o Jair. No es que el Real Zaragoza de JIM viva exclusivamente de su defensa, pero sus zagueros se están multiplicando para paliar la escasez realizadora de los atacantes, donde sólo Narváez, pese al penalti marrado anoche en Sabadell, y en menor media Iván Azón, ahora con una pérdida clara de protagonismo, han dado la talla en estos cinco meses largos de campeonato.

Chavarría fue el autor del gol del triunfo frente al Lugo en el estreno liguero de Juan Ignacio Martínez, abriendo así la puerta a otros dos defensas que también han marcado goles decisivos en estas últimas jornadas, como Vigaray en La Rosaleda o Jair en la Nova Creu Alta. En total, los tres defensas le han dado al Zaragoza hasta cinco puntos, una aportación a la que hay que sumar el penalti que provocó el central Francés frente al Logroñés y que permitió a Narváez abrir desde los once metros un triunfo que cerró Bermejo. El futbolista madrileño sólo ha cantado un gol, aunque ha dado dos asistencias a balón parado en estas dos últimas jornadas: la falta que cabeceó Vigaray y el córner que mando a la jaula también de cabeza Jair.

Los goles de la segunda línea y todavía más los de los defensas acostumbran a rendir pingües beneficios, pero en el caso del Real Zaragoza son absolutamente imprescindibles, porque sólo el colombiano Narváez, con siete dianas, ha respondido a las expectativas entre los atacantes que contrató Lalo Arantegui. Y es que entre Toro, Vuckic, Zanimacchia y Larrazábal, aunque todos han pasado ya a la reserva con JIM, no han marcado un solo gol. Ni tampoco lo ha hecho aún en cuatro partidos Álex Alegría, fichado en el mercado invernal por el nuevo director deportivo Miguel Torrecilla para intentar paliar esta monumental carencia.