HÉRCULES | CARMELO DEL POZO

"No me arrepiento de ninguna de las últimas decisiones"

El director deportivo da la cara tras el nuevo relevo en el banquillo. El segoviano lanza un dardo al considerar que no todo el mundo está en el mismo barco.

"No me arrepiento de ninguna de las últimas decisiones"
FITO GONZALEZ DIARIO AS

Carmelo del Pozo ha tenido que dar ya dos golpes de timón a su proyecto inicial. El director deportivo del Hércules decidió prescindir de David Cubillo cuando el equipo era segundo y su apuesta por Alejandro Esteve no salió bien. Ahora, le ha dado las llaves del vestuario a Manolo Díaz. Pese al cambio, Del Pozo dio la cara y no reculó en ninguna de las decisiones.

"No me arrepiento de las últimas decisiones que he tomado en las últimas tres semanas. Sí puede ser que me arrepienta de las muchas que tenido que tomar durante toda la temporada, pero un director deportivo está para eso. Si haces una cosa mal, hay que rectificar. Hay que tomar decisiones, cueste lo que cueste. El efecto de un nuevo entrenador en los dos o tres primeros partidos influye y si no sale bien el efecto, queda limitado. Alejandro vino para ser segundo entrenador. En su cabeza no estaba ser el primero, pero le pedí el favor de que cogiera el equipo porque había que tener un entrenador muy específico para el Hércules", comentó Del Pozo.

El director deportivo se mostró muy seguro y reconoció que a final de temporada será el momento en el que se tenga que evaluar su trabajo. El segoviano lanzó un dardo porque considera que todo el mundo está remando a favor. "Yo he venido aquí para trabajar con sacrificio y honradez y no para sacar ningún rédito económico. A final de temporada, los dueños tendrán que valorar si están contentos conmigo o no. Es importante que todo el mundo que está dentro sume porque estamos en un año complicado y que todos piensen en el bien del Hércules. He tenido la suerte de que los dos dueños me han dejado libertad para tomar decisiones porque todas las decisiones que se han tomado han sido mías", argumentó Carmelo.