REAL VALLADOLID - LEVANTE

De Tercera a la Copa del Rey en apenas 48 horas

Jesús Palomeque se estrena en una convocatoria del Real Valladolid después de jugar con el Atlético Tordesillas el domingo.

De Tercera a la Copa del Rey en apenas 48 horas
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La convocatoria de Sergio González para los octavos de final de Copa del Rey guardaba una sorpresa importante: el estreno de Jesús Palomeque en una citación del primer equipo del Real Valladolid. El defensor murciano, que milita en el Atlético Tordesillas, tercer conjunto vallisoletano, es la principal novedad ante las bajas con las que los blanquivioletas afrontarán el partido. En apenas 48 horas pasará de haber jugado en Tercera División a un escenario de Primera como es Zorrilla.

En caso de debutar, el central viviría una montaña rusa desde el sábado, cuando la lesión de Lucas Freitas en el Promesas-Langreo le llevó a tener minutos a las órdenes de Javi Baraja por segunda vez este curso. El domingo, fue Chuchi Macón quien tiró de él en el partido del Torde frente al Peñaranda. Hoy martes ha recibido una llamada que ha sorprendido a propios y a extraños, condicionada por el importante número de bajas que tienen las dos primeras plantillas en la posición.

Con Bruno y Freitas como últimos en caer, el primer equipo apenas tiene a Joaquín como único integrante de cara al duelo frente al Levante. En el Promesas, mientras tanto, José Alonso supera la edad y tanto Miguel Rubio como Amoah se encuentran en aislamiento, lo que ha provocado que no solo Baraja el sábado, sino también Sergio hoy, tengan que tirar de la cadena. En estas, el convenio con el Atlético Tordesillas se ha resuelto importante, ya que es el cuadro de Tercera División, a la sazón, segundo filial del Pucela, el lugar natural de Palomeque.

Jesús Palomeque es hijo de Manuel Sánchez Palomeque, futbolista que debutó en Segunda con el Salamanca a finales de 1989 y que militó en Cartagena y Murcia. Como entrenador, ha pasado por diferentes banquillos hasta ascender a Tercera el verano pasado dirigiendo a La Unión Atlético, conjunto de la Región de Murcia, en la que el hijo se formó hasta firmar por el Real Valladolid en 2019, con dirección al Juvenil de División de Honor.

A las órdenes de Ricardo López, comenzó teniendo un protagonismo que fue perdiendo paulatinamente con el paso de las jornadas, debido a las llegadas primero de Amoah y, posteriormente, de Lucas Freitas. Sin embargo, dio cuenta de una buena salida de balón y de su rapidez y potencia, rasgos que habían hecho al club firmarlo directamente por dos años, hasta 2021. Agotada su etapa juvenil, el Atlético Tordesillas le aguardaba, como parte del importante trasvase Los Anexos-Las Salinas.

Desde su debut, en la jornada cuatro, ha formado pareja preferentemente con Héctor Blanco, con quien más jugó siendo juvenil. No obstante, desde pretemporada trabaja a menudo con el Promesas, con el que se estrenó oficialmente a finales de noviembre y con el que volvió a tener minutos el sábado ante el Langreo, tras el golpe que se llevó el debutante Freitas provocara su cambio. El brasileño, que apuntaba incluso a titular hoy, le dejó su sitio y el murciano dejó muy buenas sensaciones, participando decisivamente en varias acciones defensivas.

El fútbol, caprichoso a veces, provocó que volviera a tener minutos en Segunda B desde un rol, se podría decir, de quinto central. Sin embargo, cumplió, como lo hizo 24 horas más tarde con el Torde en Tercera, en el triunfo del domingo frente al Peñaranda. Chuchi Macón apostó por él desde el inicio y lo sustituyó solo al final. Este mismo lunes se barruntaba que iba a ser la sorpresa para el partido de Copa, una que le vuelve a cambiar de escenario y que podría provocar su debut con profesionales 48 horas después de esa última victoria con su equipo. Si los sueños han de cumplirse, qué mejor lugar que la Copa del Rey para hacerlo.