ATLÉTICO DE MADRID

Un Atlético de fe y convicción

El equipo de Simeone se llevó el triunfo de Eibar sobre la bocina, como en Vitoria. Los rojiblancos marcan el 33% de sus goles en el cuarto de hora final.

Los futbolistas del Atlético celebran el 1-2 de Luis Suárez en Eibar.
ANDER GILLENEA AFP

El Atlético está en ese punto en el que casi todo le sale bien. En Eibar no hizo su partido más brillante, pero el resultado acabó siendo el de la mayoría: victoria. Sin embargo, esta vez fue distinto. Por primera vez en lo que va de Liga consiguió remontar un resultado adverso. El 1-0 fue un golpe, pero se repuso con dos picotazos de Luis Suárez. El último, casi sobre la bocina. Como ocurrió en Vitoria. Este Atleti cree en lo que hace… y no es para menos.

Fue otra demostración de fe. No una de esas noches en la que el equipo asedia a su rival, sino un partido trabado, de esos en los que los del Cholo no se manejan tampoco mal y acaban sacando petróleo. Saben que van a tener una o dos ocasiones al menos y, visto lo visto con el pichichi Suárez, a menudo es más que suficiente. En Ipurua, Dmitrovic detuvo la penúltima de João, pero no pudo con el penalti final.

Porque con el Atlético, otro dato importante, los partidos no acaban hasta que pita el árbitro, más allá de las frases hechas. En Eibar se llevó el triunfo en el 89'; ante el Alavés lo hizo en el 90'. En lo que va de Liga, los rojiblancos han marcado un tercio de sus goles (11 de 33) en el cuarto de hora final. Otros once los ha conseguido en las primeras partes y otros tantos, entre el minuto 46 y el 75. Es decir, el Atleti va a más.

En esa determinación está una de las diferencias con respecto a la temporada pasada. En la 19-20 las opciones de título se esfumaron demasiado pronto por culpa de muchos empates, especialmente a domicilio. Mirando hacia atrás, el Atleti no remontaba un partido liguero fuera de casa desde abril de 2016 (Espanyol). Ahora el equipo aprieta y confía. Muchas veces lo consigue a través de los cambios, aunque últimamente las bajas le están mermando a Simeone el margen de maniobra. Este jueves sólo hizo una doble sustitución en el descanso (más otra entrada ya en el añadido).

El Cholo también cree en lo que ve. Celebra que la competencia interna no afloja dentro el equipo y confía en que Dembélé ayudará a apretar un poco más. La trayectoria del Atlético demuestra que los partidos son largos y que los pueden ganar tanto los titulares como los que entran de refresco. Suárez es el líder del ataque y está de dulce, pero detrás hay más. Y sobre todo, además de calidad y oficio, en el vestuario hay un convencimiento total...