REAL MADRID

Hazard no tiene sitio

El belga volvió a naufragar en un encuentro en el que debía liderar el ataque madridista: Zidane cambió el dibujo para que tuviera una mayor influencia en el juego, pero apenas tuvo presencia.

De estrella a quebradero de cabeza. Eden Hazard (La Louviere, 30 años) se estrenó con suspenso en la Supercopa de España con el Real Madrid. Fichado en 2019 como gran revulsivo tras la salida de Cristiano Ronaldo en el verano de 2018, el belga apenas ha participado en 32 partidos con la camiseta blanca, y en apenas un par de ellos dejó muestras de su calidad. Esta campaña partía de cero… y a cero sigue en enero: un gol ante el Huesca en octubre, otro de penalti en San Siro… pero ni rastro del Hazard que maravilló en el Mundial de Rusia con Bélgica, o en la conquista de la Europa League con el Chelsea en 2019. Ante el Athletic se volvió a ver la versión anodina del siete madridista: sin influencia en el juego, incapaz de generar situaciones de peligro (tan sólo un pase de balón al corazón del área rival que Asensio estrelló con virulencia en el poste de Unai Simón), insulso y con una tendencia a desaparecer del terreno de juego con cada minuto que transcurre.

Era la cuarta vez que Zidane alineaba de salida al tridente que mejor suena en estos momentos para el ataque blanco: Asensio por la derecha, Benzema como punta de lanza, y Hazard entrando desde el flanco izquierdo. Ya lo había hecho ante el Huesca (4-1), Inter (3-2) y Osasuna (0-0). Dos victorias y un empate, precisamente en el último encuentro liguero que disputaron los blancos. Era además, la primera titularidad del belga tras superar la enésima lesión, otra maldición que le persigue desde que fichase por el conjunto madridista. Se le podía defender por eso. Sin embargo, Eden va de mal en peor. Si ante el equipo navarro se vio que no estaba al cien por cien de su capacidad (más bien a un 65%), el encuentro ante los rojiblancos volvió a dejar una cara preocupante del jugador blanco: a los 12 minutos, recibió un balón de Casemiro dentro del área, pero no se sabe muy bien qué quiso hacer: si tirar (únicamente un tiro suyo en 67 minutos de partido), aguantar a forzar un penalti que nunca llegó… fue una constante: quiso y no pudo (o no supo), se atragantó al encarar (quién sabe si aún tiene respeto por la lesión que le produjo su compatriota Meunier en diciembre de 2019 y que parece arrastrar psicológicamente desde entonces…). Lo malo es que empieza a repetir actuaciones de ese talante… Y el rumor de que no se merece ser titular empieza a correr por los corrillos de los aficionados madridistas.

Sin embargo, sus técnicos Zinedine Zidane en el Madrid, y Roberto Martínez en la selección belga mantienen la fe en que volverá el buen Hazard. El primero le defendió ayer en la conferencia de prensa posterior al encuentro de Málaga: “Debe recuperar confianza, hacer un buen partido, hacer un gol, algo diferente. Sabemos el jugador que es y hay que tener paciencia, pero está trabajando. Estamos con él, hay que ser pacientes. El equipo lo ha intentado, empezamos mal y hay que pasar página y pensar en lo que hacemos. Nosotros debemos seguir  a lo nuestro, en las rachas buenas y en las malas: seguir trabajando para sacarlo adelante. Creo que la gente lo que quiere es ver la mejor versión de Eden. Estamos con él, quiere sacar esto adelante”.

Y en esas está: ante Osasuna le colocó en su posición habitual, entrando por la banda izquierda, pero entre el mal estado del terreno de juego, la mentalidad con la que salió el equipo (pensando más en todo lo que había sucedido en torno al partido, olvidándose de que tenían que jugarlo), y el habitual de más a menos del belga, Hazard dejó su puesto a Mariano a falta de 15 minutos para el final. Ante el Athletic, Zidane dibujó un once asimétrico. Con Eden comenzando por la banda derecha del ataque para posteriormente centrar más su posición en busca de un juego interior más fluido con Benzema, dejando toda la banda para Lucas Vázquez. El bloqueo de Dani García y Vencedor sobre Modric sumado al primer gol de Raúl García hizo que a los 20 minutos, el Madrid volviera a su plan de comienzos de temporada: Asensio a la derecha, y Eden a la izquierda. Sus datos estadísticos no fueron malos (seis pérdidas compensadas con cuatro recuperaciones, con 29 de 33 pases correctos en campo contrario), pero no reflejan la poca presencia (e influencia) de Hazard en el partido. Es otra bala perdida. Ahora tiene diez días para seguir trabajando antes del encuentro del sábado 23 en Vitoria ante el Alavés (seguramente no viajará a Alicante para medirse al Alcoyano el miércoles 20 en el primer partido de esta edición de la Copa). El Madrid le espera y no hay tiempo. Eden tampoco tiene sitio por ahora. Lo está buscando, pero necesita ganárselo: con actuaciones como ante Osasuna o ante el Athletic no se ve solución a corto plazo…