Real Madrid RMA
1
Benzema 72'
Athletic ATH
2
Raúl García 17', 37' (p)
Final

REAL MADRID-ATHLETIC

Efecto Karim o efecto Marcelino

Madrid y Athletic nunca se han visto en Supercopa. El equipo vizcaíno, víctima preferida del francés. El asturiano, a alimentar su fama de entrenador 
de rendimiento inmediato.

Benzema, Ramos, Kroos y Varane, durante el entrenamiento del Madrid en Málaga.
Realmadrid.com

EI partido tiene su aquel. Madrid y Athletic se han enfrentado 236 veces en más de un siglo, pero nunca lo hicieron en la Supercopa, un torneo instaurado hace 39 años para encontrar al campeón de campeones y que Rubiales ha transformado en cuadrangular e invernal para que deje dinero, menos del previsto por el efecto de la pandemia y la renuncia a volver a Arabia. Desde su creación, el Madrid ha ganado once y el Athletic, dos (una sin jugar). De haber nacido antes, en los tiempos del súper Athletic copero, el palmarés diría otra cosa.

El partido tiene una precuela reciente, a mediados de diciembre, en Valdebebas, con triunfo blanco (3-1) del que resulta difícil sacar consecuencias: el Athletic jugó hora y cuarto con uno menos por expulsión de Raúl García (es de mecha corta cuando el Madrid se cruza en su camino, de ahí sus 18 amarillas ante los blancos) y porque en el banquillo rojiblanco aquel día estaba Garitano y hoy está Marcelino, lanzado a Vietnam. Su primera secuencia era Barcelona-Atlético-Madrid, una pista americana interrumpida por el aplazamiento del duelo del Wanda.

El manual de Marcelino

En su estreno, Marcelino huyó de la revolución y sólo cambió un futbolista (Capa por Berenguer) del último once de Garitano, pero ya dispuso al equipo con su dibujo de cabecera: el 4-4-2. “Es el sistema que menos especificidad exige a los jugadores, facilita los automatismos y si voy perdiendo, ya tengo dos delanteros”. Eso se espera hoy también, con Raúl García y Williams como apóstoles de la biblia del fútbol del técnico: robar y atacar. “Prefiero que mi equipo tire 20 veces a puerta que tener el 70% de la posesión y hacerlo sólo diez”. La manual del contragolpe.

Los jugadores del Athletic, durante su entrenamiento en La Rosaleda.

Para ese plan le falta un jugador crucial, Yuri Berchiche, que se lesionó ante el Barça, pero recupera a Yeray Álvarez. A su favor está el factor descanso, porque el Madrid trae de Pamplona una paliza y una queja y el Athletic sólo un largo paseo en avión en su frustrado desplazamiento a la capital. En su contra, que el Athletic no le ha ganado al Madrid en sus últimos once partidos y que Marcelino sólo lo ha logrado en tres intentos de 16. Curiosamente, sucedió en el primero, con el Recreativo, y el último, con el Valencia. En cualquier caso, tiene una bien ganada fama de técnico de efecto inmediato.

Repite Hazard

En el Madrid, que lleva casi una semana sin pasar por casa y se la tiene jurada a LaLiga, la aplicación defensiva ya no le da para sobrevivir. Lleva nueve partidos sin perder, en los que sólo ha encajado tres goles, un registro defensivo aún mejor que el que le condujo a LaLiga (cuatro tantos en diez encuentros hasta proclamarse campeón), pero la carestía en el remate dispara ya todas las alarmas: se ha quedado a cero en cuatro partidos y sólo en uno marcó cuatro goles, cuando el curso pasado, a estas alturas, ya había alcanzado esa cifra u otra superior cuatro veces.

Los jugadores del Madrid, en el escenario del partido ante el Athletic.

Benzema lleva tres partidos sin marcar y eso ahora resulta dramático pese a que clava su media post Cristiano (0,57 goles por encuentro), porque este año Ramos ha faltado en siete partidos y no es tan productivo como el curso pasado. El Athletic, en cualquier caso, es la pieza favorita del francés, al que le ha hecho 13 goles, más que a nadie en España. Con la salida de Jovic, es aún más jarrón chino.

Volverá a faltar Carvajal y lo normal es que Zidane repita el equipo de El Sadar, incluido Hazard, que sigue haciéndose esperar (419 minutos, dos goles y una sensación de malestar general con él). Si juega, sería su cuarto partido consecutivo, la segunda racha más larga en su tormentosa andadura en el Madrid. Porque no parece un compromiso para olvidados de un lado (Odegaard, Odriozola…) ni de otro (Ibai Gómez, Córdoba, Lekue, Kodro…). Aunque menor, está en juego un título e importa. Pregunten a Ernesto Valverde, mártir de la Supercopa de Arabia.