COPA | ZAMORA 1 - VILLARREAL 4

El Villarreal supera a un voluntarioso Zamora

El Submarino descongela el Ruta de la Plata y pasa de ronda con goles de Bacca, Pino, Niño y Raba. Mapisa, portero local, estuvo muy acertado.

El Villarreal supera a un voluntarioso Zamora
Mariam A. Montesinos EFE

El Villarreal supo descongelar el Ruta de la Plata con un buen partido en el que pudo acabar ganando con una gran goleada de no ser por la actuación de Mapisa, portero local. El equipo de Emery hizo una gran primera parte como para sentenciar el partido, pero sus errores y la actuación de Mapisa mantuvieron el cruce igualado. Además el golazo de Carlos Ramos en el descuento puso las cosas más igualadas de los esperado. En la segunda parte los locales lo intentaron, pero Niño y Raba sentenciaron.

Primera parte de locura que pudo acabar con una goleada de escándalo y que finalizó con un solo gol de ventaja para el Villarreal. Los castellonenses salieron a controlar y a asentarse en el campo, con la intención de ir creciendo en dominio, para ir llegando poco a poco. Con la portería de los amarillos congelada, el Villarreal no quería que el balón rondara su zona, por lo que buscó controlar el balón y madurar el partido. Y tras veinte minutos de cierta tranquilidad en ambas áreas, llegó la locura.

El equipo castellonense remató diez veces, de las cuales ocho a puerta, de las que solo entraron dos. Si el partido no acabó con goleada en la primera parte fue gracias a Mapisa, que sacó dos manos milagrosas a Pino y Baena, un cabezazo a Foyth, un defensa sacó un remate en línea de gol a Chukwueze, a lo que sumó dos buenas salidas que abortaron jugadas de gol.

El Villarreal rompía con pases al espacio y a la espalda de la defensa local, que solo supieron definir Bacca y Pino. El colombiano lo hizo a la media hora, agradeciendo un buen pase de Chukwueze y driblando al portero para marcar. El gol de Pino fue parecido tras controlar dentro del área un buen pase de Foyth. El canario ajustó el balón a la base del palo. Mapisa se marchaba como héroe en esta primera parte con sus paradas, hasta que Carlos Ramos marcó uno de los goles de la Copa en el último minuto, clavando un obús a la escuadra de la portería de Rulli desde unos treinta metros.

Los segundos cuarenta y cinco minutos arrancaron con un Villarreal que quería poner tierra y recuperar una ventaja más amplía en el marcador, con la idea de poder tener más tranquilidad. En una segunda parte el equipo amarillo atacaba al área del Zamora, que estaba totalmente congelada, lo que complicaba el poder jugar e incluso a veces mantenerse en pie a unos y otros.

Por su parte el Zamora agradecía estar vivo y buscaba su opción, controlando algo más la pelota y sufriendo mucho menos que en la primera parte. Un partido mucho más igualado, por lo que el equipo amarillo necesitaba volver a controlar el partido y generar para poner más ventaja en el marcador.

Algo que pudo hacer al cuarto de hora, pero a Bacca le complicó la vida el hielo por dos veces, ya que llegó desequilibrado para rematar o centrar. Por su parte era Dani el que la probaba por parte del Zamora por tres veces en los primeros veinte minutos de la primera parte, aunque sus disparos desde fuera del área no encontraban portería.

El partido parecía igualado y fue en un córner lo que volvió a desequilibrarlo a los setenta y cinco minutos, rematando a gol de cabeza Niño un buen centro de Moi Gómez para aumentar la ventaja de los castellonenses.

Un gol que ya fue la sentencia del partido, ya que los intentos del Zamora eran estériles, mientras que el Villarreal ya buscó mas controlar el juego que buscar un cuarto gol. Un tanto que por cierto encontró en la recta final del partido gracias a una buena contra que Dani Raba aprovechó en el mano a mano con Mapisa.