ESPANYOL | RESUMEN 2020 | MARZO Y ABRIL

El Espanyol, hecho un cuadro

La puñalada de El Sadar fue letal antes del confinamiento, de sufrir diez casos de COVID-19 y un ERTE, y de que De Tomás hiciera viral su talento artístico.

Abelardo, en Navata con el Espanyol.
Carlos Mira / RCDE

Si febrero terminaba con la eliminación en la Europa League –lo doloroso no fue el qué, sino el cómo–, marzo se iniciaba para el Espanyol con otro espejismo: el del 1-1 en Cornellà frente al Atlético de Madrid, que había contado en el entrenamiento previo con una alentadora visita de unos 600 aficionados pericos para arropar al equipo.

Pero ya no habría ni una media sonrisa más. El 8 de marzo, perdía el Espanyol ante Osasuna, en El Sadar, y se situaba a seis puntos de la permanencia, su récord negativo hasta ese momento. Un escenario terrible, como lo mostraba la metáfora de Leandro Cabrera acabando como portero por la expulsión de Diego López. Ineficaz por si había alguna duda había resultado la medida tomada, esa misma semana, de restringir las comparecencias públicas de los futbolistas ante la prensa, es decir, ante los aficionados.

Decretó Abelardo una mini-estadía en Navata que se tuvo que interrumpir a medias porque de repente llegó la pandemia. El estado de alarma. El confinamiento. Y, por supuesto, la interrupción de LaLiga. La COVID-19 afectó al Espanyol más que a ningún otro equipo de LaLiga, con al menos diez casos, ocho de ellos jugadores –entre los que trascendieron, Wu Lei, Leandro Cabrera y Matías Vargas–.

Y también derivó la excepcional situación en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que afectó a primer equipo masculino y femenino, filial y juveniles, y al que se añadieron voluntariamente José María Durán y Francisco Joaquín Pérez Rufete. A quien no le afectó, para su desgracia, fue al director comercial y de márketing, Agustí Filomeno, destituido en pleno confinamiento.

Raúl de Tomás se tomó a guasa las bromas sobre su cuadro.

Llegaron los entrenamientos telemáticos, la estupenda iniciativa de prestar ayuda telefónica o asistencial a los socios mayores de 75 años o con alguna discapacidad y el ya célebre cuadro pintado por Raúl de Tomás, que se viralizó en las redes sociales.

Y, ante los rumores de una reanudación de LaLiga sin público, a finales de abril la Curva y la Juvenil, cada cual por su lado, manifestaban que casi era preferible el descenso que el hecho de que el Espanyol, como el resto de equipos profesionales, tuvieran a su alcance una cantidad masiva de test PCR que en aquellos momentos aún escaseaban para la población española. Parece de otra vida. Pero sucedió hace unos meses. Y en mayo, más…