MÁLAGA

Manolo Gaspar: “A día de hoy, si no es por la cláusula, no sale nadie”

Manolo Gaspar, uno de los grandes artífices del milagro deportivo del Málaga, pasa revista en una extensa charla con AS. El club estuvo en estado crítico, pero ha recuperado la ilusión.

Manolo Gaspar: “A día de hoy, si no es por la cláusula, no sale nadie”
MARIANO POZO DIARIO AS

Manolo Gaspar es el hombre de moda en Málaga. Desde la austeridad más absoluta y lidiando con infinidad de situaciones críticas, el director deportivo blanquiazul y su equipo de trabajo han dado forma a un proyecto que ilusiona. El Málaga, por fin, mira al futuro con esperanza.

La frase que ha marcado el camino del Málaga estos últimos meses encerraba dos objetivos: salvar la institución y salvar la categoría. ¿En qué estado de ejecución se encuentran ambos objetivos?

La parte que a mí más me toca es la de salvar la categoría y creo que estamos en el camino. Me da confianza el equipo por lo que demuestra. Sé que van a llegar malos momentos, pero sé que cuando lleguen, el equipo va a pelear y va a dar la cara y eso es importante para conseguir ese objetivo. Para llegar a más no lo sé, iremos viendo. En el otro objetivo, salvar la entidad, que es más importante incluso que salvar la categoría, José María lo está llevando bastante bien y está dando los pasos que hay que dar. Vienen momentos difíciles, pero estamos en el buen camino en ambos aspectos.

¿Cómo se hace un equipo con 2,1 millones de euros?

Haciendo un trabajo previo de mucho tiempo. También tengo que decir que la marca Málaga ayuda mucho. Y luego haciendo encaje de bolillos. De los 3,6 millones de euros que tenemos de límite salarial, el límite para la plantilla deportiva inscribible es 2,1 y con eso está hecho el primer equipo. Y bueno, haciendo muchas llamadas, comiéndome muchos ‘no’ y contento porque es muy difícil pero se ha conseguido.

¿Cuál es el ‘no’ que más le ha dolido?

Ha habido varios, pero prefiero no decir los nombres porque están en otros equipos y a lo mejor el día de mañana vienen a Málaga y no caen de pie. Y eso no me gusta.

Es de imaginar que viendo el equipo y cómo están yendo las cosas, ahora le llamen muchos más agentes y jugadores que antes.

Se nota mucho lo que ha ganado el Málaga en credibilidad. Se ve un grupo muy bueno, un grupo sano, y los jugadores también buscan mucho eso, encontrarse en un grupo que sabes que va a pelar y que está unido. Todo eso y la labor del administrador judicial en hacernos creíbles y transparentes hace que la cosa haya cambiado mucho desde el mercado de invierno del año pasado que tuve con Richard Shaheen a la situación de ahora. Se ha lesionado Iván Calero y tuve más de 20 llamadas. Eso dice algo.

¿Entre esas llamadas está la de alguno de los que dijo ‘no’ arrepentido de su decisión?

Los que dijeron que no en su día están arrepentidos, estoy completamente seguro. Pero el fútbol es así, se toman decisiones y ya está. Muero con los que tengo y estoy contentísimo de que hayan venido.

La vida sin Al Thani es mucho mejor.

Para mí, sí. Sin duda. José María Muñoz no se mete para nada en las decisiones deportivas. Me orienta en las condiciones económicas y contractuales y con eso me muevo. Trabajar con esa tranquilidad y ser tú, para lo bueno y para lo malo, el artífice de lo que pase, para la agilidad en el trabajo es importante. Ahora puedo firmar a un jugador en un día si quiero. Antes era imposible.

¿Cómo fue aquel intento de quererle colocar a Balotelli?

Fue a través de Richard (Shaheen). Eran órdenes del señor Al Thani y eso murió al minuto, sólo viéndome la cara notó que estábamos hablando de algo imposible para el Málaga. Yo no creo en ese modelo de gestión, pero así ha ido el Málaga durante diez temporadas.

¿Qué balance hace después de haber cumplido un año al frente de la dirección deportiva?

Con mi balance estoy contento después de ver cómo estaba todo y las herramientas que teníamos para hacer un equipo. Estoy contento y orgulloso de lo que hemos conseguido.

¿Y cómo valora este primer tramo de competición hecho por el equipo?

A principios de verano no pensábamos que íbamos a estar en esta situación. Viendo eso, estoy contento. En momentos determinados podíamos haber dado un pelín más y estar en una situación un poco mejor. Estamos llevando el camino que hay que llevar, sin euforias y demostrando que podemos estar ahí. A día de hoy estamos en una zona cómoda por méritos propios.

La cantera siempre acude al rescate.

Eso es fruto del muy buen trabajo de la gente que está gestionando la cantera. Tenemos entrenadores que están haciendo un trabajo muy bueno. Forman al jugador antes que mirar por los resultados. Eso se lo transmití a Duda y a los técnicos, más que los resultados importa que los jugadores estén formados para competir y para dar rendimiento al Málaga. En eso tenemos varias generaciones bastante buenas que vienen de abajo. Hay que cuidarlas y darles su sitio y su tiempo. Hay muchos de esos jugadores que entienden que el Málaga es el mejor sitio para ellos actualmente. Y eso nos ayuda a gestionar mejor el tiempo en la evolución de estos jugadores.

Si no es por aquella venta de Antoñín, posiblemente ahora no estaría dando usted esta entrevista.

Totalmente convencido. Ahí había dos posibilidades, Keidi Bare y Antoñín. Una vez que se cerró el mercado de invierno ya no había más opción, sólo la que surgió del Granada por lesión de larga duración. Si no se hubiese vendido a Antoñín, al mes hubiesen llegado los primeros impagos y seguro que no hubiésemos estado hoy haciendo esta entrevista.

¿Esperaba que canteranos como Ramón o Ismael se asentasen de esta forma en un plazo de tiempo tan breve?

Para mí los tiempos eran otros. Hemos confiado en ellos siempre, pero sí que es verdad que llega un momento en el que los jugadores dan el paso definitivo y sorprenden. Hay jugadores que han dado ese paso y en el caso de Ramón es increíble. De un año a otro ha cogido una madurez y un saber estar sobre el campo que a lo mejor no esperábamos que ocurriese tan pronto. Él nos ha adelantado los tiempos a todos.

Al margen de la renovación por partidos, el club ha intentado mejorarle el contrato.

He querido hacerlo y no hemos podido llegar a un acuerdo. Él ya tiene su contrato. Los contratos se pueden modificar durante su vigencia y veremos qué va sucediendo. De momento tiene hasta 2024 firmado con nosotros y estamos contentísimos.

¿Se puede establecer en algunos aspectos de su trabajo alguna similitud con la labor de Monchi?

Tanto yo como quienes trabajan conmigo intentamos analizar y aprender de todos los directores deportivos que conocemos. De Fran Garagarza intentamos coger cosas, de Monchi, de Emilio Vega… Vamos cogiendo cosas que nos van gustando y que creemos que pueden hacer mejor una dirección deportiva. Si los directores deportivos no cogen cosas del método y de la manera de trabajar de Monchi, que es exitosa, es que no quieren evolucionar.

¿Manolo Gaspar es partidario de la filosofía ‘vender para crecer’?

Siempre hay un momento en que tienes que vender para crecer. Si no tienes capital dentro, tienes que vender. Además, siempre hay un momento en el que el jugador empieza a devaluarse, a nivel deportivo y económico. Siempre hay un momento en el que hay que vender y si vendes bien, te sirve para crecer.

¿Ha dejado atrás el Málaga esa etapa en la que estaba obligado a vender casi a cualquier precio para subsistir?

Espero que sí. La ilusión que tenía era que llegase un día en el que el administrador judicial me dijese ‘Manolo, si no es por el precio de la cláusula, no sale nadie’. Y ya me lo ha dicho: si no es por la cláusula, aquí no sale nadie. Puede llegar un momento en el que a lo mejor tengamos que dar marcha atrás y haya que vender, pero a día de hoy no se va nadie que no sea por su cláusula. Eso es algo que me gusta porque en este mercado hemos tenido que vender a jugadores como Iván Jaime o Mula y me molestó mucho que se fuesen. Yo tenía muy claro que para ellos lo mejor era estar aquí y sigo pensándolo. Nos vimos obligados a hacer esas ventas y vinieron de manera milagrosa. Me molestó mucho el día que José María Muñoz me dijo ‘Manolo, primero salvamos la entidad y luego salvamos la categoría’. Me la tuve que comer, diciéndolo mal y pronto. Pero era lo mejor para el club y hubo que aceptarlo. En el mercado hay mil jugadores que pueden suplir a uno o a otro. No tengo miedo a que se vaya nadie porque estamos preparados para encontrar reemplazo, pero el club tiene que tener activos y quitarnos activos por obligación siempre es una mala venta. Hoy ya estamos en el camino y no creo que el Málaga tenga que malvender a nadie.

Ahora le toca suplir a Iván Calero.

El equipo tiene que estar bien compensado y para que lo esté necesitamos otro lateral derecho. Intentaremos encontrar un perfil parecido a Calero y a poner esa pieza. Cuando tengamos más fichas, intentaremos reforzar otro tipo de posiciones que pueden servir. Haciendo un lateral derecho seguimos estando compensados y teniendo dos jugadores por puesto, que con 18 fichas profesionales es lo que hay que buscar.

Tiene a punto ya a Alexander González.

Está en la lista, le llevamos siguiendo mucho tiempo. El Málaga ya le quiso incorporar hace mucho tiempo cuando había la posibilidad de que saliera Roberto Rosales.

Además del lateral derecho, ¿el Málaga necesita reforzar alguna otra posición?

Sobre todo el lateral derecho porque en las demás hay jugadores muy polivalentes que lo pueden hacer. Si tuviéramos más fichas meteríamos un jugador por línea para que apoyaran en momentos determinados e hicieran crecer la competencia. Yo creo que andamos bien. Para tener 18 fichas tenemos una plantilla compensada, polivalente y aceptable.

¿Es optimista con respecto a la posibilidad de que LaLiga les permita disponer de alguna ficha más al margen de esas 18?

Yo no soy optimista. Prefiero no serlo. La sanción es bastante clara y merecida, aunque todas las decisiones drásticas que se han tomado, hacer dos ERE, poner las cuentas en orden… Creo que eso debe tener un premio. Y me encantaría que se viese reflejado con la confianza de LaLiga en permitirnos disponer al menos de una ficha más. Que podamos hacer a un canterano profesional. Algo… Para que Pellicer tenga más flexibilidad y más opciones en las alineaciones. Coger la calculadora cada vez que hay que hacer un cambio… Lo de Pellicer tiene un mérito increíble. Creo que el premio de tener una ficha más es merecido, pero no soy optimista.

¿Si les permitiesen sólo una ficha más, dónde estaría la prioridad?

Quizá arriba porque vemos que hay varias lesiones en esa zona. Sería importante tener un jugador más en ataque.

Lo de Cristo González no se pudo hacer, mantuvieron su seguimiento y finalmente ha firmado por el Mirandés.

El Mirandés está haciendo muy bien el trabajo, se adelanta a los mercados. Si hubiésemos tenido 19 fichas, Cristo estaba aquí con nosotros. No ha podido ser. Para nosotros la prioridad era una banda y teníamos claro que era Joaquín Muñoz. Nos hemos alegrado de haber cubierto esa ficha con él.

Está evolucionando.

Joaquín tiene mucho fútbol y está muy implicado. Es un futbolista encarador que al final te rompe los partidos, que en Segunda se convierten en muy planos. Y tener este perfil de jugador que encara, es vertical, pisa área y rompe los partidos da muchísimo.

Ante el Logroñés el equipo estuvo una hora al límite, con sólo siete profesionales en el campo.

Lo tenemos todo pensado. Incluso si hay una expulsión, que Josemi (el delegado) salte al campo y haga la cucaracha (risas). Pellicer lo tiene todo pensado y Josemi en esas cosas está muy atento. Muchas veces hay que jugar al límite y el año pasado en alguna ocasión también jugamos con cuatro del filial. Al final no te queda otra cuando no te quedan opciones. Ahora con los cinco cambios podemos buscar una solución rápida, pero si se juntan con este calendario asesino cuatro o cinco lesiones de jugadores con ficha profesional, el Málaga en algún partido seguro que va a jugar con el portero de jugador. Antes de perder un partido por alineación indebida, si lo tienes con un resultado positivo, pues a lo mejor hay que jugar con un portero de jugador. Los porteros saben que en algún momento les puede pasar. Llegado el momento, si son minutos finales, con que estorben pueden ayudar.

¿Cómo se las apañó para convencer a jugadores como Yanis o Chavarría?

La marca Málaga llama mucho. Yanis fue de los primeros y de los más sencillos. Primero porque el Almería nos ayudó desde el minuto uno y segundo porque con el jugador lo teníamos tan claro porque le seguíamos de Segunda B. Cuando le llamé y de la manera que le hablé, desde el minuto uno lo encajó todo con unas ganas grandísimas. Y él tenía una obsesión enorme por jugar en el Málaga. Quizá que la de Yanis fue la más fácil porque el resto tenía ya una trayectoria y habían sido jugadores importantes en sus equipos. Veía el hambre que Yanis tenía y me decía: ‘Este jugador tiene que venir aquí sí o sí, aunque tenga que ir a buscarle al País Vasco o donde sea’. Ahí tuve mucha ayuda del Almería y predisposición del jugador, que estaba obsesionado con venir al Málaga.

¿Es una quimera que el Málaga pueda pagar el millón de euros que cuesta su opción de compra?

A día de hoy es imposible. Hemos tenido que pedir un crédito para estar bien a niel de tesorería. Pero no sabemos lo que va a pasar con el club a partir de enero y hacia dónde irá. Lo único que podemos hacer es darle mucho cariño para que, si el Almería quiere cederlo, seamos su primera opción. Queremos que los jugadores que estén aquí quieran volver y puedan meter presión donde vayan para volver al Málaga. No sabemos qué va a pasar. Estamos encantados con su rendimiento y él de estar aquí. Si podemos hacer la opción de compra, tendremos que evaluar si ese millón lo podemos gastar en un jugador o hacer cinco fichajes.

Con Jozabed hay una opción de compra obligatoria en caso de ascenso de 500.000 euros.

Sí. Es un jugador que tiene nivel de Primera División. Si ascendemos, es un jugador que siempre va a entrar en nuestra plantilla. No teníamos ninguna duda y la dirección deportiva entendía que necesitábamos jugadores de calidad que, en un momento dado nos dieran ese salto en momentos determinados y en partidos claves. La Segunda División ha crecido también y necesitamos jugadores de ese perfil. Es un jugador que encaja en muchos sistemas diferentes y nos da ese plus de calidad. Para mí esa opción obligatoria, con ese precio y con este jugador, es un regalo.

Hay que ser pacientes con él.

Pellicer tiene una forma de jugador donde hay que apretar y este jugador, que lo pone todo en el campo, a lo mejor no es de ese tipo partidos, de ese perfil, de apretar con tantas piernas. Estoy seguro de que a lo largo de la temporada nos va a dar muchas cosas y conforme pase el tiempo, ahí va a estar Jozabed y nos va a dar mucho.

¿Y Chavarría?

A Chavarría le veo de puta madre (risas). Nos da mucho dentro y fuera del vestuario. En el campo es un buscavidas que, por la manera de jugar que tenemos nos hace falta este perfil. Es un ganador nato y le veo muy implicado y muy contento. Es otro jugador que no quería escuchar ofertas porque, lógicamente, lo que le daba el Málaga lo superaba cualquier equipo de la categoría e incluso en Francia tenía cosas. Es otro jugador que ha apostado por venir al Málaga. Tiene una situación familiar un poco especial y buscaba un sitio como este. Y ahí estábamos nosotros. Ya lo intentamos en Primera División en la época de Mario Husillos. Pero fue imposible porque nos pedían bastante dinero.

¿Han hablado con él para que continúe?

Tiene una opción en caso de ascenso, con un contrato ya pactado. Pero cuando llegue el momento y veamos cómo está el club a nivel económico, hablaremos. Quiero esperar el momento para lanzar la mejor oferta posible a un jugador importante.

A Orlando Sá le está costando más.

Con Orlando buscábamos el perfil de delantero de referencia. Hicimos una batida importante de jugadores referencia que podrían llegar a venir al Málaga a esos precios y nos dimos cuenta de que había poco donde elegir. Entonces Orlando es un jugador que no tiene nada que demostrar porque lo ha demostrado todo y el único pero que tenía era cómo saldría de su lesión y de esa inactividad. Poco a poco va cogiendo el ritmo. Para nosotros el hecho de tener un jugador de ese perfil que mejora a los canteranos y les ayuda es muy importante. En el partido contra el Logroñés hizo un trabajo fenomenal. Se quedó y peinó muchas pelotas, tocó muchos balones e hizo esfuerzos importantes con un jugador menos. Estamos encantados con él y con su manera de ser dentro del vestuario, cómo ayuda y hace crecer al resto. Cuando tengamos que usarlo como contra el Logroñés y nos da el rendimiento, entonces ya estamos contentísimos. Me alegro mucho por él porque apostó por venir aquí y ayudar y está cumpliendo con creces.

Hace un tiempo usted dijo que consideraría un éxito acertar con la mitad de los fichajes.

Haciendo tantas operaciones tienes mucho porcentaje de fallar. Pienso que se ha acertado bastante y que muchos jugadores aún tienen mucho que decir. Al final pondremos la nota. Hasta ahora creo que el porcentaje de acierto es alto.

¿Les han llegado ofertas por canteranos?

A día de hoy, ninguna.

No están nada contentos con el VAR.

Lo del VAR es para mirarlo, sobre todo nosotros. Cada uno mira lo suyo. Los demás no sé, pero el Málaga creo que no puede estar contento con muchas de las decisiones. Intentaremos trabajar para ponérselo más fácil al VAR, a la sala VOR y que tengan que entrar menos.

¿Se ha quejado el Málaga?

El Málaga no se ha quejado. Quizá es política del club o lo que sea. Es que no tiene ni que quejarse. Los errores saltan a la vista. Seguro que no es intencionado, de eso estoy totalmente convencido. Pero los errores son graves y nos están perjudicando bastante.

Háblemos de su equipo de trabajo.

Somos pocos, pero llevamos tiempo trabajando juntos, nos conocemos perfectamente y sabemos bien dónde nos movemos. Muchas veces no tengo ni que chequear a un jugador porque lo que me están diciendo es lo que hay. Trabajamos mucho en equipo. Yo creo que mi modelo de gestión es democrático y ellos tienen toda la información. Son tres personas en la sala con Capote, secretario técnico, que es quien filtra qué ver, no ver, hacia dónde ir y quien hace el filtro final. Hace de todo, de ojeador, de director deportivo… Y después dos personas viendo fútbol. A día de hoy el Málaga no tiene la capacidad que tuvo, por ejemplo con Arnau, donde éramos siete ojeadores en la sala y un ojeador externo por cada zona de España. Eso desgraciadamente se ha terminado y tenemos lo que tenemos. Pero como el mercado, desgraciadamente también para el Málaga es más reducido, sabemos dónde tenemos que ir y no perdemos el tiempo. Los de los ojeadores por España se eliminó. Contando a Capote son tres personas en la Cueva viendo fútbol y yo. Están también Martín Viberti y Javier Henares, un apasionado del ‘scouting’.

Y haciendo un balance de 2020, ¿qué ha sido lo mejor y lo peor de este año?

Lo mejor ha sido la salud que internamente tiene el club, el buen ambiente que se traslada a los jugadores. Que estamos en el camino de salvar al club deportiva e institucionalmente. Y lo peor es todo lo que arrastramos del pasado que nos hace no crecer dando los pasos que deberíamos. Todas esas mochilas de problemas que arrastramos. Vamos creciendo poco a poco y estamos en el buen camino. Tenemos que ir dando pasos muy cortos porque los pasos grandes llevan a problemas. La unión que hay entre las instituciones, afición, prensa y club es algo que no vivía desde hace tiempo y creo que esa es la clave del éxito de este Málaga.

Del Covid se están librando, por suerte.

Tuvimos algunos casos en el principio de la pandemia, pero ahora nos está respetando. He hecho un llamamiento al vestuario en privado. No podemos perder a ningún efectivo después de la vuelta de las vacaciones y espero que así sea. Espero que los primeros test que se hagan a la vuelta sean todos negativos porque necesitamos a todos los jugadores disponibles. Tenemos un vestuario bastante responsable y con la cabeza bien puesta para evitar este tipo de cosas. Si nos pasa lo que le sucedió a equipos como Granada o Alcorcón vamos a tener grandes dificultades.

Mucha suerte y que pase unas felices fiestas.

Gracias e igualmente.