VALENCIA

Carlos Soler, año IV

El canterano del Valencia cumple hoy cuatro años de su debut ante la Real Sociedad. Se estrenó con 19 años y ahora es uno de los capitanes.

Carlos Soler, año IV
ALBERTO IRANZO DIARIO AS

Carlos Soler jamás olvidará el 10 de diciembre de 2016. Ese día, ante la Real Sociedad, se enfundó por primera vez la camiseta del Valencia, de 'su' Valencia. Corrían tiempos convulsos en Mestalla cuando Prandelli miró al banquillo en Anoeta y llamó a Soler. Con 19 años, el canterano saltó al terreno de juego en un partido que se había puesto muy cuesta arriba. El Valencia perdía 2-1 y Prandelli daba sus últimos coletazos como entrenador ché. El italiano fue despedido días después tras caer ante la Real y posteriormente en Copa, pero en su breve y pobre legado pudo dejar el 'empujón' a Carlos Soler.

Este jueves se cumplen cuatro años del debut del canterano. Soler ha crecido a marchas forzadas, a base de golpes y alegrías. Sin embargo, ha sabido reponerse a todos los contratiempos y aprovechó al máximo aquella oportunidad que le dio Prandelli para hacerse un nombre, partidos después, con Voro. El 'apagafuegos' de Mestalla fue quien consolidó al centrocampista en la primera plantilla.

Soler, formado en Paterna, vive ahora un buen momento. Su estatus dentro del equipo es importante y es uno de los capitanes del equipo. Hace unas semanas se llevó una de las alegrías de su vida tras el hat-trick que le endosó al Real Madrid desde el punto de penalti.

Siqueira y Soler, con Prandelli de fondo, en la temporada 2016-17.

Desde aquel estreno ante la Real, el mediocentro ya suma 159 partidos con la camiseta del Valencia y ha metido 15 goles. Su mejor temporada, por rendimiento y alegrías, fue la 2018-19, con el título de Copa como guinda. El canterano disputó 51 partidos, su récord en una temporada.

Soler, cuatro años después de su debut, es uno de los jugadores mejor considerados por Peter Lim. El mediocentro tiene contrato hasta 2023, pero ahora mismo su presente y futuro pasan por Mestalla. Muy pocos conciben un Valencia sin Soler, el chico que debutó en San Sebastián en tiempos de crisis y se metió al valencianismo en el bolsillo.