FRANCIA

Neymar reabre el incidente con Álvaro: "Debí parar el partido"

El brasileño habló en Telefoot y considera que la línea de actuación del conjunto turco es la que debió seguir después del incidente con el central español.

En el minuto 13 del encuentro entre Paris Saint-Germain y Basaksehir todo se paró. El cuarto árbitro, Sebastian Coltescu, identificó a Pierre Webó, segundo del Basaksehir como "el negro" y este se lo recriminó. La plantilla del conjunto turco se negó a seguir jugando y se marchó al vestuario contando con el apoyo de varios jugadores del PSG. La reanudación fue imposible y se aplazó el partido hasta este miércoles a las 18:55 en el que los parisinos se acabaron imponiendo por 5-1.

El incidente sentó un precedente en el fútbol europeo y Neymar se involucró bastante. El 10 subió varias imágenes con mensajes antirracistas a sus redes sociales e incluso levantó el puño, cual Pantera Negra, mientras estaba con la rodilla en el suelo junto al resto de sus compañeros en el centro del campo del Parque de los Príncipes antes del partido. El brasileño, después de anotar un hat-trick, pasó por los micrófonos de Telefoot y enlazó este conflicto con el que él tuvo con Álvaro a principios de temporada durante el encuentro entre parisinos y el Olympique de Marsella.

"Es un asunto serio y muy delicado. Desafortunadamente, ha sucedido y es molesto. Sucedió conmigo al principio de la temporada. Sé que no es normal sufrir algo así y está en el pasado pero, tenemos que hacer esto (parar el partido). Es lo que me vino a la cabeza y lo que debí haber hecho la primera vez", reconocía el brasileño.

Durante el partido, Neymar acusó a Álvaro González, central español del Marsella, de racista y de haberle dicho 'mono hijo de puta' Para el VAR es 'fácil' pillarme con su 'agresión'. Ahora lo que quiero ver es la imagen del racista llamándome 'mono hijo de puta', ¡eso es lo que quiero ver! ¿Y ahí? Me castigan. Soy expulsado... ¿y ellos? ¿y ahí?", publicó en su cuenta de Twitter. Álvaro negó las acusaciones también a través de las redes sociales. "No existe lugar para el racismo. Carre limpia y con muchos compañeros y amigos en el día a día", añadió. El brasileño también estuvo acusado de insultar a Sakai, lateral del Marsella. Ambos clubes reunieron imágenes, hubo expertos en lectura de labios, etc pero, finalmente, la Comisión de Disciplina de la LFP decidió absolver a ambos jugadores por la falta de pruebas concluyentes.