PIDO LA PALABRA

Las razones por las que Roncero pide a Cristiano antes que a Messi

Cada temporada que pasa el portugués se mantiene en sus números estratosféricos, un gol por partido o más, mientras que Messi va inevitablemente a menos. Y hay mucho más...

Las razones por las que Roncero pide a Cristiano antes que a Messi
AFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

Por fin regresa este martes en el Camp Nou el otro Clásico del fútbol, el duelo más esperado por los enamorados del combate individual más apasionante de la historia de este deporte. Messi & Cristiano. Cristiano & Messi. Negar que desde 2018 el fútbol español y nuestra Liga se quedaron huérfanos con la marcha del Portugués a Italia sería tan absurdo como negar la existencia de la Torre de Pisa. Durante casi una década prodigiosa (de 2009 a 2018) hemos asistido en España a una batalla protagonizada por dos jugadores antagónicos y de perfiles diametralmente distintos pero unidos por un nexo común: el gol y la ambición ilimitada por ganar títulos y reconocimientos. Pero si nos pusiésemos a echar a pies para elegir primero, como hacíamos de pequeños en el cole para elegir tu equipo, yo me pediría siempre a Cristiano. Paso a argumentarlo.

Cristiano tiene ahora casi 36 años (los cumplirá el 5 de febrero), por lo que saca a Messi casi dos años y medio (Leo cumple 34 el 24 de junio de 2021). Sin embargo, cada temporada que pasa el portugués se mantiene en sus números estratosféricos, acercándose o superando el promedio de un gol por partido, mientras que Messi va inevitablemente a menos. Durante un tiempo le protegían las faltas directas, pero Messi lleva ya 63 lanzamientos consecutivos sin ver puerta en esa suerte en la que llegó a ser casi infalible. Cristiano, como los buenos vinos, se mantiene en un nivel top pese al paso inexorable del tiempo, pero como él dijo antes de partir a la Juventus: “Aunque en mi carné ponga que tengo 33 años mi edad biológica son 23….”. Lo cree de verdad y lo demuestra con los hechos.

Sin embargo, Messi ha venido incrementando sus dificultades para adaptarse al nuevo fútbol, con un guion basado en el potencial físico que permite a los equipos hacer una presión alta y correr 12 o 13 kilómetros por cabeza en cada partido. Messi es tan bueno que ha llegado a jugar andando para resolver en un par de acciones aisladas. Pero eso en Europa ya no te da para reinar. Desde 2016, Messi ni siquiera ha jugado una final de la Champions. Primero le eliminó la Juventus de Buffon y Mandzukic, a la que no fue capaz de meterle un gol en 180 minutos (3-0 en Turín y 0-0 en el Camp Nou). Al año siguiente fue la Roma de Manolas la que le sacó los colores junto al Coliseo (3-0 y Messi desaparecido del partido). En 2019 fue el Liverpool de Klopp el que retrató su declive con el 4-0 de Anfield, partido en el que tampoco Messi pudo rescatar a sus compañeros. Ni marcó ni asistió. Y la hecatombe definitiva llegó en Lisboa este verano ante el Bayern de Müller y Lewansdowski. Un 8-2 para la historia con la imagen de Messi en el descanso, sentando en el vestuario, cabizbajo y sin respuestas anímicas a pesar de llevar el brazalete de capitán. Cinco años en blanco en la Champions que a él ya le hicieron decir la famosa frase que le ha perseguido estas temporadas: “Todos queremos ganar esa copa tan linda…”.

Pues esa copa tan linda sí que la ha ganado Cristiano en esa fase de barbecho del argentino. Cristiano conquistó tres Champions consecutivas (2016, 2017 y 2018) con la camiseta del Madrid. Además, con la Juventus firmó un hat-trick antológico en su primer curso en Turín que eliminó al Atleti del Cholo. Y este año quedó eliminado su equipo ante el Lyon, pero los dos goles del día del adiós llevaron su firma. Cristiano casi siempre factura en cuartos, semifinales y finales de la Champions, justo la cruz de Messi, que en las fases definitivas ha pinchado en los últimos años. De hecho, no marca un gol en una final de Champions desde 2011, al United, y sólo ha ganado un título en las últimas nueve ediciones, coincidiendo con el teórico esplendor de su carrera. En la clasificación de goleadores de la Champions, Messi llegó a ir por delante de Cristiano, peor ahora el portugués suma 132, dejando rezagado atrás a Leo (118).

Esta misma temporada los números delatan que el máximo goleador de la historia del Madrid (¡450 goles en 438 partidos!) está en mucho mejor forma. Con la Juventus lleva este curso 9 partidos jugados con 10 goles (1.11 de promedio) y la temporada pasada la cerró con 37 goles en 46 partidos (0,80). Sin embargo, Messi esta temporada lleva sólo 4 goles en los 10 partidos jugados en LaLiga (40%) y la mitad han sido de penalti. Y en Champions lleva 3 goles en los 3 partidos jugadores, otra con el punto de penalti como aliado. Otro dato le pone en evidencia. En las últimas 16 salidas ligueras del Barça, Messi no marcó en 14 y sus dos únicos tantos fueron el 0-4 en Mallorca (CON EL PARTIDO YA DECIDIDO) y un doblete intrascendente en Vitoria la temporada pasada (última jornada de Liga) cuando el Madrid ya había cantado el alirón liguero.

Y si hablamos de sus selecciones nacionales, Cristiano golea a su gran rival histórico. Messi ha jugado con Argentina 142 partidos y ha metido 71 goles (0,50 de promedio) sin ganar un solo título (ni Mundiales ni Copa América). Cristiano lleva 170 partidos con Portugal y 102 goles (0,71), estando a sólo siete del iraní Ali Daei. Si las lesiones le respetan, Cristiano se convertirá en 2021 en el máximo goleador de la historia de todas las selecciones nacionales. Una barbaridad sólo al alcance del auténtico number one. Y, además, Portugal ganó con él la Eurocopa de 2016 y la Liga de Naciones de 2019. Por eso esta noche no me importará cambiar mi camiseta del Madrid por la de la Juventus. Muchos madridistas lo harán. No es un Barça-Juve, es un Messi & Cristiano. ¡Cómo lo echábamos de menos!