BARCELONA

Pjanic sólo juega el 19,5% de los minutos en LaLiga

Koeman lo dejó sorprendentemente en el banquillo contra Osasuna. Prefirió a Pedri en el doble pivote. Sólo ha jugado 158'. Koeman lo quiere más concentrado.

Pjanic sólo juega el 19,5% de los minutos en LaLiga
AFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

LaLiga no es para Miralem Pjanic. O al menos, así lo ve Ronald Koeman. Cumplido un cuarto del campeonato, ya puede asegurarse con los números en la mano que el centrocampista bosnio cuenta poco en el torneo doméstico. Tan poco que en las nueve jornadas que ha disputado el Barça hasta ahora, apenas ha jugado 158 minutos, un pobre 19,5% del total. Pjanic, además, ha estado disponible en todos los partidos.

Su suplencia contra Osasuna resultó sorprendente, más si se advierte que Koeman también dejó en el banquillo a Sergio Busquets y que escogió a Pedri para formar como pareja de De Jong en el doble pivote. Cuando vio que el internacional Sub-21 canario perdía algo la posición en un sitio tan retrasado, optó por el de Badia para contener pese a que salía de una lesión con la Selección española.

El poco protagonismo de Pjanic en LaLiga contrasta con su condición de indiscutible en la Champions League. En competición europea, ha jugado 291 minutos de los 360 posibles, lo que supone un 80,8% del total de minutos. Sin embargo, resulta muy difícil pensar que Koeman lo esté reservando sólo para esa competición cuando la temporada termina de empezar y el holandés está teniendo tantos problemas para configurar sus alineaciones por las lesiones. Desde luego, puede decirse que Pjanic no es indiscutible.

"No estoy satisfecho", dijo durante el parón de selecciones Pjanic en una entrevista con France Football. La frase deja claro que no hay un pacto con Koeman para jugar la Champions por delante de LaLiga. Pjanic es un jugador ambicioso y, a sus 30 años, considera que está preparado aún para jugar tres partidos a la semana si es necesario. El ex jugador de la Juventus no fue una petición de Koeman, pero es un futbolista con mucho prestigio en el continente, sabe lo que es un club grande y tiene jerarquía. En sus primeros partidos con el Barça ha combinado presencia en el juego con algunos errores de bulto en la entrega que han podido costarle caro al equipo. Pero con él, el equipo tiene ritmo. Si no responde a molestias físicas, su suplencia ante Osasuna constataría que el holandés no le tiene toda la fe posible o, al menos, que le quiere apretar. Sería una mala noticia para un jugador con carácter que necesita sentirse importante. Tal vez eso es lo que ande buscando Koeman, porque la tarjeta de Kiev no le gustó nada. Como la pérdida del día de Ferencvaros que originó la expulsión de Piqué y otra contra la Juventus que casi acaba en bianconero. Koeman quiere más esfuerzo y más rendimiento del jugador. Pero, sobre todo, más concentración.