RACING

Todos los ojos están atentos a Joan Maynau

Con Pablo Andrade lesionado en su tobillo derecho hasta después del parón navideño, Rozada pide al catalán que de un paso adelante en el lateral izquierdo

Todos los ojos están atentos a Joan Maynau
Nacho Cubero DIARIO AS

Según el Instituto Nacional de Estadística solo hay 34 españoles que se apelliden Maynau, menos que linces en Sierra Morena o urogallos en la Cordillera Cantábrica. Casi todos viven en Girona, salvo Joan Maynau Pujals que hace tres meses cambió Cataluña por Cantabria e intenta ser el primer lateral izquierdo en triunfar con la camiseta del Racing en el último lustro. Llegó a Santander muy justo de forma, anquilosado tras los meses de confinamiento y los posteriores de parón deportivo y no tardó en caer (y recaer) lesionado. Ahora, con Pablo Andrade, el otro fichaje que lucha contra el gafe del lateral izquierdo, lesionado, la atención de Javi Rozada se ha vuelto hacia Maynau. Le necesita. Y el equipo, también.

La resonancia magnética confirmó que Andrade padece una rotura parcial en uno de los ligamentos de su tobillo derecho, el tibioperoneo anterior, lo que le costará estar de baja hasta después del parón navideño. Calor y reposo, primero, y fisioterapia y paciencia, después. Sin el carioca y con Álvaro Bustos y Marco Camus, que son los que han jugado en el carril izquierdo, diciendo públicamente que son extremos y que no les gusta jugar de lateral, al técnico ovetense no le queda más remedio que apostar todo al 5, el número de Maynau. Se decida a repetir con tres centrales o a jugar con línea de cuatro al fondo, va a necesitar que Maynau sea el poderoso carrilero que triunfó en el Llagostera, y que su entrenador, Oriol Alsina, recomendó muy calurosamente, y no el agobiado jugador que se ha visto desde que empezó su andadura verdiblanca.

El jugador gerundense tuvo muy mala suerte desde que aterrizó en La Albericia. Se lesionó en los isquios en su primera sesión a las órdenes de Rozada, recayó en el primer intento de volver al grupo dos semanas más tarde, y cuando pudo estar con todos ya sumaba un mes y medio más a los seis meses que llevaba sin entrenar con un equipo cuando llegó a Santander. Así, en Lezama, el día que debutó como racinguista, entró con tantas ganas en el partido que tras la primera carrera de área a área quedó reventado, boqueando, con una imagen impropia de un profesional. Sin embargo, en estas tres últimas semanas de parón competitivo su progreso físico ha sido evidente. Con constante atención de Javi Rozada y de su preparador físico, Lolo Cueli, Joan Maynau ya sube y baja la banda en los partidillos, doblando muchas veces al interior, no silbando, pero con naturalidad. La misma que le hizo jugar 26 de los 29 partidos que disputó el Llagostera la pasada campaña. se perdió dos por lesión y uno por acumulación de tarjetas.

Desde la polémica salida de Iñaki, hoy en el Logroñés, hace cinco años, fueron muchos los futbolistas que el Racing utilizó en el lateral izquierdo y solo Julen Castañeda logró asentarse en el puesto. Por falta de calidad o porque no se adaptaron, otros porque ya habían pasado sus mejores tiempos o porque no se tuvo paciencia con ellos, pero lo cierto es que no se acabaron de asentar en el puesto ni Moi, ni Abraham Minero, ni Rulo, ni Redru, ni Álex García, ni Chus Puras, ni Bontempo ni Mikel Santamaría (que jugó más de central). Maynau quiere ser también en esto rara avis, no solo por lo poco abundante que es su apellido, sino también, y sobre todo, por ser un lateral izquierdo que triunfa en el Racing. Por fin.