PONFERRADINA

Bolo se hace centenario en la Ponferradina

El entrenador vasco, que llegó al club en verano de 2018, cumplió ante el Málaga los cien partidos oficiales en el banquillo de El Toralín.

Bolo se hace centenario en la Ponferradina
Luis de la Mata DIARIO AS

Jon Pérez Bolo alcanzó este domingo ante el Málaga los cien partidos oficiales al frente de la Ponferradina, equipo al que llegó en el verano de 2018 con la misión de devolver a los blanquiazules a Segunda División. Dos años y medio después del anuncio de su fichaje, la Deportiva de Bolo transita por la zona tranquila de LaLiga SmartBank una vez superado el primer cuarto de la competición.

A lo largo de estos cien partidos, Bolo ha sumado 42 victorias, 28 empates y 30 derrotas, dejando para el recuerdo una fase de ascenso a Segunda prácticamente inmaculada en la que la Deportiva ganó cinco de los seis partidos y sólo cayó en la ida de la primera eliminatoria ante el Cornellà. De aquel playoff queda para enmarcar el encuentro de ida ante el Hércules en el Rico Pérez, que se saldó con un 1-3 que dejaba el ascenso en el bolsillo berciano.

La llegada de Jon Bolo a Ponferrada se produjo en un momento convulso, tras una temporada en la que la Deportiva había coqueteado con el descenso a Tercera, pero desde el primer momento fue capaz de transmitir su optimismo natural tanto al equipo como a la afición. Además, los resultados avalaron su llegada, con una racha de 11 partidos sin perder que puso a la Ponferradina en el camino del éxito.

Tras el ascenso, el debut de Bolo como entrenador en Segunda tuvo dos partes bien diferenciadas y marcadas, cómo no, por la pandemia. Hasta el parón, la Deportiva navegó por la zona media-alta de la clasificación, acechando por momentos los puestos de playoff y sumando hitos como las victorias en Vallecas y Almería o el 4-0 al Tenerife y el 3-1 al Huesca en El Toralín. Pero en la reanudación las cosas se empezaron a torcer en Riazor y, tras una serie de cinco derrotas seguidas, el equipo logró la salvación en la penúltima jornada con una agónica victoria ante el Almería.

Con fuerzas renovadas, Bolo ha confeccionado una nueva plantilla esta temporada con el objetivo de asentar al equipo en el fútbol profesional y mirando de reojo a otro centenario, el de la propia Ponferradina, que se celebrará en 2022, justo cuando acaba el contrato del vasco.

Comprometido con el proyecto

Esa ampliación de contrato que Bolo firmó la pasada campaña se puso a prueba este mismo verano, cuando el Rayo Vallecano, el equipo donde triunfó como jugador, llamó a su puerta. Sin embargo, Bolo se mantuvo fiel a su compromiso con un club y una ciudad donde a menudo ha reiterado que se siente a gusto y querido. No en vano, ha conseguido que su familia se traslade a vivir a Ponferrada después de dos años alejados.

Después del partido ante el Málaga en el que celebró su centenario en el banquillo de El Toralín, Bolo confesó que "es un orgullo llegar a esa cifra y ojalá que sean muchos más. Hoy quería la victoria, como siempre, pero más por el partido que era y espero que la semana que viene los jugadores me puedan dedicar la victoria a mí y a toda la afición".

Además, insistió en su deseo de seguir creciendo como entrenador en la Deportiva: "Me voy a dejar el alma por la Ponferradina y por ilusionar a la gente. Con humildad y trabajo todo se puede conseguir".