SERIE A

De descarte del Milán a liderar la locura del Sassuolo

Locatelli, canterano del club lombardo, salió por la puerta de atrás y ahora es el timón de la máquina perfecta de De Zerbi, segunda a dos puntos del propio Milán.

Locatelli abrió el marcador ante el Nápoles.
TIZIANA FABI AFP

El Sassuolo ya es tomado en serio en Italia. El equipo de la Mapei es el más goleador de la Serie A, segundo a dos puntos del Milán y con una propuesta futbolística por parte de De Zerbi, su técnico, que tiene enloquecida a Italia. Lo bautizaron como el nuevo Atalanta e igual se queda corto. El domingo, con un equipo lleno de bajas, el Sassuolo asaltó el San Paolo por 0-2. Faltaban Caputo, Djuricic y Berardi, pero estaba Locatelli. El metrónomo del Sassuolo, a sus 22 años, se ha convertido en uno de los jugadores más cotizados de Italia, después de que el Milán prácticamente se lo quitara de encima hace dos veranos. No se creyó en él y ahora el temor es que acabe en la Juventus. "Mis ejemplos son Bonucci y Chiellini", ha dicho...

Italia se rinde a la idea alegre, de posesión y ultraofensiva de De Zerbi, un entrenador que ya ha estado bajo la lupa del Barcelona incluso en las reuniones técnicas. Además, maneja variantes, pero todas orbitan alrededor de un Manuel Locatelli que en la previa lamentaba que en el Milán su casa, no hubieran creído en él. “Necesitaba tiempo y no me lo dieron, ahora se han visto las mejoras; ahora quiero ir a un grande. Sueño con jugar la Champions”, explicaba el jugador en la previa del partido contra el Nápoles. Locatelli había llegado en 2009 al Milán desde el siempre floreciente sector del fútbol base del Atalanta. Su crecimiento fue notable.

Internacional en todas las inferiores, debutó en un por entonces necesitadísimo equipo lombardo. Quizá ese fue el gran problema, se trató rápido de encontrar algún estímulo para darle a la desilusionada hinchada. Parecía que en torno a él y a Donnarumma se iba a construir el nuevo Milán, sobre todo tras aquel golazo a la Juventus en 2016. Pero no fue así. Tras tres temporadas, la paciencia se agotó y Locatelli fue vendido al Sassuolo. Cesión con una opción obligatoria de compra de 12 millones. Ahora muchos se tiran de los pelos. Sobre todo, si Locatelli acaba terminando en la Juventus. Ante el Nápoles dio un recital en la dirección y se permitió el lujo de abrir el marcador de penalti. El Sassuolo es un equipo de sistema, como lo es el Atalanta, no son los únicos. El nivel en el país de la bota se eleva, precisamente gracias a que los equipos llamados de provincia se están quitando los complejos.