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El Atlético jugará con público ocho meses después de Anfield

El Lokomotiv dejará entrar hoy a algo más de 8.000 aficionados para que animen en su duelo contra los rojiblancos. Es el 30% de su aforo máximo.

Aficionados del Lokomotiv contra el Bayern.
MAXIM SHIPENKOV Pool via REUTERS

El Atlético afronta esta tarde una situación hasta hace nada habitual, pero que se ha vuelto extraña en esta nueva normalidad: jugará un partido con público. La UEFA autorizó a cada país para que decidiera si en sus estadios entran aficionados o no, hasta un máximo del 30%, y Rusia es uno de los que han dicho que sí. De este modo, el Lokomotiv dejará entrar hoy a algo más de 8.000 aficionados para que animen en su duelo contra los rojiblancos.

Hace una semana, 8.196 personas pudieron asistir al Lokomotiv-Bayern de la segunda jornada. En realidad, en Rusia tampoco es algo excepcional, pues en la competición doméstica ha habido público desde que se reanudó hace meses. En el caso del rival rojiblanco, el aforo del RZD Arena es de unos 27.300 espectadores y hoy también se llenará hasta ese 30%. Eso sí, del Atlético ningún aficionado ha podido acompañar al equipo, pues además Rusia no acepta todavía turistas desde España.

Para el equipo de Simeone jugar con ambiente, aunque sea limitado, sí supone una novedad. La última vez que disputó un partido con público en las gradas fue hace casi ocho meses. El 11 de marzo, la gran noche de Anfield, el 2-3 sobre el Liverpool. Al regresar de Inglaterra, se suspendieron las competiciones y, cuando se reanudaron casi tres meses después, los estadios se cerraron a la afición.

Los futbolistas han manifestado en más de una ocasión que añoran el calor del público, sobre todo en el Wanda Metropolitano, donde sienten "un plus" para sacar adelante los encuentros. Ese plus, por ahora, no lo tendrá ningún equipo español tanto en la Liga como en las competiciones europeas, pues así lo han decidido las autoridades, y así será todavía donde algún tiempo.

Además de Rusia, hay otros países que han decidido abrir los tornos y dejar pasar a sus aficionados, aunque siempre en aforo reducido. Hungría, Austria y Bélgica, entre otras, aceptan espectadores en sus estadios. También lo hacía Alemania, pero finalmente esa medida se ha echado atrás y en noviembre al menos no habrá público. En Baviera ya no lo había antes y por eso el Bayern-Atleti se jugó a puerta cerrada. La pandemia marca los ritmos y las restricciones, pero esta tarde, en Moscú, el Atleti volverá a jugar ante afición, aunque sea la del rival.