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“Es evidente que aquí no hay ningún tipo de paciencia”

Baraja asegura sentirse bien y con energía y ganas a pesar los últimos resultados: “Soy una persona que siempre mira hacia delante. Creo mucho en lo que hago y en mis jugadores”.

Zaragoza
“Es evidente que aquí no hay ningún tipo de paciencia”
ALFONSO REYES DIARIO AS

Rubén Baraja ha atendido a los medios de comunicación en una rueda de prensa telemática a la conclusión del último entrenamiento de cara al partido de mañana contra el Mirandés. El técnico asegura que el equipo tiene que levantar la cabeza y creer en sí mismo a pesar de haber sumado un solo punto de los últimos nueve y reconoce que hay necesidad de ganar: “Necesitamos que todo el mundo dé un paso adelante. Creo que un buen resultado sí que nos daría crecimiento individual y colectivo”.

—¿Cómo han ido estos días tras el empate frente al Sabadell?

—Ha habido poco tiempo para poder trabajar. Nos gustaría tener más margen de maniobra de partido a partido, pero con el calendario que tenemos debemos tratar de ir rápido en la evolución de la semana. Lógicamente, hablamos las cosas y hacemos autocrítica y un análisis de lo que vamos viendo y veo la voluntad de conseguir llegar al partido contra el Mirandés con nuevas ilusiones en cuanto a que podemos competir mejor en determinados aspectos y con la ilusión y las ganas de poder trabajar el partido para sumar tres puntos.

—Larrazábal señaló ayer que al equipo le falta ese puntito de confianza a la hora de rematar o poner un centro. ¿Está de acuerdo?

—Todas las situaciones te van llevando a momentos en los que tienes tu plenitud de confianza a tope cuando ganas partidos y cuando tú no tienes esa continuidad en los resultados, hace que el jugador a lo mejor no tenga toda su confianza como debería, pero esto forma parte del entrenamiento, que es el que te lleva a exigirte en cuanto a la mejora. Tenemos necesidad de ganar y creo que el equipo va a mostrarse competitivo en ese sentido, con ganas de hacer las cosas bien. En algunos jugadores a lo mejor estamos viendo una versión algo más baja de la que creemos que pueden dar, aunque otros estén a buen nivel, pero lo importante es tratar de que las pequeñas sumas individuales hagan que el equipo sea más competitivo. Necesitamos que todo el mundo dé un paso adelante. A pesar de que los últimos resultados no están siendo lo esperado, tenemos que levantar la cabeza, tener fortaleza y, sobre todo, creer en nosotros mismos y en nuestro trabajo. No hay que agachar la cabeza ni desistir en el intento. Es mi forma de ver el fútbol. Puede ser que en un partido cometas un error, algo que para mí entra dentro del juego, pero debemos ser más continuos. No podemos cometer un error y que eso suponga que mi rendimiento baje. En ese sentido, creo que un buen resultado sí que nos daría crecimiento individual y colectivo. Es lo que vamos a tratar de buscar mañana.

—¿Cómo se encuentra usted? ¿Le preocupa lo que podría suceder si continúan los malos resultados?

—Yo soy una persona que mira siempre hacia delante y que me preocupo únicamente de centrarme en el juego, en mi equipo, en el trabajo del día a día y en cómo puedo preparar mejor el siguiente encuentro. Hemos tenido esta secuencia de tres partidos en los que el equipo no está consiguiendo ganar, a pesar de que ha habido momentos en los que yo creo que hemos merecido algo más, como la primera parte del otro día, pero yo me siento bien, con energía y ganas. Como líder de este equipo, en cuanto a lo que significar ser el entrenador, debo tratar de mandar un mensaje de fortaleza, seguridad y confianza en lo que hacemos. Mi forma de vivir es así. Soy una persona pasional en ese sentido, creo mucho en lo que hago, creo mucho en mis jugadores y creo que ellos quieren y se esfuerzan. Si siguen manteniendo esa fortaleza mental, al final las cosas acabarán saliendo. El equipo trabaja y se entrega y yo trato de sacar lo mejor de mí para ponérselo a los jugadores y darles las mejores herramientas.

—¿Aún está buscando su once tipo?

—Es complicado tener un once tipo cuando juegas cada tres días. Es realmente imposible porque físicamente los rendimientos no son los mismos, porque los partidos son muy exigentes, porque el rival también juega y te exige unas determinadas cosas y es normal que vayamos variando y metiendo a gente que también trabaja en el día a día. Es lo que nos pide el calendario y además debemos encontrar las certezas en cuanto a rendimiento estable. Tenemos que conseguir que cada jugador sepamos lo que nos puede dar en cada momento y eso pasa muchas veces por el proceso de los encuentros y de la competición, que es la que te va marcando el rendimiento estable. Hay determinados jugadores que ya están en ese punto en el que tú ya sabes lo que te pueden dar y otros que están en ese proceso de crecimiento. Esto forma parte del proceso de mejora de un equipo, pero es evidente que aquí hay premura en todos los sentidos, no hay tiempo y no hay ningún tipo de paciencia, pero ni aquí ni en ningún sitio. La competición es la que es y tenemos que gestionar eso.

—El equipo ha perdido en los tres últimos partidos esa solidez defensiva y sigue sin generar muchas ocasiones. ¿Cuál es la explicación?

—Yo, sinceramente, no lo veo así. El otro día el equipo generó tres o cuatro situaciones en la primera parte y no creo que nadie en la categoría haga ocho ocasiones por partido. Hoy en día nadie es tan superior. Lógicamente, si no tienes acierto, parece que todo se diluye, pero es evidente que el otro día generamos situaciones para poder ponernos por delante. Es verdad que tenemos que ser capaces de generar más en ataque, pero eso no significa que no lo podamos hacer. En cuanto a la solidez, sin que el del pasado domingo fuera nuestro mejor partido, tienes la posibilidad de dejar la portería a cero y eso siempre te da opciones en el partido. El equipo, si hay algo en lo que esté afianzado, es en que tiene orden y defensivamente es sólido. Me da la sensación de que eso lo tienen bien adquirido y nos va a dar cosas durante la temporada.

—¿Qué cambios prepara de cara al partido de mañana?

—Es evidente que hay determinadas cosas que tenemos que cambiar. El equipo, creo que es justo de reconocer, está haciendo cosas bien y otras no tan bien. Necesitamos encontrar ese punto intermedio, no irnos a los extremos. Debemos encontrar ese punto en el que se vea un equipo que sea continuo, que tenga ritmo, que tenga ida y vuelta, que pueda apretar arriba, que pueda transitar hacia delante, que pueda tener la pelota, que sea capaz de prevenir bien la pérdida, que sea versátil, que a balón parado defienda bien y pueda hacer gol, que sea defensivamente fuerte… Estoy nombrando muchas cosas y nosotros estamos en ese proceso de encontrar los jugadores que nos dan lo que creemos que podemos buscar para cada partido.

—¿Qué Mirandés espera?

—Mañana vamos a encontrar un partido con mucho ritmo, un equipo con mucho trabajo e ida y vuelta, intenso y con capacidad de realizar una presión muy alta. Eso te obliga a vivir el encuentro con mucha concentración. Va a ser un partido muy exigente, en un campo difícil, y nosotros tenemos que dar una buena respuesta. Eso es lo que espero de mi equipo, que siempre se sobreponga a las dificultades y que las cosas que no hemos hecho bien, demos un pasito adelante en cuanto a carácter, personalidad e intentar imponerte al rival.

—En el último partido jugó Nick en el doble pivote junto a Eguaras. ¿Le convenció en esa posición?

—Lo habíamos utilizado en banda para tratar de tener ese trabajo de ida y vuelta. Es un chico que viene del año pasado de estar en el primer equipo, pero no ser un jugador que tuviera mucha participación y hay que tener paciencia. Hay que dar oportunidades y confianza y él tiene que ir entrando y encontrar sus momentos y trabajar para poder aportar cosas al equipo. Nos gustaría que Nick, con el paso del tiempo, se convirtiera en un jugador importante, pero todo eso lleva un proceso. Hay que darle paciencia y confianza y eso lleva tiempo, pero él se esfuerza y creo que es un chico con unas condiciones físicas fantásticas. Lógicamente, en ese proceso de mejora, tiene que seguir entendiendo el juego y saber lo que requiere el partido en cada momento, pero considero que hay que tener tranquilidad con él, como con todos los jugadores más jóvenes. Al final, todo se basa en la confianza, en ponerlos a jugar, en darles sus herramientas para que ellos se sientan cómodos y que vayan creciendo en el transcurso de la temporada. Salvo irrupciones excepcionales, todo lleva su tiempo.

—¿James está ya para ser titular? ¿En qué cree que puede mejorar al equipo?

—Viene de una lesión larga y la verdad es que su puesta a punto está siendo positiva. El otro día quizás le costó entrar porque fue el momento del partido con más ida y vuelta y no tuvimos esa pausa para controlar el encuentro. Es un jugador que nos tiene que dar ritmo, pase hacia delante e ida y vuelta porque tiene piernas. A pesar de su estatura, es jugador fuerte en la disputa y gana segundas acciones y, lógicamente, para nosotros tiene que ser un futbolista importante. Estamos en ese momento en el que tenemos que ir dándole los minutos adecuados para que su crecimiento sea lo más rápido posible porque en realidad vamos a necesitar a todos porque estamos jugando cada tres días.

—Hasta ahora apenas ha tenido minutos Raí y aún no ha debutado Francho. ¿A qué se debe? ¿Cuenta con ellos?

—Cuando están en la plantilla del Real Zaragoza es porque son opciones para poder elegir y ellos lo que tienen que hacer es trabajar en el día a día como lo hacen para tratar de ponérmelo difícil a mí y sean una alternativa más. Hay jugadores que quizás están teniendo ya un rendimiento más estable y hay otros que deben seguir trabajando y esperar su momento. La exigencia en máxima en cuanto a lo que queremos como equipo y todo el mundo debe estar preparado para poder aportar y estar listos cuando llegue su momento. La temporada es larga y hay sanciones y lesiones y partidos cada tres días, por lo que todos deben tener en su cabeza que en cualquier momento pueden entrar y hacerlo bien. Tanto Raí como Francho, o como el mismo Francés, en cualquier momento pueden participar y estoy convencido de que cuando lo hagan darán lo que tienen para el equipo.

—¿Cómo están los lesionados?

—Me duele mucho ver jugadores que quieren empujar y que son importantes para nosotros fuera del día a día. Además de que son futbolistas que cuando estábamos empezando a buscar su mejor versión, los pierdes de una tacada. Es una dificultad más que hay que superar como equipo. Tanto Adrián como Jair pensamos que es un poco más de tiempo de lo que podíamos valorar y en el caso de Vigaray, si todo va bien, igual en quince días podría estar ya con el equipo, pero como viene de antecedentes difíciles, hay que tener su paciencia. No sirve de nada ni lamentarse ni llorar. Hay que asumirlo y buscar las soluciones dentro del equipo, que las tenemos. Como entrenador siempre debes potenciar a tus jugadores y darles confianza, creo que somos un equipo que tiene margen de mejora y yo lo único que hago es creer en ellos, animarlos e impulsarlos para que sean capaces de sacar su mejor versión. Si ahora tenemos bajas, la plantilla debe ser capaz de asumir esas dificultades.