LEGANÉS

El Leganés ya danza al compás de Gaku

El nipón es el máximo asistente y brilla en creación, defensa y estrategia. Su gol ante el Oviedo, el primero que marca con el Leganés.

El Leganés ya danza al compás de Gaku
CHEMA DIAZ DIARIO AS

Si el fútbol se rigiera por los criterios de valoración del baloncesto, Gaku Shibasaki estaría muy cerca de convertirse en MVP del Leganés en lo que llevamos de temporada. El mediocampista japonés suma estadísticas que denotan su importancia creciente en los pepineros. Ya es el máximo asistente junto a Avilés (dos pases de gol). Ayer se estrenó en la portería rival (golazo) y es ya el cuarto jugador del equipo que más pases da (203). También el tercero que más pases intercepta (seis) y el tercero que más balones recupera (26). Recital al que se le suman aspectos futbolísticos ajenos a los números. El Leganés de José Luis Martí ya danza al son de Gaku.

Su presencia es capital en un once en el que su rol es el de pieza básica. Tanto es así que, pese a haberlo jugado todo con Japón en el último parón de selecciones, el técnico mallorquín lo ha usado de inicio en los tres últimos partidos disputados, los inmediatamente siguientes al virus FIFA. Los tres, por cierto, en el lapso de una semana. El descanso es, por ahora, un privilegio ajeno a su rendimiento. Y eso que el futbolista dio muestras de cansancio en los entrenos previos al duelo contra el Oviedo. Ni por ésas Martí lo sentó.

Un sistema para Gaku

Quizá sea porque no tiene el entrenador del Leganés nadie parecido a Gaku. A medio camino entre el medio centro y el mediapunta, su temple con la pelota llama la atención en una categoría a veces tan embarullada como la Segunda. En el 4-4-2 que esgrime este Lega, juega algunos metros por delante de Rubén Pérez y le ofrece alternativas a la salida de balón. Dinamiza el ritmo y cauteriza la posesión en esa forma defensa ofensiva que es tenerla para que el rival no te haga daño… y de paso hacérselo tú a él.

Un papel predominante que ha hecho incluso que Martí modifique ligeramente el sistema para darle una réplica en la medular. Ante el Oviedo, el Lega se desplegó a veces en un 4-3-3 con Gaku de interior izquierda y Rubén Pardo de interior derecha. Simetría en la que el japonés destacó, aunque su mayor destello fue el del gol del 1-0. Su control orientado dentro del área para dejar sentado a dos rivales fue de lo más bonito de la noche. "Estoy muy feliz de marcar mi primer gol con el Leganés", dijo después del partido, tímido, pero atrevido en el manejo de su español.

Una jornada antes los goles llevaron su firma en forma de asistente o precursor necesario. Ante el Zaragoza sacó el córner que Arnáiz reventó contra las mallas en el 1-0 y frente al Logroñés ejecutó la falta que provocó el penalti del 0-1. Minutos antes también estuvo a provocar un gol de Tarín. Sólo Yari, el meta del Logroñés, evitó el tanto. Paradón.

Especialista en la pizarra

Y es que Gaku es el especialista del Lega en la estrategia. Ya ha lanzado 20 saques de esquina (los otros 23 se los reparten entre Avilés, Pardo, Eraso y Ojeda) y la mayoría de faltas laterales también llevan la firma de sus botas azules. Casi todas con peligro de gol incorporado.

Su elenco de recursos es variado y la confianza de Martí, infinita. El entrenador fue clave en su fichaje. Él lo pidió y, seguramente sin su presencia, Gaku no habría firmado por el Leganés. No obstante, la primera experiencia del nipón en España fue de la mano de Martí, cuando era técnico del Tenerife. Ahora, tres años y medio después, la relación sigue siendo más que fructífera.