VALENCIA

Kang-in Lee, Gayà y Gabriel Paulista congelan su renovación

La incertidumbre que rodea al proyecto lleva a que las negociaciones que quieren entablar el club para ampliarles sus respectivos contratos estén en punto muerto.

Kang-in Lee, Gayà y Gabriel Paulista congelan su renovación

EI Valencia hace tiempo que tiene voluntad de negociar las renovaciones de Kang-in Lee (acaba en 2022), Gayà (2023), Gabriel Paulista (2022) y Daniel Wass (2022). El club quiere evitar, sobre todo en el caso del coreano, otro caso Ferran, es decir, que llegué a su último año de contrato sin renovar; además pretende adaptar el salario de Gayà a su rol en el equipo; mientras que su intención con el brasileño y el danés es negociar una ampliación con la 'fórmula Piqué o Ter Stegen', es decir, más años a cambio de reajustar su salario a los tiempos de pandemia.

Pero, de momento, ninguno de los futbolistas tiene prisas por renovar. De hecho, todos han congelado las negociaciones. Sus posturas tiene un punto en común: la incertidumbre del club.

Por edad y expectativas, la situación de Kang-in Lee es la que más inquieta en el seno del Valencia. En su caso se suma la mencionada incertidumbre que rodea al proyecto y su proyección personal. El área comercial sabe del valor de la marca Kang-in en Asia, si bien, el coreano siente que con Gracia tampoco está teniendo continuidad.

Kang-in se ve a día de hoy con Gracia como con Marcelino y Celades. Además, el dinero no es hoy su prioridad, dado que tiene firmados suculentos contratos publicitarios. Por todo ello el coreano no tiene intención de sentarse a negociar. Y así los tiempos se aceleran como pasó con Ferran Torres.

Gayà, Gabriel y Wass tampoco tienen prisa. Se ven con contrato en vigor y prefieren esperar a ver qué rumbo toma el proyecto. El Valencia habita en la incertidumbre deportiva y en plena crispación social. Los jugadores ven que Gracia pidió salir, que Kondogbia quiere irse, que se fueron ocho compañeros y no se fichó nadie en verano..  Por ello, prefieren esperar.

El Valencia, todo sea dicho, tampoco esperará eternamente ni alargará la relación hasta la fecha de vigencia de sus actuales contratos. El club pondrá a la venta a los jugadores si no ve voluntad de negociar o si la respuesta es negativa a una oferta que se considere que ya no va a mejorar.