MIGRANTES DEL BALÓN

Jonathan Viera: "Le debo una a la UD Las Palmas"

El centrocampista canario del Beijing Guoan atiende a AS horas antes de retomar la Superliga china. "Confío en que podemos ganar el campeonato", afirma.

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Zhong zhenbin Beijing Guoan

Es uno de los grandes talentos del fútbol canario, pero avatares del destino han querido que sea China quien esté disfrutando de los mejores años de Jonathan Viera (Las Palmas de Gran Canaria, 1989). El canario firmó en 2018 por el Beijing Guoan, donde no ha dejado de frotar la varita mágica que le llevó a la selección en 2017. "Si cuando tenía 20 años hubiera estado tan centrado como ahora la película habría cambiado mucho", afirma Viera, centrado en el presente y embelesado con lo que le deparará el futuro: "Quiero hacer cosas importantes en la UD Las Palmas".

¿Le gusta el formato que ha adoptado la Superliga china en 2020?

El formato está bien, lo que no me gusta es el encierro. Son muchas horas encerrado y se hace pesado. Pero el formato está bueno. Me gusta más la liga tradicional, pero como este año tiene que ser todo más reducido tuvieron que hacerlo así y no está mal. El problema es que todo el mundo está lejos de la familia. Es como si fuera una pretemporada larga. Es complicado para todos.

Bueno, viven en un hotel de lujo.

Sí, los chinos nos cuidan bastante. Las instalaciones son muy buenas, pero tenemos muchas horas muertas.

¿Tiene Beijing Guoan muchas opciones de ganar la Superliga?

Yo confío. Es complicado, pero tengo confianza. Creo que tenemos equipo para pelear con Shanghai SIPG y Guangzhou Evergrande. Falta que la plantilla crea que se puede ganar. Si no crees que puedes ganar no ganas. Por muy buen equipo que tengas. Ellos creen que ya han ganado, y eso hace que la autoestima suba mucho. Es la diferencia entre ellos y nosotros. Tenemos una eliminatoria muy difícil ante Shandong Luneng. Si la pasamos vamos a coger mucha confianza.

Imponerse a Shanghai SIPG y Guangzhou Evergrande es muy complicado...

Es muy, muy difícil. Tienes que hacerlo todo muy perfecto. Contra Shanghai SIPG, entre la ida y la vuelta no nos pitaron tres penaltis claros. Tienes que hacerlo todo muy perfecto para imponerte. Ellos se quejan de los árbitros, pero son los que menos se pueden quejar porque siempre les favorecen. Son como el Madrid y el Barça. Se quejan de los árbitros cuando son los más beneficiados siempre.

¿Le enfada mucho el nivel de los árbitros en China?

Uf. Es lo que peor llevo. Encima les hablas y no te entienden. No te pueden explicar. Te miran y no saben lo que les estás diciendo. Sinceramente, desde que llegué a China el no poder comunicarme con los árbitros es lo peor que llevo.

"Siempre le digo a Miguel Ángel que le debo una. A él, al club y a la afición. Y se la voy a dar. No sé si será suficiente para regresar a Primera, pero voy a ir y lo voy a dejar todo para que el equipo ascienda"

Jonathan Viera, jugador del Beijing Guoan

Entiendo entonces que no le ha dado por estudiar chino.

Es muy complicado. Si no te pones a estudiar desde el principio vas conociendo a gente, vas aprendiendo a desenvolverte sin hablar chino y lo vas dejando. No sé nada. Un par de palabras solo.

¿Y cómo lo hace para comunicarse con los compañeros locales?

Tengo muy buena relación con los chinos. El capitán del equipo es chino, pero habla portugués y español y le entiendo. Aunque no podamos hablar, mi relación con los chinos es espectacular. Siempre estamos bromeando, pero bromeamos sin entendernos. Ellos me dicen, yo les digo, pero no entendemos nada. Hay algunos que saben un poquito de inglés. Con los que hablan solo chino es imposible mantener una conversación.

Entonces hace vida con los brasileños...

Son con los que más me relaciono, claro. Hablamos idiomas similares, las culturas son parecidas...

En el vestuario son un canario, varios brasileños y el resto son asiáticos. ¿Les animan en el vestuario o cuando ponen música pasan?

Nada, aquí antes de los partidos nadie pone música. Cada uno esta a su rollo, está en su mundo. Alguna vez hemos puesto algo de música, porque poder puedes ponerla cuando quieras, pero los chinos no se arrancan. Pasan. Como si no fuera con ellos la cosa. Son culturas muy distintas. Ellos lo que tienen es que son muy agradecidos con la gente que entrena y compite bien.

¿Le ha sorprendido el nivel de sus compañeros chinos?

A ver. Yo venía de una cultura futbolística de mucho pase donde todos entendíamos el fútbol igual. Y cuando llegué fue complicado. Pero la calidad de los chinos de mi equipo es la mejor de toda la Superliga. Son los que mejor entienden el juego, mejor se asocian... Juegan bien. Me atrevo a decir que hay seis o siete que podrían jugar perfectamente en Europa. Mucha gente que habla conmigo me dice: 'Allí es fácil jugar porque el nivel es bajo'. Y yo les digo que cuando volví cedido a Las Palmas en 2019 marqué 10 goles en 13 partidos. Son los que hago aquí en todo el año, así que tan malos no serán. Lógicamente, si comparas el nivel de la Superliga con el de la Primera División española no hay color, pero la gente cree que aquí hay un nivel de Tercera y no es así.

Jonathan Viera, durante un partido de la Superliga china con Beijing Guoan.

Cuando acabe la liga China os toca viajar a Catar para jugar la Champions.

Pff... Y lo peor es que vamos a estar igual: encerrados en el hotel. Está siendo un año muy difícil. Es complicado porque estás encerrado y no tienes gente para hacer cosas con las que pasar el tiempo. En Las Palmas jugábamos un rato a las cartas y se te pasaba la tarde, aquí eso no lo puedo hacer... Las horas muertas son más complicadas aquí.

¿Qué hace en el tiempo libre?

Pues mira mi día es así: por las mañanas voy al gimnasio, por las tardes entreno con el equipo y luego algunos días voy al fisio, otras veces hablo con mi familia por el móvil, me voy a la habitación de los brasileños a hablar... Poca cosa. No hay nada que hacer.

¿Tienen esperanzas puestas en la Champions?

El año pasado teníamos el grupo más fuerte de la competición y aún así estuvimos peleando hasta la última fecha, pero esta temporada creo que pasamos. Ganamos el primer partido en Tailandia y tenemos muchas posibilidades. Pero eso aún está lejos, ahora tenemos que centrarnos en ganar la liga.

¿Habla mucho con Miguel Ángel Ramírez, presidente de la UD Las Palmas?

Sí, claro, hablo mucho con él. Constantemente. Tenemos una relación muy buena. A veces me pregunta cómo veo las cosas desde fuera, que cómo estoy viendo al equipo... La verdad es que me está gustando mucho. Creo que el equipo tiene menos puntos de los que por juego se merece. Estoy viendo los partidos y veo un grupo con ganas, ambicioso, joven... Me gusta mucho esta UD Las Palmas.

O sea que el presidente le pide opinión.

Sí, hablamos mucho. Él sabe que me gusta mucho ver fútbol, que estoy muy atento a todo lo que pasa en Las Palmas, y me pregunta cómo veo al equipo. Dice que tiene menos puntos de los que merece y estoy de acuerdo. También me dice lo de siempre, que a ver cuándo voy a ir. Pero sabe que ahora mismo es complicado. En el momento en el que estoy es muy difícil.

"He tenido ofertas para volver a Europa, ya sea España u otros países, y las he rechazado porque siempre digo lo mismo: si vuelvo será para jugar en la UD Las Palmas"

Jonathan Viera, jugador del Beijing Guoan

¿Volverá a la UD Las Palmas?

Siempre le digo lo mismo a mi familia y amigos: esto del fútbol se acaba pronto. Puedes ser un ídolo, la gente puede quererte mucho, pero al final el fútbol se apaga y nadie se acuerda de ti ni de lo que hiciste en el campo. Me va a pasar a mi y le va a pasar a Messi, que es el número uno. La afición de Las Palmas me olvidará, pero antes espero saldar la deuda que tengo con ellos. Siempre le digo a Miguel Ángel que le debo una. A él, al club y a la afición. Y se la voy a dar. No sé si será suficiente para regresar a Primera, pero voy a ir y lo voy a dejar todo para que el equipo ascienda. Nadie puede asegurar que vaya bien, como nadie puede asegurar que nos hubiéramos salvado si no me llego a ir en 2018, pero les debo una y se la voy a dar. Tampoco sé cuando, porque no solo depende de mi. Ahora es muy complicado.

Le queda poco más de un año de contrato en China. Tampoco debe estar tan lejos su vuelta.

Firmé cuatro años y me queda lo que resta de esta temporada y la próxima. Hasta entonces voy a estar aquí. Eso seguro. Después no lo sé. Tal y como está el mundo no se lo que va a pasar ni dentro de tres meses. Lo seguro es que he tenido ofertas para volver a Europa, ya sea España u otros países, y las he rechazado porque siempre digo lo mismo: si vuelvo a Europa será para jugar en la UD Las Palmas. Y no lo voy a hacer con una edad que no me permita darle al equipo lo que merece. Voy a ir sintiéndome bien porque quiero hacer allí cosas importantes. Es lo que tengo en mente, pero no sé si será en un año, dos o tres.

¿Sabe si Miguel Ángel Ramírez le ha puesto alguna vez algún detective?

No tengo ni idea, pero si me lo puso cuando era joven estoy seguro de que no pudo seguir mi ritmo (risas).

¿Se ha arrepentido de no haber estado más centrado cuando era más joven?

Claro. Lo he hablado mucho con mi familia y amigos. El entorno te dice: 'No, es que el entrenador es muy malo, no te pone'. Pero la realidad no es esa. Por ejemplo, el Valencia me pilló siendo muy joven. No tenía la cabeza como la tengo ahora, no estaba tan centrado ni cuidaba mi cuerpo como lo cuido ahora. En mi posición había mucha competencia. Estaban Banega, Canales, Jonas... Eran muy buenos y estaban más preparados que yo, por eso Valverde, que es uno de los mejores entrenadores que he tenido, no me ponía. Si llego a tener la cabeza que tengo ahora en esa época habría jugado muchísimo.

Tarde, pero al menos se ha dado cuenta del error que cometió.

Claro. La gente me pregunta que si me arrepiento, que podría haber jugado en el Barcelona e ir con más con la selección. Y tienen razón. Si cuando tenía 20 años llego a estar tan centrado como ahora la película habría cambiado mucho, pero tampoco sería el que soy ahora. Estoy contento con todos los errores que he cometido, a gusto con todo lo que me ha pasado, porque eso me ha convertido en una persona más madura, más centrada, más tranquila. Antes tenía roces con todos los entrenadores, ahora no tengo problemas con nadie.

"No cierro la puerta a volver con la selección. Porque creo que estoy en el mejor momento de mi carrera y porque cuando vuelva a Europa será uno de mis objetivos"

Jonathan Viera, jugador del Beijing Guoan

¿Cuál ha sido su mayor disputa en un vestuario?

Son tantas que no podía destacar ninguna. Las que tuve con Setién fueron más sonadas porque estábamos haciéndolo bien en Primera con Las Palmas. Un día me dejó fuera de la convocatoria y eso fue un boom, pero la relación que tengo ahora con él es espectacular. Con él y con todos los entrenadores que he tenido. Dicen que echaba a los entrenadores, pero eso es mentira. Di la cara por todos. Me peleaba con Setién y al día siguiente si el equipo no ganaba el primero que daba la cara por el míster era yo. La gente habla de lo que no sabe. Es cierto que tengo un problema y es que, por mi carácter ganador, soy muy temperamental. Pierdo una pachanga y me cabreo. Ese carácter me ha jugado muy malas pasadas, pero con el tiempo me he ido calmando.

¿Cómo recuerda todo el proceso de marcharse a China?

Antes de venir al Beijing Guoan tuve una oferta de otro equipo chino. Era menos dinero para mi y mucho menos para la UD Las Palmas. Y le dije al presidente que no la aceptara ni de coña, que no me vendiera porque no salía rentable. Luego llegó la oferta del Beijing. La primera era buena, muy buena incluso, pero la rechazamos. Luego llegó la segunda y esa sí, era buenísima. Para el club y para mi. Nos sentamos y le pregunté qué quería hacer. Me dijo: 'Si fuera por mi, tu jugarías en Las Palmas hasta los 50 años, pero tenemos que valorar la oferta porque es muy positiva para el futuro de tu familia. Sé en qué condiciones has crecido y no puedo hacer que dejes escapar esta oferta, pero voy a intentar que el club consiga el máximo dinero posible'. Le dije que vale y a la mañana siguiente me dijo: '¿Y si renovamos y te quedas aquí? Nos olvidamos de todo y te quedas'. Le dije que vale, que por mi perfecto, pero no pudimos renovar por cuestiones financieras y me acabé yendo a China. Fue gracioso porque antes de iniciar la temporada le dije: 'Creo que me merezco la renovación, pero tú no me vas a poder renovar. Voy a ir con la selección, van a llegar buenas ofertas y me voy a marchar'. Y él me dijo: '¿Tú? ¿A la selección jugando en Las Palmas?'. Cuando me convocó Lopetegui me mandó un mensaje: 'Felicidades. Mira que me lo dijiste...'.

¿Cree que mereció ir más con la selección durante su mejor etapa en Las Palmas?

Sinceramente, creo que con todas las actuaciones que hice en Las Palmas tenía que haber ido muchas más veces a la selección. Y al final fui en un momento en el que no estaba haciendo grandes partidos. Eso es lo que a mi me queda. En la época de Xavi, Iniesta o Silva era muy complicado ir, pero con Setién en Primera sí que merecí ir con España. Al final fui, y la experiencia fue súper positiva. Hablé con Lopetegui y me dijo que volvería a convocarme, pero me lesioné y poco después surgió la posibilidad de venir a China. Sé que, jugando aquí, las posibilidades de ir son nulas, aunque el entrenador sea Luis Enrique, que tiene mucha personalidad. Pero no cierro la puerta a volver. Una vez dije que iría y todo el mundo decía que estaba loco. Y fui. Pero no cierro la puerta. Porque creo que estoy en el mejor momento de mi carrera y porque cuando vuelva a Europa será uno de mis objetivos.

A los que juegan en ligas como la china ni se les tiene en cuenta, ¿es por desconocimiento?

Si tú llamas a un jugador de una liga menor y cuando llega a la selección da el nivel de los demás... Eso es un problema. Yo pienso que da igual dónde juegues. Si ves que un futbolista es bueno, aunque juegue en Segunda, ¿por qué no va a ir? Si en esa posición tienes carencias y es mejor que lo que hay... Hay jugadores muy buenos en Segunda porque no han podido salir de ese equipo, porque están a gusto o por lo que sea. Está claro que no es fácil ir con la selección. Es complicado elegir y lo fácil es llamar a los que juegan en el Barcelona, el Madrid o el City. Y si pierdes nadie te puede decir nada.

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