ATLÉTICO DE MADRID

Robertson rememora en su libro la derrota en Anfield contra el Atlético

El defensa del Liverpool habla en él sobre el año histórico de los 'reds' e incluye la épica victoria rojiblanca en la vuelta de octavos de la Champions.

Robertson jugando con el Liverpool
PHIL NOBLE Pool via REUTERS

Si hay una noche que los atléticos recordarán durante muchos años, es la del 11 de marzo de 2020. Ese día, el equipo colchonero visitaba el mítico Anfield en la vuelta de los octavos de final para enfrentarse al campeón de Europa, el Liverpool. Traía una ventaja de 1-0 merced al gol de Saúl en el Wanda Metropolitano y el partido llegó a la prórroga tras el gol de Wijnaldum. En el tiempo extra Firmino marcó el segundo tanto ‘red’, que suponía la eliminación momentánea del Atlético y en ese momento salió campo el gran protagonista d la noche, Marcos Llorente. Simeone decidió situar al centrocampista rojiblanco muy cerca del área y el resultado no pudo ser mejor: anotó dos dianas que dieron la vuelta a la eliminatoria y Morata metió el 2-3 definitivo, que certificó el pase de los madrileños a los cuartos de final.

Ese partido fue un punto de inflexión para el Atlético, pero también un duro golpe para el Liverpool y sus jugadores. Buena prueba de ello es el libro que ha escrito el lateral izquierdo escocés de los ‘reds’, Robertson, en el que dedica una parte del mismo a hablar de esa noche. El medio ‘Liverpool Echo’ ha reproducido parte de ese segmento del texto. Robertson asegura que “estaba agotado, me sentí triste y obviamente derrotado. El Atlético de Madrid acababa de ganar en Anfield y nuestro momento como campeones de Europa había terminado. Solo quería volver a casa para empezar a afrontar la derrota”.

Además, de esas malas sensaciones, Robertson asegura que estuvo recordando durante un tiempo una jugada en concreto de esa fatídica noche para los por entonces vigentes campeones de Europa. “Hay un momento que seguí recordando durante mucho tiempo y deseaba poder volver atrás y arreglar las cosas. Disparé al travesaño. Sabía que la oportunidad que tuve en la segunda parte era una de las mejores que íbamos a tener. Todo parecía perfecto. Después del disparo de Salah me llegó la pelota, era mi cumpleaños. Detrás de la portería estaba The Kop y, si hubiera pegado bien al balón, nada hubiera impedido que entrase, ni siquiera Oblak. Pero Trippier se apoyó en mí justo cuando estaba coordinando para patear y... Ese fue el momento que tuve constantemente en mi cabeza durante las siguientes 24 horas”.