INTERNACIONAL

Grecia apela a Clattenburg para poner orden en el arbitraje

El árbitro inglés ha sido contratado como colegiado jefe para cambiar de arriba a abajo al colectivo y limpiarlo de injerencias. Ya siente la presión de los grandes.

Clattenburg ha firmado dos años como árbitro jefe de la Federación griega.
Federación Griega.

Mark Clattenburg, el archiconocido exárbitro inglés de 45 años y de mal recuerdo para los atléticos entre otros, ha sido contratado por la Superliga griega como su colegiado jefe. El británico ha firmado un compromiso de dos temporadas y ya ejerce en su nuevo puesto. Se trata de una medida de choque para mejorar el nivel del arbitraje y, sobre todo, alejarlo del riesgo de influencia que ejercen los clubes griegos sobre los trencillas, tanto en el campo como en el VAR. En realidad es un nuevo intento, puesto que Clattenburg sucede al portugués Vítor Manuel Melo Pereira, quien fue despedido. La presencia extranjera en el arbitraje griego es ya una solución habitual, de hecho, muchos colegiados de otros países son llamados para dirigir partidos importantes de la Superliga helena. Pero las polémicas no cesan y las acusaciones tampoco. Casi cada jornada en Grecia venía marcada por las quejas de unos y de otros. El VAR tampoco ha sido solución.

Así, la federación decidió apelar a un gran nombre que, en colaboración con la UEFA, llevara a cabo una operación casi de limpieza. Se llamó a Mark Clattenburg, el colegiado británico, para encargarle la misión de enderezar el nivel de su colectivo y alejarlo de las influencias de los grandes. Cambiarlo de arriba abajo, en realidad. Clattenburg ha implementado novedades para dar luz a las polémicas. Así, en cada jornada publica un vídeo comentado con las decisiones que toma el VAR en cada partido, incluso se llega a escuchar los comentarios en directo. Sin embargo, y pese a que su nombramiento tuvo el beneplácito del Grupo de los 4, los cuatro grandes del fútbol griego, su gestión ha sido contestada a las primeras de cambio. Olympiacos ha sido el primero en quejarse públicamente de su gestión. Clattenburg ya siente la presión. El británico, que colgó el silbato en julio, trae un mal recuerdo a los aficionados colchoneros por su trabajo durante la final de la Champions de 2016 entre el Atlético y el Real Madrid. Al cuarto de hora, dio como válido un gol de Ramos, que la imagen ralentizada demuestra que fue en posición adelantada por centímetros.

"En esa final el Real Madrid se puso 1-0 en la primera parte , pero el gol fue en fuera de juego por muy poco. Nos dimos cuenta en el descanso. Era una acción difícil y mi asistente falló", declaró hace unas semanas Clattenburg al 'Daily Mail'. El colegiado expuso que de tener el VAR a su disposición, no hubiera errado en esa decisión. Aquella final se fue a los penaltis y el Real Madrid se coronó campeón. No fue la única vez en la que Clattenburg se vio inmerso en el centro de la polémica. Ahora, debe luchar contra ella.