FINAL CHAMPIONS | PSG-BAYERN

Sarabia busca un final de cuento

Con unas estadísticas que reflejan su gran rendimiento, puede cerrar su primera temporada en el PSG con la Champions, su quinto título de este curso.

Si a Pablo Sarabia (Madrid, 1992) le hubieran dejado escribir su destino hace poco más de un año, cuando en julio de 2019 se anunció su fichaje por el PSG por algo más de los 18M€ de su cláusula en el Sevilla, quizá no le hubiera quedado tan bonito como está siendo la realidad. Tal vez cinco títulos le hubiera parecido demasiado pedir, pero lo cierto es que ya ha sido campeón de la Supercopa de Francia, la Ligue 1, la Copa y la Copa de la Liga, y está en toda una final de la Champions.

Con 28 años, este domingo (21:00 horas) Da Luz es la última estación de un viaje que empezó de niño, cuando todos sueñan con levantar la Orejuda. De la generación de Carvajal o Morata, su paso por Valdebebas alimentó esas ilusiones, más aún aquel cuarto de hora largo con el que debutó con el primer equipo del Madrid. Aunque destacó en el Castilla, no fue suficiente y tuvo que buscarse la vida en el Getafe. En el Coliseum siguió al alza, lo que le valió una mudanza al Pizjuán, adonde llegó sin hacer ruido y se marchó, 151 partidos, 43 goles y 38 asistencias después, con todo el reconocimiento del club y su exigente afición.

Esta 2019-20 le presentaba un desafío extremo: hacerse hueco entre tanta estrella mundial. Y lo ha superado, convenciendo a Tuchel con su actitud, su polivalencia (ha encajado en la derecha, en la izquierda, como mediapunta e incluso como medio centro) y su rendimiento. En una plantilla con futbolistas del talento y el prestigio de los Mbappé, Neymar, Di María, Icardi o Cavani, Sarabia es el octavo en participación (2.409 minutos) y el cuarto en goles (14) y asistencias (8), interviniendo en un tanto de promedio cada 109,5 minutos.

La Selección, el otro gran objetivo de Sarabia

Su adaptación en el Parque de los Príncipes y en la ciudad ha sido instantánea. Querido en la grada, estos días ha sido muy comentado un detalle que ha tenido junto a otros compañeros con Loick, un niño con cáncer que aparecía en un vídeo en Twitter con la camiseta del PSG desde un hospital. Sarabia, en francés, recogió el guante del chico, que quería conocer a sus ídolos: "Loick, cuando volvamos a París, iré a verte y te llevaré una sorpresa. ¡Coraje, campeón!".

A Sarabia sólo le queda la espina de la Selección. Estuvo convocado en septiembre y noviembre (marcó) de 2019, pero no ha entrado en la reciente lista de Luis Enrique a pesar de que, incluso acabando la Ligue 1 en la jornada 27, cuenta con mejores registros que sus competidores por una plaza. Pero el madrileño tiene un gran consuelo: no hay mayor escenario para llamar más fuerte la atención del seleccionador que en una final de Champions, lo que podría ser un cierre de cuento a una temporada inolvidable.