ALEMANIA

Rangnick: el arquitecto del Leizpig quiere culminar su obra

Llegó en 2012, tras ganar la Copa Alemana en el Schalke 04 de Raúl como entrenador y ha 'criado' estrellas en la energética. Ahora, ha alcanzado cotas altísimas.

Rangnick: el arquitecto del Leizpig quiere culminar su obra
ROBERT MICHAEL AFP

Ralf Rangnick vivió este jueves, a buen seguro, una de las noches más felices desde que en 2012 Red Bull cambiara su vida. En 2009, la empresa de bebidas energéticas austriaca quiso entrar en el fútbol alemán y se instaló en Leizpig, donde compró su plaza para jugar la Oberliga creando el RB Leizpig. Tres años después, tras ganar la Copa con el Schalke 04 de Raúl y Jurado en 2011, el de Backnang entró a la factoría Red Bull, donde se ha desempeñado con éxito hasta que ha llegado a meterse entre los cuatros mejores de Europa. 

A las órdenes del ex del Liverpool Gérard Houiller, director de fútbol del grupo Red Bull, Rangnick se convirtió en el director deportivo de ambos proyectos de la marca energética en Europa: Salzburgo y Leizpig. A su llegada, redefinió la política de fichajes en Alemania apostando por el talento joven para su desarrollo y posterior venta.

La lista de jugadores que llegaron a la élite previo paso por allí es larga y destacada, siendo Haaland junto a Timo Werner las dos últimas joyas de la marca que también luce en los currículum de los campeones de Europa con el Liverpool, Sadio Mane y Naby Keita. Élite, por cierto, a la que él nunca se acercó como jugador, quedándose en categorías semiprofesionales del fútbol germano.

En 2016, la misión para la que fue contratado se cumplió en el plazo previsto por los propietarios. El logo de los toros rojos estaba en la Bundesliga, algo para lo que incluso se vio obligado a pasar de los despachos al banquillo, donde luego también apostó por talentos emergentes como el de Nagelsmann, al que ha puesto al frente de la nave en su momento álgido tras su éxito en el Hoffenheim. Los resultados (dos terceros puestos en Bundesliga y unas semifinales de Champions) y un fútbol moderno, efectivo y efectista dejan a las claras que su elección es un acierto. El Real Madrid ya se interesó por él pero se vio demasiado joven. Después de esta gesta no le faltarán ofertas, lo que puede obligar a Ralf a buscar sustituto en la escuela alemana. 

Rangnick quiere darle a este joven club, odiado por buena parte del balompié alemán por representar un fútbol absolutamente empresarial, su primer título. Ahora está a dos victorias de conseguir la recompensa más grande en un tiempo récord. 

La tentación de Milán

El buen trabajo de Rangnick, más allá de la clasificación histórica para semifinales de la Champions, ha llamado la atención de varios clubes (United, incluido) e Ivan Gazidis, CEO del Milan, llegó a estar dispuesto a pagar cualquier precio para llevárselo como 'manager' a la inglesa, es decir, entrenador más director deportivo. Tanto, que provocó una tremenda discrepancia con la dirección deportiva milanista, ocupada por Boban y Maldini. En marzo, Gazidis se movió, por su cuenta y riesgo, en busca de Rangnick y Zvonomir no dudó en atizarle públicamente tras lo sucedido. "¿Rangnick? Han cerrado un acuerdo con él en diciembre sin decirnos nada", aseguró para Il Giornale después de comprarar la política de comunicación del club con el régimen de "Corea del Norte". El croata acabó saliendo del club siendo, finalmente, la única guerra civil entre dos leyendas y el CEO recién llegado.

Los buenos resultados de Pioli, que ha devuelto identidad al Milan y ha conseguido imponerse a grandes rivales (Juve, Lazio...) hicieron que tanto Rangnick como el club lombardo se lo pensaran. El alemán exigía plenos poderes y el Milan marchaba más por la vía de ofrecerle la dirección deportiva. Aunque todo estaba hecho (Ralf incluso estudiaba italiano), se rompió. La muerte del pacto ha supuesto, al parecer, una nueva vida para Paolo Maldini en San Siro. Los movimientos de Gazidis le obligaron a pensar que haría a final de curso, si quedarse o salir como Boban, pero la no llegada de Rangnick le dan una nueva oportunidad al central de volver a capitanear, ahora desde los despachos, al Milan hacia la gloria. 

Tanto en sus negociaciones con el Milan como en declaraciones previas cuando el interés era del Manchester United, el alemán dejó claro como quiere que sea su próximo proyecto fuera de la factoría deportiva de la bebida energética. "¿Puedo ser alguien que tenga influencia en las áreas de desarrollo de todo el club? De otro modo solo estarías consiguiendo la mitad de lo que puedo ser capaz de dar", aseguró meses atrás cuando se hablaba de un posible interés desde Old Trafford. Con los históricos llamando a su puerta, Rangnick ha convertido a este ternero en todo un toro de lidia.